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“Hugo Chávez
razona de manera secuenciada y didáctica, a veces
parabólica (que la derecha diría diabólica). Su forma de
pensar es semejante a la del gran
revolucionario-intelectual Fidel Castro; nació del
pueblo y ha mantenido la cercanía con él, usando su
carisma para atesorar ese vínculo esencial para el
cambio; tiene humildad en el trato con la gente y cuando
puede, se pierde entre ella”.
Así fue como
definió el escritor Heinz Dieterich, alemán de
nacimiento y mejicano de adopción, al presidente
venezolano Hugo Chávez durante el acto de
presentación de su libro “Hugo Chávez. El destino
superior de los pueblos latinoamericanos”, en el
marco de la XIV Feria Internacional del Libro de La
Habana.
Fue uno de los actos
más esperados de la jornada. Dieterich estuvo precedido
y presentado por el ministro de Cultura Abel Prieto,
quien se refirió a la vinculación solidaria existente
entre la Revolución cubana y la venezolana, y a la lucha
de los movimientos populares por “otro mundo más justo,
no solamente posible sino totalmente imprescindible”.
También Tarek
William, prologuista del libro, poeta y al tiempo
gobernador del estado venezolano de Anzoátegui, recordó
brevemente el duro camino que ha tenido que afrontar la
revolución bolivariana de Venezuela y el apoyo recibido
por el gobierno y el pueblo cubano. William tuvo
igualmente palabras de reconocimiento para el trabajo de
Heinz Dieterich y los intelectuales honestos que como
él, acompañan al pueblo venezolano en su difícil actuar
por el camino del cambio que se está operando en el
país.
Igualmente recordó la
necesidad de avanzar en el estudio de la revolución
bolivariana, con libros tan necesarios y tan importantes
como el realizado por Dieterich sobre la figura de Hugo
Chávez, catalizador y artífice en la toma de conciencia
del pueblo venezolano. También destacó la importancia de
estudiar y ahondar en el análisis racional del proceso
revolucionario integrando para ello, a los intelectuales
honestos en el movimiento popular.
El libro está
estructurado por dos largas entrevistas que el autor
realizó al comandante de la revolución bolivariana Hugo
Chávez en los años 1999 y 2004. En el mismo, se incluyen
además, otros textos que complementan la visión sobre el
Presidente de Venezuela como son el ya citado prólogo de
Tarek William y diversos artículos de organizaciones
sociales.
Dieterich conversó
con el numeroso público asistente así como el comandante
Hugo Chávez lo hizo con él durante las entrevistas que
conforman el libro presentado: de manera sistemática y
didáctica. No en vano Dieterich se define como
científico, y por ello busca elementos objetivos y
mensurables dentro de los procesos sociales que
sustenten sus afirmaciones.
La primera de las
cuales se produjo tras la entrevista inicial a Hugo
Chávez, apenas unas semanas después de que este llegará,
por vez primera, a la presidencia de Venezuela. Ya desde
ese momento, Dieterich entendía que a pesar del clima
intelectual adverso a la revolución bolivariana de
aquellos momentos, el líder de la misma, atesoraba un
potencial para convertirse en un ser excepcional. Hugo
Chávez era el protagonista de un cambio cualitativo en
el proceso que se estaba operando en su país.
Tras la segunda
entrevista, quedó claro que Hugo Chávez se movía con
igual seguridad en una asamblea de campesinos, en el
Fondo Monetario Internacional o en una reunión con un
grupo de generales. Él tenía esa intuición que poseen
los grandes revolucionarios de entender la dinámica de
grupo y de saber cuándo avanzar y cuándo parar, en
beneficio del proceso emprendedor en el que estaba
inmerso.
En ese sentido,
Dieterich recordó las palabras de Hugo Chávez en el Foro
Mundial cuando defendió el socialismo como único fin
posible y la importancia que para ese objetivo tenía la
democracia participativa. Al tiempo, y como segundo
pilar del pensamiento bolivariano, también citó la
necesaria unidad de los países latinoamericanos frente
al enemigo común que supone la amenaza del imperialismo.
Para recorrer ese
camino resulta fundamental la implicación del movimiento
popular y la participación de la juventud revolucionaria
que ayude a avanzar en el proceso de cambio.
Según Dieterich,
actualmente, y para poder enfrentar esos retos de un
modo teórico, son necesarios y muy imperiosos tanto los
discursos de Fidel como los del comandante Hugo Chávez.
Porque ambos, desde un contexto diferente, constituyen
una alianza estratégica contra las amenazas que se
ciernen sobre toda América Latina.
Dieterich finalizó su
intervención recordando y agradeciendo la labor de los
trabajadores del Instituto Municipal de Publicaciones de
la alcaldía del municipio del Libertador de Venezuela,
gracias a los cuales fue posible, en gran medida, la
edición del libro, y donde se conjugaron los resultados
del trabajo intelectual y del manual, bajo los
parámetros de la consigna política de luchar por la
consecución de la revolución en Venezuela. |