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Recibió el Premio Nacional de Ciencias Sociales el
ensayista e investigador Salvador Bueno. El homenaje,
realizado en la sala Nicolás Guillén de La Cabaña, contó
con la presencia de Iroel Sánchez, presidente del
Instituto Cubano del Libro, Julio César Guanche,
director de la editorial Ciencias Sociales y Maria del
Carmen Barcia, ganadora del Premio el pasado año, además
de otros investigadores y editores del país.
Su
vasta obra incluye libros, antologías
y selecciones de textos, entre las que
se encuentran
Antología del cuento en
Cuba (1902-1952) (1953);
Los mejores ensayistas
cubanos, (1959);
Los mejores cuentos
cubanos, (1959-1960);
Órbita de José Antonio
Fernández de Castro (1966)
De Merlín a Carpentier
(1977); Figuras
cubanas del siglo XIX (1980) y
Aproximaciones a la
literatura hispanoamericana (1984),
entre otros.
Ha sido
merecedor de importantes distinciones y condecoraciones
cubanas y de otros países. Se
cuentan entre ellas la Distinción por la Cultura Cubana
(1988) la Orden Félix Elmuza (1989) la Réplica del
Machete del Generalísimo Máximo Gómez (1990) y la
Medalla Alejo Carpentier (1995). En 1996 recibió la Cruz
de Hungría por su larga y destacada contribución a la
formación de una generación de hispanistas húngaros y
por su intensa labor de divulgación de autores de ese
país en Cuba.
Miguel
Limia,
vicepresidente de la Academia de Ciencias de Cuba
expresó en las palabras de elogio a Salvador Bueno que el trabajo del investigador había “sentado
pautas indelebles en nuestra cultura nacional” y había
dejado “una huella imperecedera en múltiples
generaciones de cubanos y cubanas”.
Limia
agregó que la obra de Salvador nos permite “comprender a
fondo a la literatura artística como uno de los medios
fundamentales de expresión de la creatividad y
sensibilidad humanas, de construcción y reconstrucción
perennemente novedosa de la propia subjetividad, de la
fisonomía identitaria toda de las colectividades humanas
y personalidades concretas”
El Vicepresidente de la Academia de Ciencias de
Cuba, explicó además que “como científico de las
humanidades, Salvador Bueno ha contribuido al rescate de
la producción artística literaria en su condición de
patrimonio y criatura del pueblo, de las masas
trabajadoras y humildes.”
Refiriéndose a su obra de toda la vida, Limia afirmó que
“hoy nuestro pueblo y la humanidad necesitan de muchos
Buenos Salvadores, (…) que nos muestren con sensatez,
equilibrio, profundidad y rigor, la infinita riqueza de
valores alternativos a la barbarie capitalista que se
han engendrado y engendran en el imaginario literario de
nuestros pueblos”
Al
finalizar la ceremonia, Salvador Bueno
dijo
sentírse
muy emocionado
por estar
acompañado de
amigos muy queridos, y
dio las
gracias más sentidas a aquellos que decidieron que él
recibiera el Premio. |