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La
presentación del libro Antología Poética,
de la
editorial Arte y Literatura, fue el
homenaje de la Feria Internacional del Libro de La
Habana al poeta nicaragüense Ernesto Cardenal, por sus
ochenta cumpleaños.
La
edición del texto, a cargo de Casa de la Américas y
del Instituto Cubano del Libro, lleva prólogo de Cintio
Vitier y cuenta con hermosísimos dibujos realizados por
José Luis Fariñas, llenos de tanta fina imaginación
como de mística, para acompañar versos de una belleza
siempre viva y siempre nueva.
“Ernesto
Cardenal escribió la crónica de su persona hasta que su
persona fue su patria. Escribió la crónica de su patria
hasta que su patria fue la revolución. Escribió la
crónica de la revolución hasta que la revolución fue el
universo”,
dejó
dicho Cintio Vitier en el prólogo a los poemas del
lírico centroamericano.
Vitier
reseñó en la presentación su amistad con Cardenal —el
poeta cubano tenía 40 años cuando le conoció en México—,
sus encuentros en Casa de Las Américas, y los tiempos en
Nicaragua.
“Este
libro es el mejor regalo de cumpleaños y no es ningún
mérito cumplir ochenta”, dijo a su vez Cardenal, quien
aclaró que “en Nicaragua cuando los niños cumplen años,
se piensa en la edad siguiente; cumplidos los nueve, se
dice entonces, ‘anda en diez’. Una niña de catorce, dice
‘ya ando en 15’, y es por el deseo de ser grande.
“Entonces yo ando ahora en 81, que no es mérito, pues
hay un salmo de la Biblia que dice que la vida del
hombre son sesenta años, y cuando más, ochenta; pero el
mismo salmo dice que para Dios, mil años es solo un día,
como unas horas de la noche, es como decir: el tiempo no
existe” dijo divertido Cardenal.
“Y a mí
me gusta mucho esta teoría”, explicó “porque me dice que
aunque el tiempo pase, uno puede ser joven.
“Como
Dios se declaró patriarca de Abraham, de Isaac y de
Jacob, Jesús dijo que eso querría decir que los
patriarcas están vivos, porque Dios no es el señor de
los muertos, sino de los vivos.
“Yo
agregaría: Dios es un Dios de jóvenes porque los
patriarcas eran jóvenes.
“Así
recupero mi juventud y también mi vida, algo que San
Agustín llamó belleza siempre viva y siempre nueva”.
La
Antología Poética reúne varios poemas en los que
Cardenal se declara amante de la vida subversiva y
canta a Marilyn Monroe, a la vida de los indios de
Tahuantinsuyo, a la sonoridad de la toponimia y a las
aves de Nicaragua, a la Revolución cubana y al Frente
Sandinista de liberación Nacional. Más que una antología
es una muestra de la poética de Cardenal, explicó
Ernesto Pérez Chang, editor de esta ofrenda lírica.
A
Cardenal y a Cintio cabe el honor, según admiten, de
haber compartido la profunda amistad del norteamericano
Thomas Merton ― un monje trapense que declaró haber
tenido dos certidumbres en Cuba, una de ellas de
carácter religioso―,
y que ejerció profunda influencia en ambos y a quien
Cardenal dedica uno de los poemas antologados.
“¿Qué
canta el degollado, qué canta el justo juez ⁄ en las
cercas de alambre? Amanecer de un nuevo dia ⁄ y las
nuevas relaciones de producción”, declaró Cardenal al
final del homenaje ―con su voz de lluvia tropical,
torrencial a veces, llevada y traída por el viento,
rítmica otras―,
cuando recito el poema “Canto Nacional”.
“¡Que se
levanten todos!⁄ Hay tanto maíz que sembrar⁄ tanto niño
que instruir tanto⁄ enfermo que curar tanto amor⁄ que
realizar tanto canto.
A la
presentación, en la sala Nicolás Guillén, asistieron
también
Fina
García Marruz, el ministro cubano de Cultura Abel
Prieto,
José Luis
Fariñas
entre otras personalidades
de la
cultura
cubana y
extranjera.
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