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Esta Isla es
particularmente importante
Los
estadounidenses están sometidos a lo que divulgan los
grandes medios de comunicación que poseen una fuerte
influencia de la ideología de los sectores más
reaccionarios y contrarrevolucionarios que residen en
EE.UU.
Estrella
Díaz|
La Habana
Fotos: Alain Gutiérrez
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Sala Majadahonda,
del Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau,
lugar donde se efectuó en encuentro con estudiantes
y profesores del Dickinson Collage, de la
Universidad estadounidense de Pennsylvania.
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Por
estos días se encuentra en La Habana un grupo de
estudiantes del Dickinson College, de la Universidad
norteamericana de Pennsylvania, que está recibiendo un
curso sobre distintos aspectos de la economía, la
política y la vida cultural cubanas.
Esta es la segunda ocasión en que ese intercambio se
hace posible —el pasado año en esta misma fecha se
efectuó uno similar— y forma parte de los planes que
desarrolla la Facultad Latinoamericana de Ciencias
Sociales (FLACSO), una ONG de carácter internacional que
mantiene vínculos con la Universidad de La Habana entre
otras instituciones académicas de la Isla.
La
delegación —integrada por 15 estudiantes de diferentes
especialidades— la encabezan la profesora de sociología
Susan Rose, el escritor y autor del libro Roobbing us
Blird, the return of the Bush gang and the mugging of
America, Steve Brouwer; la secretaria ejecutiva de
la Oral History Association, Madelyn Cambpell y el
académico y economista de origen turco y radicado desde
hace años en EE.UU., Sinan Koont.
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De izquierda a
derecha, los académicos Steve Brouwer, Sinan Koont y
Susan Rose
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La
comitiva visitó el pasado jueves la sede del Centro
Cultural Pablo de la Torriente Brau, institución
que dirige el poeta y cineasta Víctor Casaus y que está
enclavada en el Centro Histórico de La Habana Colonial.
En ese encuentro —que se extendió
por más de dos horas— los estudiantes recibieron una
amplia explicación en torno al trabajo que desarrolla la
institución, conocieron la labor que se impulsa con los
jóvenes poetas, trovadores y artistas plásticos y se
proyectaron varios videos sobre arte digital, así como
el documental de la realizadora cubana Lourdes Prieto
titulado Bajo la noche lunar, dedicado a Pablo de
la Torriente Brau, escritor y periodista muerto en
combate en la localidad española de Majadahonda durante
Guerra Civil Española.
Luego
de concluido el encuentro conversamos con varios de los
integrantes de la delegación los que, desde distintas
perspectivas, coincidieron en afirmar que es «absurda la
política que pone en práctica hoy el gobierno de EE.UU.
para entorpecer el libre intercambio académico y
cultural entre su país y Cuba».
Susan Rose manifestó que «en la Universidad de Dickinson
existe un gran interés por Cuba y para mí es
esencialmente importante porque enseño sociología. Este
intercambio ha generado muchas lecturas y análisis y
hemos recibido conferencias magistrales sobre diversos
temas.
«Este es el segundo año en que hemos logrado traer a
estudiantes de nuestra universidad de especialidades
como la economía, idioma español, historia, sociología,
etc. «Considero muy productiva esta relación y me siento
contenta de estar aquí. En mi país existen restricciones
para viajar a Cuba y esta Isla es particularmente
importante, especialmente en el contexto
latinoamericano. La cultura cubana es vasta y sumamente
atractiva.
«Mi relación con el Centro Pablo nace a través de
vínculos que existen entre la Asociación de Historia
Oral de la Universidad y Víctor Casaus con quien hemos
sistematizado intercambios. Visitamos el Centro el
pasado año y aquí realizamos un seminario de conjunto,
conocimos además a muchos artistas de la plástica,
poetas y músicos y fue muy interesante. Queremos
mantener esta interrelación y continuarla. Creo que en
el futuro será posible mantener estos intercambios
culturales»
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Algunos de los
estudiantes norteamericanos de la Universidad
norteamericana de Pennsylvania
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Por su parte, Sinan Koont explicó que en los últimos
diez años ha venido a Cuba en varias oportunidades, pero
esta es la segunda vez que lo hace con los alumnos. «En
esta ocasión han venido 15 estudiantes de mi Universidad
que están recibiendo un taller por espacio de dos
semanas y que da inicio a un curso que continuará en
EE.UU. una vez que regresemos a Pennnsylvania.
«Es una oportunidad única para que nuestros estudiantes
vean y aprendan sobre este país desde la propia Cuba, y
además es una manera de acercar a los dos pueblos que
han tenido relaciones estrechas pero complicadas en los
últimos años.
«Los estadounidenses están sometidos a lo que divulgan
los grandes medios de comunicación que poseen una fuerte
influencia de la ideología de los sectores más
reaccionarios y contrarrevolucionarios que residen en
EE.UU. En mi país el ciudadano promedio no tiene la
menor idea, ni posibilidad, de experimentar por sí mismo
y ver con sus propios ojos. Estoy seguro de que este
intercambio tendrá consecuencias positivas en el futuro.
«Nuestra universidad cuenta con apenas dos mil
estudiantes y en dos años consecutivos hemos podido
traer a más de una veintena; ellos, además de recibir un
intenso programa de estudios, han podido tener un
contacto directo de pueblo a pueblo y eso es decisivo.
«Todo esto genera interés dentro de los estudiantes y
hemos tenido más solicitudes que capacidades reales.
Esperemos que podamos continuar con este tipo de
programa para vincular a nuestros estudiantes con Cuba;
no sé si será posible, pero trabajaremos para ello»
Igualmente Celinne, alumna de la especialidad de
Estudios Internacionales e Idioma Español y quien
primera vez que visita Cuba, enfatizó que le ha
fascinado lo que ha vivido en estos días: «Me ha
encantado, es una experiencia que nunca voy a olvidar.
Quisiera que se repitiera y ojalá en el futuro pueda
trabajar para que las relaciones entre mi país y Cuba se
normalicen. He aprendido que todos somos seres humanos y
es necesario que el mundo sepa que somos hermanos, que
no importa cuanto dinero tenga cada cual, no importa de
qué raza seas, es imprescindible que se tome conciencia
de que hay que vivir en paz, con amor. Tenemos que
trabajar intensamente para mejorar al mundo. Es absurdo
y no deben de existir restricciones en cuanto a
intercambios de ideas. Esa es, probablemente, la
mayor lección que me llevo»
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