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Dausell Valdés
A mi terruño me debo


Estrella Díaz | La Habana
Fotos: Roberto Chile
 


Celia

Este 2004 ha sido, es, para el artista plástico Dausell Valdés (Pinar del Río 16 de enero de 1967) tal vez el año más importante en cuanto a promoción nacional e internacional de su quehacer pictórico.

Por estos días puede verse en Caracas, Venezuela, una muestra colectiva de unos 15 pintores cubanos quienes, desde distintas perspectivas, han abordado la figura del Apóstol José Martí. En esa exposición —junto a obras de Eduardo Roca Salazar (Choco), Alicia Leal, Juan Moreira, Vicente Rodríguez Bonachea y Ernesto Rancaño, entre otros— está incluido un óleo sobre lienzo (1:30 x 1 metro) del artista pinareño. También esa imagen sirvió para un sello postal cancelado durante el Segundo Coloquio Internacional José Martí por una Cultura de la Naturaleza realizado recientemente en el habanero Hotel Nacional de Cuba.


Che

En el IX Salón Nacional Tiburcio Lorenzo que convoca la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, UNEAC, de Pinar del Río, Dausell con su obra El ramo perfecto obtuvo dos reconocimientos: el Premio del Salón (en la categoría de paisaje) y el que otorga el Centro Provincial del Libro.

También en el Salón de paisaje —que anualmente auspicia el Consejo de las Artes Plásticas de Pinar del Río— el artista se alzó con el Premio de la más reciente edición con la pieza titulada El inconsciente colectivo (óleo sobre lienzo).


Piedra flotante

Pero no conforme con todo lo hecho este año, Dausell Valdés tiene previsto para el 2005 una exposición itinerante que será una suerte de "invasión" de la pintura de este pinareño que comenzará por el Oriente cubano. 

En enero podrá verse en Santiago de Cuba Con SEN tido, muestra que incluirá una docena de piezas cuyo formato oscila alrededor de los dos metros.


Ying Yang

La exposición —auspiciada por los Consejos de las Artes Plásticas Nacional y de Pinar del Río y la Oficina de Historia del Consejo de Estado— exhibirá paisajes contemporáneos y, luego de verse en Santiago de Cuba, irá a las provincias de Holguín, Camagüey, Villa Clara, Cienfuegos y Matanzas.

UN APARTE CON DAUSELL

Como a casi todos los niños a Dausell le encantaba modelar la plastilina y aunque en su familia nadie, absolutamente nadie, era artista siempre sintió un gran interés por la escultura, la cerámica y el grabado, inclinaciones que lo llevaron a matricular en la Escuela Elemental de Artes Plásticas de Pinar del Río. Allí permaneció solo un año —luego continuó estudios de manera autodidacta—, pero según él tuvo la gran suerte y oportunidad de compartir con el maestro Pedro Pablo Oliva.

"Cuando ingresé en la Escuela, Pedro Pablo impartía la asignatura de Pintura y comenzó un acercamiento que ha tenido una continuidad. Visitaba su casa-taller de Pinar del Río y también el Centro de documentación que ofrece una serie de facilidades no solo a los artistas, sino también a profesionales de otras especialidades.


Bosque Luna

Tenemos muy buenas relaciones, siempre nos hemos mantenido en contacto y cuando tengo alguna inquietud —desde el punto de vista académico— me acerco a él y siempre encuentro su colaboración. Como artista y como ser humano es una bella persona."

¿Influencias?

Siento que estoy muy influenciado por los paisajistas chinos y japoneses. Eso puede parecer extraño, pero lo que sucede es que desde la edad de 10 años practico artes marciales y me siento  identificado con esa filosofía. He tenido otras influencias; pienso que en un momento inicial el quehacer de Tomás Sánchez me marcó  y también la estética del maestro belga René Magritte.

¿Artes marciales y plástica?

Tienes que buscar en la parte espiritual. Puede que sean distintos caminos, pero en cuanto a rumbos siempre van a coincidir. Ambas artes lo que persiguen es la elevación espiritual del hombre.

¿Es el equilibrio un elemento importante en tu paisajística?

Por su magnificencia y perfección la naturaleza, más que un condicionante estético, es un ejemplo a seguir.

Me parece que son cualidades a las que debe de aspirar un ser humano si desea trascender a planos espirituales más elevados; esa frescura de sugerir por encima de expresar las cosas concretamente.

En mi arte no trato de describir un paisaje, sino más bien experimentar mi sentir. De lo que se trata es de poner al espectador en punto de contacto con ese espíritu escondido detrás de la realidad representada. Todo ello parte de un pensamiento chino que expresa que para representar la naturaleza lo que importa es captar el espíritu de las cosas y no su aspecto exterior.

¿Por qué tanto paisaje en Pinar del Río?   

Históricamente la provincia de Pinar del Río ha sido la que más paisajistas ha dado en toda Cuba. Quizás esta realidad está marcada por el propio entorno o, tal vez, por los antecesores como Domingo Ramos —que aunque no era pinareño durante mucho tiempo fue profesor de arte de la escuela—, Universo Picaso y Tiburcio Lorenzo, entre otros. Ellos impulsaron una escuela muy fuerte. Pero no solo en Pinar del Río hay excelentes paisajistas, también los hay en otras provincias cubanas como Matanzas, Ciudad de La Habana, Holguín y Santiago de Cuba por solo citar algunos ejemplos.

Hace unos años apenas se veían paisajistas, sin embargo, de un tiempo a esta parte ha habido una explosión, ¿será moda?

El mercado ha hecho lo suyo y también tiene sus leyes. En Pinar del Río siempre se ha hecho mucho y buen paisaje, lo que no sé es por qué durante una etapa fue ciertamente relegado.

Quizás por ese falso concepto que prevaleció en un momento y que afirmaba que el paisaje no era renovador. Pienso todo lo contrario. Una vez mi maestro Pedro Pablo Oliva me dijo: “el paisaje se puede humanizar al igual que la figura humana se puede apaizar”. Todo está en buscar la magia y encontrar la manera de decir algo mediante el paisaje como lo puedes hacer mediante el retrato, el bodegón o el abstracto.

Entre dos realidades fue el título de la muestra personal expuesta  este año en el Museo del Memorial José Martí…

Siempre he sido del criterio de que el éxito de una obra no se reduce al virtuosismo técnico que puede tener el artista. Tiene que haber un saber pensar en los gestos.

Es decir, no es hacer una copia fría de la realidad, sino tiene que prevalecer un mensaje para que sea obra de arte.

A partir de mi primera exposición del año 2000 en la que  participamos doce paisajistas contemporáneos —entre los que se encontraban cuatro invitados: Domingo Ramos, Tiburcio Lorenzo, Mario García Portela y Águedo Alonso— mi vida cambió.

Por el gran nivel que tuvo esa muestra a la hora de organizar otra exposición ha sido complicado porque hay que intentar siempre incrementar los niveles, y eso no es fácil.


Bosque Tenue

En diciembre de 2003 realicé otra muestra, pero esta vez personal, en el Memorial que también marcó otra etapa de mi vida como artista porque desde 1991 no exponía en La Habana.

Mi obra se conoce muy bien en el circuito provincial y para un artista es muy importante la capital porque es la plaza más fuerte, no solo desde el punto de vista de comercialización, sino de confrontación de tu quehacer con otros creadores. Es muy importante este intercambio.

¿La inspiración te viene desde y por el paisaje o es este una justificación?

El paisaje me sugiere cosas, ideas e inquietudes. Una es la obra para el gran público, que es más comprometida, y  la otra que es más para uno mismo, más  espiritual, de mayor liberación y no de sometimiento.

Eres pinareño, ¿sueñas llegar a la capital?      

Piedra en punta

A vivir no porque mi fuente de inspiración está en Pinar del Río y a mi terruño me debo, pero como es lógico quisiera que mi pintura tuviera una intensa proyección nacional e internacional. Eso sí.

En las pinturas de Dausell Valdés pugnan y armonizan entidades complementarias: peso y levedad, forma y energía, experiencia y lenguaje. Contrastamos la fronda tupida de troncos firmes y verticales con el celaje que asciende enrareciendo el espacio, la roca áspera y pesada que levita sobre un monte o el mar. Su mirada, a pesar del trazo minucioso, microscópico, no pretende provocar confusión; soslaya el juego de las apariencias porque  la ilusión importa menos que plasmar una idea o una potencia. Cree, como Azorín, que el paisaje es “un estado del alma”.

Estos enclaves son, en principio, imaginados, inventados, sin otro modelo que el de la memoria emocional; ambientes puramente mentales, formas en que el espíritu va mutando y manifestándose, como suponemos que lo hacía Dios. El paisaje es para Dausell el ámbito donde se corporeizan todas las ansias de expansión del hombre, donde este se desprende de la opresión de sus circunstancias y se dilata en lo que los japoneses llaman el kanyi-ai, el “amor universal.”

De ahí que estas pinturas recalquen nuestra pertenencia al vacío, a la nulidad primaria de donde todo surge y a la que todo regresa en un ciclo interminable. Así, la obra de arte misma —si la confináramos arbitrariamente al color, texturas, líneas, luces— va tomando cuerpo sobre el lienzo blanco, lo recorre sin inundarlo aún, como una idea en ciernes que va echando raíces en la nada. ¿No decía Hegel que lo “interior” no puede existir sin el atributo de lo externo, pues de lo contrario sería un absurdo considerarle como tal? Sus drippings, donde parece que el paisaje se escurre, no son sino esta dualidad de lo que existe y es a la vez espíritu, ya sea creciendo o desvaneciéndose.

Pinturas como El pensamiento visible y La armonía universal, plantean con su grafismo —distinto del resto en la forma, mas no en el sentido— indagaciones sobre la engañosa y a la vez mágica relación entre la “naturaleza” y el lenguaje y el vínculo de estos con la experiencia, cuestiones caras a la filosofía oriental. Por su parte obras como Vestigios de la mente, Lenta disolución de un ángel surrealista, Levitación y reposo, La clave budista, Las profecías de Einstein o El ramo perfecto, entre otras, al dislocar de esta manera el orden de la percepción ordinaria, reconocen una deuda con Magritte y sus imágenes-pensamiento o lo que Marcel Paquet denominaba “pensamientos visibles”, y que a su vez las emparienta, más próximas y familiares, con las de Tomás Sánchez.

Pero el surrealismo se aparta de la filiación estética de Dausell, en tanto que se puede distinguir el caos ilusorio y atribulado del sueño, de la armonía paciente, aunque no menos lírica, de la meditación. No se trata tampoco de develar algún saber poético o lógico a través de asociaciones simbólicas o juegos intelectuales, de un discurso que pretende decirnos o hacernos reflexionar sobre algo, sino de lograrlo precisamente mediante la instauración del reino absoluto de ese misterio que es la poesía y del único conocimiento posible para los budistas, la experiencia de lo absoluto.

A Dausell, en rigor, no se le puede encasillar en un ecologismo militante, trivial, mucho menos dentro de un academicismo meramente retiniano; tampoco dentro de un orientalismo desencajado del todo de su enclave cultural, siendo estos paisajes “antropológicos”, a pesar de la sobriedad y la circunspección budistas, coloridos y profusos como nuestros montes cuando les acaricia una tenue luz tropical.

David Horta
Premio Provincial de Crítica y Curaduría 2003
Julio 2004

ENTRE DOS REALIDADES  

Asimilador creativo de las mejores influencias de la tradición paisajística cubana —no podía ser de otra manera para quien se ha formado como artista y ha desarrollado su talento inmerso en uno de los ambientes naturales y culturales más propicios para la creación paisajística, que han convertido a Pinar del Río en la plaza más significativa del paisajismo cubano actual—, y tributario de una subterránea influencia del tratamiento oriental del paisaje, sea chino o japonés, Dausell Valdés, como todo verdadero creador, trasciende esas influencias y las renueva. Por eso este joven pinareño está llamado a sentar pauta y marcar un nuevo hito en la paisajística cubana.

Cuando la paloma, símbolo universal de la paz, se forma desde la fronda, cuando la cabeza de Martí emerge del bosque y la montaña, sabemos que ante un paisaje de Dausell estamos no solo ante un alarde de perfección naturalista, que ya es bastante, sino ante mucho más. Son las dos realidades, ambas trascendentes, de Dausell.

Pedro Álvarez Tabío
Diciembre 2003

Dausell, en su morada de grandeza

Os invito a levantar los ojos hacia alturas
Donde moran esferas celestiales.
La mirada despierta, a la interrogación
Se ciñe a lo recuperable inmerso en lo olvidado, en lo perdido;
Pues los aquí presentes somos distancia y cercanía;
Fundidas en fronda y roca que comparte, Dausell,

ENTRE DOS REALIDADES.

Sombra relampagueante y neblinosa luz,
Cubren sus resplandores desiguales.
En movimientos que lo eterno iguala.
De ahí que él, Dausell invoque aquí,
Desde lo real imaginario, penetrar honduras alcanzables
Para mostrarnos lo inicial que diera, a nuestro ser,
Un cuerpo que en la roca
Fija su continuo ascender;
Y en la fronda lo transitorio cíclico.

Dausell recurre al monte liberador
Patrimonio que ofrenda innumerables dones
Y a la roca, fortaleza infranqueable
Que anima nuestro ser patrimonial.
Acojamos en él, Dausell, cuanto otorgan
Sus realidades, despiertas, soñadoras
Y levantemos los ojos para ver
Cómo se alza, cuánto une y fortaleza
En raíces y cumbres.

Por ahí, de su mano que ilustra
Nuestro cuerpo y espíritu andamos
En campos verdaderos del suelo y sus celajes
Henos aquí a la altura de su conocimiento
Y henos aquí con los ojos en alto
Mirando el rostro de la patria en próceres
Surgidos de sus rocas y montes.

Pablo Armando Fernández
Premio Nacional de Literatura   

PREMIOS

1980
-EXPO “Por la senda del futuro”. Ciudad de La Habana.
2000
-Salón Regional Pequeño Formato.
-IV Salón Nacional Tiburcio Lorenzo  .
2004
-Premio VIII Salón Nacional Tiburcio Lorenzo .
-
Premio del Centro Provincial del Libro en el VIII -Salón Nacional Tiburcio Lorenzo.
-
Premio Segundo Salón Provincial de Paisaje 20 de Octubre Pinar del Río.

EXPOSICIONES PERSONALES

1980
-Galería  Municipal Sandino,  Pinar del Río.
1985
-Galería  Municipio Playa,  Ciudad de La Habana.
1991
-Galería  Municipio Plaza, Ciudad de La Habana.
2000
-Centro  Provincial de  Artes Visuales,  Pinar del  Río.
-
Casa del Joven Creador,  Pinar del Río.
2001
-Expo - Homenaje Biblioteca Provincial,  Pinar del Río.
2003
-Expo - Utopía, Museo de Historia Pinar del Río.
-“Entre dos Realidades”, Memorial José Martí, Ciudad Habana. 20 de Diciembre al 12 de Enero.
2004
-“Espíritu – Naturaleza – Espíritu”. Galería Tele Pinar, Pinar del Río.

EXPOSICIONES COLECTIVAS

1985
-Exposición  “Por la  senda del Futuro”, Ciudad de La     Habana.
1996        
-XIV Salón  Provincial  de Artes  Plásticas. Centro Provincial  Artes Plásticas,  Pinar del Río.
-Exposición  “Proposición”  Centro Provincial Artes Plásticas, Pinar del Río.
-Exposición  “Paisaje”  Galería  Viñales,  Pinar  del Río      .      
1997
-Exposición  colectiva de pintores  pinareños  en  Dusseldorf Centro  Cultural,  Zakk,  Alemania .
-Exposición  colectiva   de pintores  pinareños  en Colonia. Galería  del Centro  Cultural Mulhein, Alemania.
-Expo “Hostal  Valencia”,  Ciudad de La Habana.
1998 
-Salón    “14  de Diciembre”,   Museo   Antonio Guiteras, Pinar  del  Río. 
1999 
-Exposición    sobre   Medio   Ambiente  en Boca de Ratón, Miami,  EUA.
-Expo  “Hotel Ambos  Mundos” Ciudad de La Habana
-XVII Salón  Provincial  de  Artes Plásticas.  Centro Provincial  de Artes Plásticas,  Pinar  del Río.
-Exposición  “Entrega”, UNEAC,  Pinar del Río.
2000  
-Exposición   colectiva de  pintores  pinareños en The  Fitton Center  for  Creative  Arts, Hamilton, Ohio, EUA.
-III Salón de  Arte Sacro Pinar del Río.
-Primer  Salón Regional  de  pequeño formato,  Centro Provincial  Artes,   Pinar del Río.
-IV Salón   Regional de Arte Joven. Centro  Provincial de Artes              Plásticas, Pinar del Río.
-IV Salón  Nacional “Tiburcio Lorenzo”, UNEAC, Pinar del Río.
2002
 
-VI Salón Nacional “Tiburcio Lorenzo”, UNEAC, Pinar del Río.
-Decimonoveno Salón de Artes Plásticas 20 de Octubre. Centro Provincial de Artes Pláticas, Pinar del Río.
-Exposición Colectiva El Paisaje Pinareño. Memorial José Martí. La Habana.
2003  
-Primer Salón Nacional de Paisaje. Víctor Manuel, Convento San Francisco de Asís. La Habana.
-Exposición Colectiva de Artistas Plásticos pinareños en saludo al Día de la Prensa cubana. Casa de la UPEC. Pinar del Río.
-Expo Colectiva “Antología del Paisaje Pinareño”. Sala principal del Centro de Arte de Holguín.
-Expo Colectiva. Centro provincial de Arte. Pinar del Río.
-Exp. Colectiva de Paisaje. Palacio de las Convenciones. La Habana.
-“Contando a la Izquierda”. Expo – Colateral sobre la Plástica Pinareña en la VIII Bienal de la Habana, Ciudad Habana .
-Nuevos Artistas Cubanos (II)”. Salas A y B. Museo de las Américas, Puerto Rico, Mayo – Junio.
-Reinventar, el Paisaje”, Centro Provincial de Arte, Ciego de Ávila. Diciembre – Enero-
2004    
-Expo. Window to Cuba. Havana Galery. Chicago. Estados Unidos. 3 de abril al 20 de mayo.
-Expo. Artistas Cubanos. Caracas  Venezuela. 18 de mayo.
-“El deseo de la mirada”. Colección de arte cubano contemporáneo.
-Museo Arte Pinar del Río  junio – julio.
-VIII Salón Nacional Tiburcio Lorenzo UNEAC. Pinar del Río.
-Segundo Salón Provincial de Paisaje 20 de Octubre. Pinar del Río.

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