Año III
La Habana
Semana 6 - 12
FEBRERO
de 2005

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Piezas para armar nuestra memoria (Antología)
La voz de las olvidadas
Marilyn Bobes La Habana
Fotos: Alain Gutierrez


Decididas a testimoniar sus historias y angustias personales en un mundo todavía signado por la injusticia y la desigualdad, las mujeres que suscriben estas páginas no son las elegidas por los mercados contemporáneos de la palabra ni las afortunadas protagonistas de finales felices y complacientes, sino las voces amargas y muchas veces ignoradas de acontecimientos que marcaron sus vidas y dejaron huellas imborrables y dolorosas en sus memorias.

Convocadas por la iniciativa Año 2000: Memoria Histórica de las Mujeres en América Latina y El Caribe, con sede en El Salvador, y coordinada por las periodistas Nora Franco y María Teresa Escalona, estas mujeres, ganadoras de un premio cuyos presupuestos básicos se fundamentan en la posibilidad de lograr que la vida del sujeto femenino en el espacio público del continente sea narrada por sus propias protagonistas, integran hoy esta antología por cuyas páginas desfilan historias que, de este modo, no permanecerán bajo el impune manto del olvido con el que se ha pretendido silenciar décadas atroces de sufrimiento y violaciones en las que la mujer ha llevado casi siempre la peor parte.

Poemas, cuentos y relatos testimoniales y autobiográficos que fueron seleccionados tanto por sus valores literarios como por el impacto de los temas que en ellos se tratan, convergen en este volumen como una propuesta socio-política, literaria e internacional que visibiliza la lucha de la mujer latinoamericana y caribeña en su empeño por esclarecer la verdad y sus propósitos de que se aplique justicia a las numerosas impunidades que ellas mismas testifican y relatan.

La convocatoria a este concurso fue distribuida y divulgada en los 19 países hispanohablantes latinoamericanos y caribeños y en América del Norte, España, Austria, Alemania, Francia y Suiza y se recibieron en la sede salvadoreña cerca de 300 obras enviadas por autoras de 26 nacionalidades.

Un jurado de 9 escritoras tuvo a su cargo el dictamen de las obras recibidas. En el género de Poesía conformaron el tribunal: Claribel Alegría, poeta y escritora salvadoreña-nicaragüense; Carmen Ollé, poeta peruana, y Silvia Matus, poeta salvadoreña. En el género Cuento: Pía Barros, escritora chilena; Graciela Mántaras, uruguaya, escritora  y crítica literaria, y Vanessa Droz, poeta puertorriqueña. En el género Testimonio: Alicia Partnoy, argentina, poeta  y doctora en literatura; Marilyn Bobes, poeta y escritora cubana, y Rosa Rojas, periodista mexicana.

El presente volumen está integrado por una selección de los textos premiados y otros recomendados por el jurado para su publicación, principalmente obras de cubanas que concursaron. Las ilustraciones pertenecen a nuestra reconocida pintora Rocío García, a quien debemos agradecer su contribución, que tanto valor añade a este libro.

Una argentina, una mexicana y dos cubanas nos entregan  poemas surgidos de diferentes contextos pero que mantienen en común ese aire reivindicatorio por el que el discurso se desplaza revelando heridas y entretejiendo sueños y apelando, además, a un uso del lenguaje que muestra la presencia geográfica y las peculiaridades vernáculas de cada escritora.

Anahí Mallol, ganadora del Primer Premio, nos ofrece unos textos signados por el interculturalismo y la globalización con huellas profundas de los acontecimientos que estremecieron a su país, Argentina, entre 1976 y 1983, y “cuyas heridas —para decirlo con las propias palabras de la autora—, más allá de las intenciones de reconciliación nacional (…) siguen abiertas”.

La presencia de la música, de las nuevas tecnologías, de las modas y la sensación entrecortada de las palabras que expresan de un modo propio y original el universo femenino, confieren a los versos de Mallol una poderosa fuerza en la que forma y contenido se conjugan con armoniosa precisión.

Por su parte, la mexicana Yiria Escamilla con “Mujer en reloj”, nos regala un Segundo Premio donde el entorno cotidiano y su pesadilla de violencia e iniquidad son los protagonistas de un poema en el que la prisa, el miedo y la esperanza reflejan inquietudes muy específicas y retadoras a las que el discurso femenino recurre con frecuencia para insertarse en el canto general.

Las cubanas Carmen de la Caridad Gómez Aguilar y Lucía Muñoz, seleccionadas para figurar también en este volumen, expresan en sus respectivos poemas, preocupaciones diversas sobre los rezagos que todavía entorpecen el libre desarrollo de la mujer dentro de la sociedad cubana, a pesar de su situación relativamente privilegiada a partir del triunfo revolucionario de 1959. En este sentido, destaca la actitud positivista de Muñoz en un universo donde el peso de las tareas domésticas no aplasta el afán de ternura de un sexo destinado a distribuir entrega y amor.

La muestra de los cuentos ganadores presentada en este libro es quizás una de las pruebas más fehacientes del nivel que la mujer latinoamericana ha llegado a alcanzar en su afán de apropiarse de la palabra como recurso para la preservación de su memoria y su necesidad de fabulación.

El relato ganador del Primer Premio, con lenguaje realista y momentos altamente conmovedores, es un testimonio de la violencia y la desesperanza que se vive en el medio rural mexicano, muy similar al del resto de los países de nuestro continente. Su autora, la mexicana Alma Idalia Sánchez Pedraza, se apoyó para escribirlo en una rigurosa investigación y en los recuerdos personales de su infancia. Hay en este texto una tierna crudeza que nos atrapa de inmediato y un dominio de los recursos expresivos que lo convierten en una pieza ejemplar.

El Segundo Premio compartido alcanza también niveles de excelencia en sus respectivas realizaciones formales. La argentina Alicia Kozameh escogió la temática de las presas desaparecidas durante la dictadura militar argentina. Para ella, “La vida es palabra. El horror también es palabra, y hay que decirlo”.

De este apotegma nace una ficción que mucho tiene de testimonial y que torna su narración en un documento de indiscutibles valores tanto estilísticos como de contenido.

Con diferente lenguaje, pero con igual maestría, la chilena Eugenia Echeverría, que compartió el Segundo Premio con Alicia Kozameh, consigue un excelente equilibrio entre la denuncia socio-política y el universo íntimo de una mujer desgarrada por acontecimientos que la rebasan. “Ocurrió en Montebello” es, quizás, una de las muestras más acabadas de un discurso femenino lírico y, a la vez, estremecedor, donde el oficio de la cuentista ha sabido recrear con efectividad la atmósfera de los días en que la guerrilla era combatida afectando esta lucha a la población rural con independencia de su involucramiento en el conflicto.

Tres autoras cubanas y una uruguaya completan el panorama narrativo de ficción de este volumen. La primera, Elena María Palacio, se sumerge en el controvertido tema de la prostitución y los esfuerzos del Gobierno revolucionario cubano por erradicarla, mientras su coterránea Consuelo Elvira Ramírez nos lleva al mágico universo africano para ofrecernos una hermosa lección de solidaridad y amor protagonizada por una mujer tribal.

Ana del Carmen Fernández, en “Diario de Alfonsina” adopta la voz de una niña, para con sencillez de recursos y dominio del monólogo interior, sumergirse en la génesis de los conflictos de una pareja divorciada y las consecuencias de esas actitudes en el proceso de formación de una futura mujer.

Mención aparte para la críptica narración de la uruguaya Ivonne Irma Trías Hernández quien, desde un lenguaje metafórico y altamente poético, nos describe el sufrimiento de las reclusas de la dictadura militar, recreando tal vez sus propias experiencias, en lo que se acerca, desde este punto de vista, al género testimonial, lo mismo que la colega argentina ganadora del primer galardón.

Finalmente, las ganadoras en el género de Testimonio dan las muestras más conmovedoras en lo que a la memoria de la mujer latinoamericana y caribeña se refiere.

Inducida por el afán de llevar a la letra impresa todas las incidencias de la dura experiencia que le tocó vivir, la argentina María del Carmen Sillato nos relata, a modo de un diario íntimo, su dolor de mujer, luchadora y madre, en las cámaras de tortura de los militares, en lo que, para decirlo con sus propias palabras, “es no solo un documento testimonial sino también un ejemplo de solidaridad y homenaje a quienes ya no están”.

Narrado en tiempo presente y con una gran fuerza poética, este relato tiene la virtud de hacer sentir a quien lo lee cada emoción y dolor experimentado por la protagonista y sumergirnos en un mundo de horrores sólo superado por la confianza y la fuerza de voluntad que otorgó a la testimoniante su decisión de dar a luz al hijo que esperaba.

La autora confiesa que lo escribió casi de un tirón, con la intención de que sus hijos conocieran la historia por ella. “Creo —dice— que esas heridas nunca dejan de sangrar pero aprendemos a vivir y disfrutar de la vida aun con esas heridas”.

El Segundo Premio compartido de la guatemalteca Engracia Reyna Caba es la historia de una mujer que, después de sufrir numerosas humillaciones, incluida la violación, decide incorporarse a la guerrilla y, desde allí, alcanzar verdadera dimensión en el ejercicio de sus posibilidades dentro del espacio público.

Asimismo la salvadoreña María Cecilia Dubón, que compartió el segundo lugar con Reyna Caba, nos entrega una historia de su vida donde su papel de esposa se ve rebasado al simultanearlo con el de luchadora social y madre a quien las injusticias de su medio la hacen tomar conciencia y lanzarse a luchar por una vida mejor.

La argentina Silvina María Cecilia Testa reivindica, en “La rebeldía de Sara”, la memoria de su hermana, perseguida y encarcelada por la dictadura militar argentina. Participó en el concurso sin saber que, meses más tarde, su testimonio sería presentado por ella misma ante una corte, cuando a instancias del juez español Baltasar Garzón, fue detenido el oficial militar que torturó a su hermana: Ricardo Miguel Cavallo. Es así como este documento adquiere una utilidad práctica y se convierte en evidencia ante un tribunal de justicia.

“Relato inolvidable”, de la cubana Concepción Jiménez, nos narra la lucha de la mujer en esta isla caribeña durante los años de la dictadura de Fulgencio Batista. Con lenguaje sencillo y con autenticidad, la cubana nos muestra la épica de la Revolución Cubana y la participación que la mujer tuvo en ella, todo a través de su experiencia personal.

Es indudable que esta antología servirá para que las generaciones más jóvenes recuerden el largo camino recorrido por la mujer latinoamericana y caribeña para ocupar un espacio dentro de la vida política y social, a la vez que recobra el poder de la palabra, generalmente asumida por el género masculino a través de los años.

Consideramos que esta iniciativa cumple sus propósitos solidarios, a la vez que potencia los valores tanto literarios como testimoniales de las autoras aquí representadas.

Según lo han expresado sus promotoras, “esta iniciativa —que esperamos tenga una continuidad— se inserta dentro del discurso de la solidaridad social a través de un instrumento literario no jerárquico donde las autoras de los hechos escritos en sus obras potencian el valor de lo testimonial”.

Empoderamiento y memoria sugieren aquí los altos niveles de participación pública que la mujer de esta región está llegando a alcanzar.

Para concluir, no podemos dejar de mencionar el esfuerzo conjugado del Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau y de la Fundación Heinrich Böll para la difusión de estos textos. El primero, por haber acogido este proyecto e incluirlo en la Colección Coloquios y Testimonios de sus Ediciones La Memoria. La segunda, por su contribución decisiva para que este volumen, después de muchos esfuerzos y constancia en el propósito, sea ya una realidad.

Premio Año 2000: Memoria Histórica de las Mujeres en América Latina y el Caribe,

El Salvador

Colección Coloquios y Testimonios

Ediciones La Memoria

Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau

La Habana, 2004

La edición de este volumen ha sido posible gracias a la contribución de la Oficina Regional para México, Centroamérica y el Caribe de la Fundación Heinrich Böll de Alemania.
 

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