La Jiribilla | LA OPINIÓN             
Bienvenidos a LA JIRIBILLA

DOSSIER
EL GRAN ZOO

PUEBLO MOCHO

CARTELERA

CUBA EN EL MUNDO

BUSCADOR

LIBRO DIGITAL

•  GALERÍA

LA OPINIÓN
LA CARICATURA
LA CRÓNICA
CALLE DEL OBISPO
MEMORIAS
APRENDE
PÍO TAI
EL CUENTO
POR EMAIL
LA MIRADA
EN PROSCENIO
TESTIMONIOS
FILMINUTOS
LA FUENTE VIVA
NOTAS AL FASCISMO
NÚMEROS ANTERIORES
Otros enlaces
Mapa del Sitio


RECIBIR LAS
ACTUALIZACIONES
POR CORREO
ELECTRÓNICO
Click AQUÍ

 

OPINIONES ANTERIORES

EL CUARTO REICH BUSH Y HITLER,
RACISMO Y MIGRACIÓN


Lisandro Otero
| La Habana

«Simultáneamente con la purificación de nuestra vida pública el gobierno emprenderá una purificación de la vida moral del cuerpo de la nación. El sistema educativo, el cine, la literatura, la prensa, los cables serán usados como medios para ese fin. Deben servir al mantenimiento de los valores eternos que son esenciales en el carácter de nuestra gente… La neutralidad internacional está desapareciendo rápidamente. (Los que no están con nosotros están contra nosotros). La traición será erradicada sin piedad. Los principios de la justicia no serán otros que los mismos del Estado. El gobierno está dispuesto a asegurar un profundo renacimiento religioso de nuestro pueblo… El capital sirve a los negocios y los negocios sirven al pueblo. El gobierno no protegerá los intereses del pueblo mediante una burocracia del Estado sino por el estímulo a la iniciativa privada y el reconocimiento de los derechos de la propiedad privada… La protección de las fronteras y de las vidas de nuestros ciudadanos está en manos del Estado… Este instrumento de nuestra defensa nacional se cumplirá aún en medio de las mayores dificultades. No deseamos otra cosa que nuestro derecho a vivir en libertad. Educaremos a nuestro pueblo en este espíritu del deseo de libertad. El honor nacional, el honor del ejército y los ideales de la libertad deben ser sagrados».

¿Un discurso de George W. Bush? No, fragmentos de un discurso de Adolfo Hitler pronunciado ante el Reichstag alemán el 23 de marzo de 1933. No son de extrañar las nuevas medidas discriminatorias que estipulan la obligatoriedad para todos los latinoamericanos que llegan a EE.UU. de ser fotografiados y fichados. Brasil ha tenido la digna iniciativa de fichar, a su vez, a los estadounidenses que arriban a sus puertas. El ministro de Seguridad Interior, Tom Ridge, ha estado supervisando personalmente la aplicación de ese programa de control totalitario que revela la naturaleza racista, despreciativa de los mestizos latinoamericanos. Los rubios, blancos, europeos están exentos de la medida. Una vez más se esgrime la lucha contra el terrorismo para justificar esta disposición dictatorial inspirada en el más rancio nazifascismo.

El racismo ha sido un elemento acompañante del desarrollo histórico de Norteamérica. Thomas Jefferson, uno de los padres de la nación, vivía con una de sus esclavas negras, con la cual tuvo varios hijos, y nunca les concedió la libertad ni a ella ni a sus vástagos. EE.UU., en su proceso de expansión imperial, exterminó a los indios en el movimiento hacia el oeste y en la expoliación de México, lo cual significó una prolongación del esclavismo un siglo después que la Declaración de Independencia de 1776 proclamara la igualdad de los hombres.

Grandes líderes han tenido los negros americanos, como Martin Luther King, quien contaba con un gran poder de convocatoria. Su plataforma se basaba en la apertura a todas las razas de las facilidades públicas: baños, transportes; pretendía una ley para ampliar los derechos al voto, desigual en todos los estados; reclamaba oportunidades de empleo equitativas. La población penal negra en EE.UU. excede la matrícula de blancos en las universidades.

King nunca predicó el racismo negro, al contrario trató de ejercer influencia, de sensibilizar la mentalidad de los blancos. Usó el método de la no violencia, similar al de Ghandi. Martin Luther King, Malcolm X y Eldridge Cleaver, así como las Panteras Negras fueron hitos significativos de las luchas de los negros por su igualdad.

Un estudio de la Universidad de los Ángeles (UClA) demuestra que por cada dólar que posee una familia blanca, la negra cuenta con solo once centavos. Cada núcleo blanco dedica anualmente 12 mil dólares al ahorro y el negro, cero. El salario medio de una familia blanca es de 56 mil dólares al año y el de la negra es de 12 mil.

La medida migratoria excluyente para los latinoamericanos es una manifestación más del racismo inherente al sistema de vida estadounidense.
 

......................................................................................................

PÁGINA PRINCIPAL
DOSSIER
 
| el GRAN ZOO  | PUEBLO MOCHO | CARTELERA
POR AUTORES | LIBRO DIGITAL 
Otros Enlaces
| Mapa del Sitio | Correo-Electrónico
Actualizaciones por Correo Electrónico

SUBIR



© La Jiribilla. La Habana. 2004
 IE-800X600