|
ARIEL DÍAZ
UN TROVADOR Y UN POETA ESPECIAL
Me acerco primero a la literatura
que a la música. Dentro de esa literatura Martí ocupa un
lugar muy importante. Desde que era adolescente empecé a
leerlo, le iba dando los
significados a los versos que a mí se me ocurrían hasta
que fui complementando ese mundo en la medida en que iba
conociendo su vida, otras zonas de su obra.
Fidel Díaz
|
La Habana
Con tres discos
personales —hechos por su cuenta con amigos—; Ariel Díaz
es uno de los exponentes más líricos de su generación,
algo que muestra con su tema «A Enma» en el CD Acabo
de soñar.
¿Cómo te acercas a
la poesía de José Martí?
Yo me acerco primero
a la literatura que a la música. Dentro de esa
literatura Martí ocupa un lugar muy importante. Desde
que era adolescente empecé a leerlo, sin entenderlo; le
iba dando los significados a los versos que a mí se me
ocurrían hasta que fui complementando ese mundo en la
medida en que iba conociendo su vida, otras zonas de su
obra.
En cuanto a este
tema en el disco —vale
decir que «A Enma» es una de mis primeras
canciones—, es como
la quinta o la sexta canción que yo hice. Empezaba y ya
estaba aventurándome a musicalizar a Martí. Lo he
tratado de hacer otra vez; lo que pasa
es que estoy muy
conforme con esa que hice y me ha costado volver a
lograr que me brote la música de manera que parezca una
canción orgánicamente mía y no un texto con música.
Ese es uno de los riesgos que se corren cuando se trabaja
con los textos de otra persona; y más en el caso de
Martí que es un poeta muy especial.
Estuviste bastante
por los estudios de la EGREM y has escuchado los temas
que integran el disco, ¿qué importancia le
confieres?
Este disco tuvo
contratiempos; se viene gestando desde hace casi dos
años a partir de una buena cantidad de canciones con
versos de Martí hechas por los jóvenes trovadores. La
importancia fundamental que tiene este disco es la de
renovar el canto martiano; o sea, José Martí
musicalizado por una generación que está lejos en el
tiempo de las últimas cosas que se hicieron en la trova
con sus textos. Viene a inyectar renovación, a dar otros
aires, a ese mundo poético. El disco trae nuevos
conceptos a la hora de musicalizar, de hacer los
arreglos, de ver a Martí, de convertirlo en canto,
después de muchos años que no se hacía. Las últimas
referencias martianas que tenemos en la música
trovadoresca datan ya de los años 70; han pasado
alrededor de treinta años y creo que nos hemos quedado,
en la memoria colectiva, con las mismas musicalizaciones
de Pablo, Sara, Amaury, Pedro Luis... por ello creo que
la importancia fundamental que tiene esta entrega
discográfica es que vuelve sobre lo mismo, o digamos que
con el mismo espíritu desde la visión de estos días. Es
como un renacer en nuevas músicas, en algunos casos
otros poemas no tocados antes, y, cantados por otras
voces que son desconocidas para muchísima gente.
En el disco faltan
muchos que han musicalizado textos de Martí; de nuestra
promoción y otros trovadores más nuevos que apenas
conocemos. Lo que pasa que es muy difícil recopilarlo
todo; habría que hacer muchos discos y había tiempo y
recursos para hacer solo uno. Creo que la selección de
las canciones es una buena, dentro de los que ya tenían
hecho el trabajo y de la gente a la que la Asociación
Hermanos Saíz convocó. Queda mucho trovador aún, no solo
de provincias —que casi siempre por la lejanía suelen
estar menos al tanto de un proyecto como este; hasta
aquí, en la capital, hay unos cuantos con versos
musicalizados de Martí que no están; pienso en Inti
Santana, por mencionar un ejemplo. Siento ausencias,
pero es que era realmente imposible hacerlo todo de una
vez.
Eso sí, buenas
canciones hay y la gente las hará suyas en la medida en
que las escuche. Tiene una ventaja y es que el disco es
muy plural, tiene muchos estilos diferentes, muchos
trovadores diferentes y eso le da riqueza y variedad;
una ventaja para que llegue a más personas.
¿En qué momento se
encuentra Ariel Díaz?
He estado en la vida
disquera extraoficial y me va bien. En este mismo
momento acabo de grabar un disco con Amanda Cepero —que
está empezando a cantar conmigo y ha sido invitada por
Inti, a su concierto A guitarra
limpia del Centro
Pablo y otros trovadores. La han invitado porque es una
muchacha que tiene unas posibilidades vocales bastante
singulares; por el timbre de voz que tiene, la tesitura
y es muy cómodo para un trovador trabajar con una voz
como la de Amanda. Los dúos en la trova, de hombre y
mujer se han dado bastante. Yo, en este caso, he tratado
que no sea una voz femenina acompañando mis canciones
—no es el trovador que canta y la muchacha que le hace
voces— sino un dúo, en el que las canciones están
repartidas y compartidas, un trabajo a voces concebido
para dos. Este disco se grabó en Ginebra, Suiza, a
partir de una gira que hicimos por allá, bastante
exitosa, desde el punto de vista que fuimos allá a dar
dos conciertos y terminamos dando nueve y grabamos
además un disco. Es un disco muy trovadoresco, grabado
como pueden escucharnos en vivo; sin orquesta o grupo de
músicos. Ahí está, me gusta mucho y el trabajo que estoy
haciendo con Amanda tiene muchas posibilidades.
Estoy en un momento
de mi vida en que pienso realmente que ahora es cuando
voy a empezar a hacer las cosas. Siento que he estado
pasando —desde que empecé a cantar hasta ahora—, una
especie de curso; un intensivo de vida, de músicas, que
me han dado una madurez para intentar proyectos nuevos.
Quiero dar un
concierto antes de que acabe el año. El trabajo que
estoy haciendo con Amanda lo merece y tengo canciones
guardadas, que no he estrenado todavía. En ese concierto
sí invitaré a otros músicos. Pero bueno, no tengo aún
una fecha, quiero hacerlo antes que se vaya el año.
|