Año III
La Habana
Semana 6 - 12
FEBRERO
de 2005

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La vida como un ramo de sol
Estrella Díaz La Habana
Fotos: Alain


Virgen Gutiérrez, Thiago de Mello y Víctor Casaus durante la presentación del CD dedicado al poeta brasileño, de la colección palabra Viva del Centro Pablo de la Torriente Brau

“Considero la revolución cubana el ejemplo más luminoso para los pueblos de Latinoamérica y otros que componen la llamada humanidad”, afirmó en La Habana el destacado poeta brasileño Thiago de Mello tras asistir a la presentación del CD de la Colección Palabra viva dedicado a su vida y obra y que se ha puesto en manos del público gracias a los esfuerzos del Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau.

De Mello —quien por estos días visita la capital cubana para participar en la XIV Feria Internacional del Libro de La Habana que está dedicada a su país y a su figura, entre otros intelectuales— acudió a la Sala Onelio Jorge Cardoso de la Fortaleza de San Carlos de la Cabaña, sede de la Feria, vestido totalmente de blanco y con una vitalidad y fuerza impresionantes que se manifestaron a través de su verbo abrasador y lo tronante de su voz.

El también poeta Víctor Casaus, director del Centro Pablo, agradeció la presencia de Thiago y afirmó que “no siempre se tiene el privilegio de ver aparecer de pronto la poesía en la sala donde uno está” e hizo pública su admiración por el autor de Silencio e palabra.

Reiteró de Mello su gran satisfacción por asistir a la Feria e insistió en que se encontraba particularmente emocionado no solo por la presentación del CD sino “por compartir con ustedes, hijos de la Revolución cubana” y apuntó que ha notado que el evento convoca no solamente a personas maduras y estudiantes universitarios sino también a niños y —dijo— “esos pequeños son los portadores de la esperanza”.

“Ya no soy un mozo, aseguró, sin embargo soy tremendamente joven. Mi juventud crece cada día porque crece en mí la esperanza de que es posible la construcción de sociedades humanas en otros países de nuestra América donde la belleza y la grandeza de la condición del ser humano sea respetada, donde la vida sea como un ramo de sol”.

Recordó Thiago de Mello que un conocido poeta alemán del siglo XIX se preguntó ¿para qué la esperanza?, ¿para qué poetas en un tiempo tan arduo?, ¿para qué el arte en un mundo tan  áspero y en el que un imperio tan poderoso y feroz pretende decir cuál es el destino triste y oscuro de la humanidad?

“Sin embargo —señaló— uno llega a Cuba y al mirar los ojos de cada uno de ustedes ve que crece dentro de la conciencia, dentro del pecho, de la inteligencia y del corazón la certeza de que es posible construir una humanidad guiada por el amor y por el respeto a la dignidad de la persona humana”.

Significó que gran parte de su vida está consagrada a luchar por la floresta amazónica “a la selva, de la que soy hijo” y recordó que nació en ella y que a los 15 años fue a estudiar a la gran capital, Río de Janeiro.

“Cada verano volvía de vacaciones a mi selva; después anduve por los caminos del mundo repartiendo mi canto, mi esperanza. Pagué un precio muy alto por el amor a la justicia, a la belleza de la vida, a la esperanza, a mi pueblo; pagué el precio de la cárcel, del exilio. El precio tremendo de no convivir con mis hermanos y el estarme prohibido el regreso a mi patria. A mi retorno resolví compartir mi vida con los hijos de la selva.”

Alertó en que uno de los bienes más preciados que tiene hoy la humanidad es la biodiversidad de la selva amazónica “tan peligrosamente amenazada por el imperio norteamericano que pretende adueñarse de ella”.

Significó que hay quienes declaran ostensiblemente que “Brasil y los otros países que están cubiertos parcialmente por el verde amazónico, deben ceder su soberanía para ser administrados por un organismo internacional. No, nosotros somos capaces de gobernar lo que poseemos y nos pertenece por derecho propio”, sentenció.

Finalmente puntualizó, que no acudió a la presentación del CD preparado para hablar sino para escuchar, sin embargo, en un “abrazo de ternura” regaló un precioso poema que recitó de memoria y cuya primera estrofa dice:

Hijo de la floresta
El agua y la madera
viajan en la luz de mis ojos,
y explican esa manera que tengo de amar a las estrellas
y de elevar en mi frente la luz de la esperanza.

A petición de Thiago de Mello, su hijo de igual nombre, quien es compositor, músico y poeta, brindó una canción que acompañó con acordes arrancados de la guitarra de la trovadora cubana Rita del Prado, intérprete —como el Dúo Karma— de las dos canciones incluidas en el CD de Palabra viva dedicado al gran poeta brasileño.

Finalmente Virgen Gutiérrez, coordinadora de la Colección, señaló que ese volumen dedicado al poeta brasileño —con el que Palabra viva llega a su edición número 30— incluye seis poemas, dos canciones y una “larga y linda entrevista” que Orlando Castellanos le realizó en 1985 cuando de Mello visitó Cuba por segunda ocasión con el fin de participar como jurado en el Premio Casa de las Américas.

La colección Palabra viva presentó también otros cuatro discos compactos (dedicados a los novelistas cubanos Alejo Carpentier y José Soler Puig, al Historiador de la Ciudad de La Habana, Doctor  Eusebio Leal Spengler, y al propio Orlando Castellanos, todos producidos en el año 2004). Finalmente agradeció a la familia del “gran entrevistador” por la “bondad y el interés” demostrados en sacar a la luz esas valiosas conversaciones que ya en formato de CD han sido salvadas para la memoria.

Pequeña gran historia de Thiago

Virgen Gutiérrez

Uno de los poetas más significativos que ha dado Brasil es, sin dudas, Thiago de Mello.

A los 25 años se publica su primer poemario Silencio e palavra, orientado dentro del formalismo que caracterizó a la llamada "generación del 45" en su país. Una poesía intimista donde el amor y la muerte tenían una constante presencia: temáticas que, en el decursar de la vida, van dando paso a la ironía y al compromiso social. Ese empeño le costó sufrir el encarcelamiento en más de una ocasión cuando la dictadura militar se adueñó de los destinos de su Patria.

Fiel amigo de Cuba, Thiago de Mello ha sido jurado del premio Casa de las Américas en cuatro ocasiones: 1967, 1977, 1985 y 1999.

En su estancia habanera de 1985, fue entrevistado por Orlando Castellanos para el programa Formalmente informal que entonces dirigía en Radio Habana Cuba. Aquella conversación quedó guardada en el archivo del periodista cubano y hoy nos permite reproducirla en esta nueva entrega de la Colección Palabra viva, del Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau con la cual nos sumamos al homenaje que la Feria Internacional del Libro de La Habana rinde al hermano pueblo de Brasil a través de uno de sus hijos más queridos e ilustres.

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