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Virgen Gutiérrez,
Thiago de Mello y Víctor
Casaus durante la presentación del CD dedicado al
poeta brasileño, de la colección palabra Viva del
Centro Pablo de la Torriente Brau |
“Considero la revolución cubana el ejemplo más luminoso
para los pueblos de Latinoamérica y otros que componen
la llamada humanidad”, afirmó en La Habana el destacado
poeta brasileño Thiago de Mello tras asistir a la
presentación del CD de la Colección Palabra
viva
dedicado a su vida y obra y que se ha puesto en manos
del público gracias a los esfuerzos del Centro Cultural
Pablo de la Torriente Brau.
De
Mello —quien por estos días visita la capital cubana
para participar en la XIV Feria Internacional del
Libro de La Habana que está dedicada a su país y a
su figura, entre otros intelectuales— acudió a la
Sala Onelio Jorge Cardoso de la Fortaleza de San
Carlos de la Cabaña, sede de la Feria, vestido
totalmente de blanco y con una vitalidad y fuerza
impresionantes que se manifestaron a través de su
verbo abrasador y lo tronante de su voz.
El
también poeta Víctor Casaus, director del Centro Pablo,
agradeció la presencia de Thiago y afirmó que “no
siempre se tiene el privilegio de ver aparecer de pronto
la poesía en la sala donde uno está” e hizo pública su
admiración por el autor de
Silencio e palabra.
Reiteró
de Mello su gran satisfacción por asistir a la Feria e
insistió en que se encontraba particularmente emocionado
no solo por la presentación del CD sino “por compartir
con ustedes, hijos de la Revolución cubana” y apuntó que
ha notado que el evento convoca no solamente a personas
maduras y estudiantes universitarios sino también a
niños y —dijo— “esos pequeños son los portadores de la
esperanza”.
“Ya no
soy un mozo, aseguró, sin embargo soy tremendamente
joven. Mi juventud crece cada día porque crece en mí la
esperanza de que es posible la construcción de
sociedades humanas en otros países de nuestra América
donde la belleza y la grandeza de la condición del ser
humano sea respetada, donde la vida sea como un ramo de
sol”.
Recordó
Thiago de Mello que un conocido poeta alemán del siglo
XIX se preguntó ¿para qué la esperanza?, ¿para qué
poetas en un tiempo tan arduo?, ¿para qué el arte en un
mundo tan áspero y en el que un imperio tan poderoso y
feroz pretende decir cuál es el destino triste y oscuro
de la humanidad?
“Sin
embargo —señaló— uno llega a Cuba y al mirar los ojos de
cada uno de ustedes ve que crece dentro de la
conciencia, dentro del pecho, de la inteligencia y del
corazón la certeza de que es posible construir una
humanidad guiada por el amor y por el respeto a la
dignidad de la persona humana”.
Significó que gran parte de su vida está consagrada a
luchar por la floresta amazónica “a la selva, de la que
soy hijo” y recordó que nació en ella y que a los 15
años fue a estudiar a la gran capital, Río de Janeiro.
“Cada
verano volvía de vacaciones a mi selva; después anduve
por los caminos del mundo repartiendo mi canto, mi
esperanza. Pagué un precio muy alto por el amor a la
justicia, a la belleza de la vida, a la esperanza, a mi
pueblo; pagué el precio de la cárcel, del exilio. El
precio tremendo de no convivir con mis hermanos y el
estarme prohibido el regreso a mi patria. A mi retorno
resolví compartir mi vida con los hijos de la selva.”
Alertó
en que uno de los bienes más preciados que tiene hoy la
humanidad es la biodiversidad de la selva amazónica “tan
peligrosamente amenazada por el imperio norteamericano
que pretende adueñarse de ella”.
Significó que hay quienes declaran ostensiblemente que
“Brasil y los otros países que están cubiertos
parcialmente por el verde amazónico, deben ceder su
soberanía para ser administrados por un organismo
internacional. No, nosotros somos capaces de gobernar lo
que poseemos y nos pertenece por derecho propio”,
sentenció.
Finalmente puntualizó, que no acudió a la presentación
del CD preparado para hablar sino para escuchar, sin
embargo, en un “abrazo de ternura” regaló un precioso
poema que recitó de memoria y cuya primera estrofa dice:
Hijo de
la floresta
El agua y la madera
viajan en la luz de mis ojos,
y explican esa manera que tengo de amar a las estrellas
y de elevar en mi frente la luz de la esperanza.
A
petición de Thiago de Mello, su hijo de igual nombre,
quien es compositor, músico y poeta, brindó una canción
que acompañó con acordes arrancados de la guitarra de la
trovadora cubana Rita del Prado, intérprete —como el Dúo
Karma— de las dos canciones incluidas en el CD de
Palabra viva dedicado al gran poeta brasileño.
Finalmente Virgen Gutiérrez, coordinadora de la
Colección, señaló que ese volumen dedicado al poeta
brasileño —con el que Palabra viva llega a su
edición número 30— incluye seis poemas, dos canciones y
una “larga y linda entrevista” que Orlando Castellanos
le realizó en 1985 cuando de Mello visitó Cuba por
segunda ocasión con el fin de participar como jurado en
el Premio Casa de las Américas.
La
colección Palabra viva presentó también otros
cuatro discos compactos (dedicados a los novelistas
cubanos Alejo Carpentier y José Soler Puig, al
Historiador de la Ciudad de La Habana, Doctor Eusebio
Leal Spengler, y al propio Orlando Castellanos, todos
producidos en el año 2004). Finalmente agradeció a la
familia del “gran entrevistador” por la “bondad y el
interés” demostrados en sacar a la luz esas valiosas
conversaciones que ya en formato de CD han sido salvadas
para la memoria.
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Pequeña gran historia de Thiago
Virgen Gutiérrez
Uno de los poetas
más significativos que ha dado Brasil es, sin dudas,
Thiago de Mello.
A los 25 años se
publica su primer poemario Silencio e palavra,
orientado dentro del formalismo que caracterizó
a la llamada "generación del 45" en su país. Una
poesía intimista donde el amor y la muerte tenían
una constante presencia: temáticas que, en el
decursar de la vida, van dando paso a la ironía y al
compromiso social. Ese empeño le costó sufrir el
encarcelamiento en más de una ocasión cuando la
dictadura militar se adueñó de los destinos de su
Patria.
Fiel amigo de
Cuba, Thiago de Mello ha sido jurado del premio Casa
de las Américas en cuatro ocasiones: 1967, 1977,
1985 y 1999.
En su estancia
habanera de 1985, fue entrevistado por Orlando
Castellanos para el programa Formalmente informal
que entonces dirigía en Radio Habana Cuba. Aquella
conversación quedó guardada en el archivo del
periodista cubano y hoy nos permite reproducirla en
esta nueva entrega de la Colección Palabra
viva,
del Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau
con la
cual nos sumamos al homenaje que la Feria
Internacional del Libro de La Habana rinde al
hermano pueblo de Brasil a través de uno de sus
hijos más queridos e ilustres. |
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