|
El panorama editorial contemporáneo ha cambiado mucho en
los últimos tiempos. Contra la vieja tendencia de
censurar libros y no permitirles su impresión, se ha
impuesto una nueva modalidad: ahora se imprime todo,
tanto que el lector no puede elegir.
Sobre estas
premisas se inició el encuentro de editores en la
mañana de hoy, que contó con la participación de
Pascual Serrano y Santiago Alba, periodistas del
órgano digital Rebelión, de España y Pedro
Urra, director de Infomed en Cuba.
|
 |
|
Pedro Urra, director de Infomed
|
Los
vaivenes del mundo editorial, sus leyes y rejuegos en
Europa y fundamentalmente en España, fueron expuestos
por Pascual Serrano, quien hizo un detallado análisis de
las nuevas políticas editoriales.
Pascual explicó el
complicado engranaje donde ante una oferta abrumadora de
libros de todo tipo, el nuevo reto para el lector es
seleccionar los buenos materiales entre tanta
publicación mediocre.
Añadió que ante este
maremagnum de publicaciones, la publicidad y los
medios de publicación han cobrado una importancia
desproporcionada; sobre todo por el hecho de que muchos
medios de comunicación están asociados o son
propietarios de editoriales, y, por lo tanto, los medios
publicitan a los libros y autores que son de su propio
entorno, produciéndose entonces el fenómeno de la
autopublicidad.
Del mismo modo
significó el representante de Rebelión que los
autores ya no son reconocidos por su último libro
publicado, sino por las columnas que editan; es decir el
escritor y el columnista se han fundido; lo cual le
garantiza al escritor una presencia estable en los
medios de prensa y que su nombre no caiga en el olvido.
Como un modo de
contrarrestar esta tendencia, Serrano propuso crear
estructuras sociales para enfrentar el modelo de mercado
imperante, esto se hace necesario por cuanto ya no se
trata de crear un producto editorial brillante, sino de
encontrar mecanismos de distribución alternativa para
ese producto.
Por su lado Santiago
Alba, también del órgano digital Rebelión, afirmó
que a causa de esta enrevesada relación, donde el
escritor publica sus libros en una editorial que a su
vez es propiedad del medio de comunicación donde el
escritor funge como columnista, el escritor se convierte
literalmente en un esclavo, pues vende no solo su
cuerpo, sino también su alma, es decir, su imagen.
El
periodista español destacó el hecho de que estuviera
aumentando el número de libros publicados en su país,
sin que eso trajera consigo un aumento del conocimiento
dentro de la población y ni siquiera un aumento de los
lectores.
Alba aseguró que ya
no hacía falta la censura, pues se puede publicar todo o
casi todo porque nadie lo va a leer, y que se puede
decir, incluso, de vez en cuando la verdad, porque en
cualquier caso, esta no va a conmover a nadie.
Por su parte Pedro
Urra, llamó la atención de que a pesar de esta aparente
indiferencia generalizada, en el mundo se están
apreciando señales de resistencia interna, sin la cual
no sería posible explicar el aumento de lectores de un
periódico digital como Rebelión.
Urra añadió que es en ese sentido donde se deben
aprovechar las posibilidades brindadas por las nuevas
tecnologías e Internet. El Director de Infomed sugirió
además que se debe mirar lo editorial asociado a la
intencionalidad como propósito comunicativo; pues lo
editorial nos está brindando una oportunidad para
transformar la visión del mundo, para reconstruir el
poderío de los grandes medios informativos construyendo
nuevos espacios, alternativos, de búsqueda y obtención
de la información.
|