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FUSIÓN Y HERENCIA
Marie
Andrine Constant|
La Habana
Embajadora de la República
de Haití en Cuba
- Excmo. Sr. Armando
Hart Dávalos, director de la Oficina del Programa
Martiano y presidente de la Comisión Nacional de
celebración del bicentenario de la Revolución haitiana.
- Distinguido Sr. Roberto Fernández Retamar, presidente
de la Casa de las Américas.
- Distinguido Sr. Armando Méndez Vila, asesor del
Ministro de Cultura.
- Estimados colegas Señores Embajadores.
- Señores integrantes del Comité de Honor de la Comisión
Nacional para la celebración del bicentenario.
- Funcionarios de las instituciones presentes.
- Señores de la prensa nacional.
Después de las intervenciones que se han hecho hoy aquí,
considero que no queda mucho por decir. Por lo que seré
breve.
Como máxima
representante de mi país en Cuba, es un alto honor para
mí el poder transmitirles a todos ustedes los
agradecimientos del pueblo y del gobierno haitiano, muy
en especial el agradecimiento de nuestro presidente Jean
Bertrand Aristide. Únanse a ellos la estima y el aprecio
del personal diplomático de nuestra misión y el mío
propio hacia el pueblo cubano y su máximo líder, el
Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.
Haití, tierra de
hombres dignos y mujeres dignas, después de casi 200
años, mantiene el espíritu de lucha de los esclavos que
la llevaron a convertirse en 1804 en la primera nación
negra independiente. Hoy, el pueblo haitiano lleva a
cabo una guerra sin piedad contra las nuevas formas de
esclavitud y de dependencia. Combatimos en diversos
frentes, en el contexto de una globalización
exclusivista. Luchamos contra el analfabetismo el cual
queremos eliminar de nuestro país antes del 2006.
Luchamos por la educación para todos y por un mejor
sistema de salud. Luchamos por la revitalización de
nuestra economía. Luchamos por la reparación y la
restitución por parte de Francia de más de 21 mil
millones de dólares de la deuda. Luchamos por la
difusión y la defensa de nuestra cultura.
En todas estas batallas, tenemos la gran suerte de poder
contar con la cooperación del pueblo cubano y con la
profunda amistad que unen a nuestros dos pueblos.
La cooperación entre
países constituye un pilar fundamental en toda
estrategia futura hacia el progreso y el fortalecimiento
de la humanidad. El establecimiento de relaciones de
cooperación con Cuba ha contribuido en gran medida al
fortalecimiento de nuestra autonomía nacional. Estas
relaciones se enmarcan en el contexto de los fuertes
lazos de amistad y de solidaridad mutua que siempre han
unido a ambos países. Es en ese mismo contexto que nos
hemos reunido hoy aquí, para a través de la creación de
una Comisión Nacional cubana de celebración del
bicentenario de la Revolución haitiana mostrar una vez
más el excelente estado de las relaciones existentes
entre Cuba y Haití en las diferentes esferas.
No podemos olvidar
que nuestra cultura es una fusión de la gran herencia
legada por nuestros ancestros africanos con algunos
elementos de la cultura francesa y caribeña, y que en
Cuba la presencia haitiana se encuentra muy arraigada a
través de la comunidad de descendientes la cual mediante
diversas manifestaciones culturales ha mantenido la
vigencia de nuestra tradición cultural.
Sea esta una gran
oportunidad para renovar los lazos de amistad y de
cooperación existentes entre nuestras dos naciones y
pueblos respectivos. Deseo un gran éxito a este año
cubano de la Revolución haitiana. Augurémosle resultados
positivos en el plan turístico, económico y cultural
para el pueblo cubano, el pueblo haitiano, así como para
los otros pueblos de Nuestro Caribe y de Nuestra
América.
Agradezco una vez más
a las autoridades cubanas por el gran empeño que han
mostrado en celebrar una fecha tan significativa para el
pueblo haitiano, por dedicar la próxima edición del
Festival del Fuego a la Republica de Haití y en especial
al Ministerio de Cultura por apoyar esta iniciativa que
nos regocija y nos llena de orgullo.
El pueblo haitiano no
olvidará jamás la ayuda y la solidaridad que Cuba le ha
brindado en todo momento.
Muchas gracias. |