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"UN GRANDE DE LA MÚSICA CUBANA"
“Trabajé mucho con él, grabé mucho con él. Fui miembro
de Compay Segundo y su grupo cuando él lo creó. Toda la
vida nos llevamos bien”.
Conversación con Pío Leyva.
Tomás
Santiesteban
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La Habana
Entre los grandes amigos de Compay Segundo figura ese
legendario intérprete del son cubano que es Pío Leyva.
El
autor de “Francisco Guayabal” nació en Morón en 1915 y
comenzó su carrera como bongosero en la Orquesta Siboney
de su ciudad natal. Por la misma época integró varias
agrupaciones de pequeño formato hasta que se trasladó a
Camagüey a cantar con la Orquesta Hermanos Licea y el
Conjunto de Juanito Bles.
En
La Habana de los 50 —ya había compuesto la canción que
inmortalizaría el Bárbaro del Ritmo—, formó parte de la
alineación del grupo creado por Compay luego de
separarse Los Compadres.
Sobre su relación con
Compay, Pío declaró en exclusiva para La Jiribilla.
“Trabajé mucho con
él, grabé mucho con él y fui miembro de Compay Segundo y
su grupo cuando él lo creó. Grabamos tres LD juntos.
Grabamos bastante”.
— ¿Cuando conoció a
Compay, ya usted cantaba en la capital?
—Por entonces yo iba
y venía de Camagüey. En el 57 fue cuando me quedé aquí.
Pero yo trabajaba con Compay todavía sin vivir en La
Habana. A cada rato llegaba de visita y grababa con él.
Él siempre me buscaba para que yo lo acompañara.
— ¿Por esa época ya era el reconocido como el compositor
de “Francisco Guayabal”?
—Sí, ya entonces
sonaba “Francisco Guayabal” y por lo menos me conocían
un poco. Cuando Benny me grabó “Francisco Guayabal” y
“Mulata con cola” pues ya empecé a tener cierto
reconocimiento.
— ¿Cómo recibió la noticia de la muerte de Compay?
—Figúrate, me enteré
cuando iba saliendo de la casa a grabar un CD con una
compañía brasilera y fui enseguida para la funeraria.
Precisamente anoche terminé de grabar ese disco.
— ¿Cuál piensa usted que ha sido el legado musical que
Compay le ha dejado a la música cubana?
—Muchas cosas buenas,
“A Santiago”, el “Chan Chan”, “Macusa”, “Anita”, “Un
jardinero de amor”. Todo eso lo grabamos juntos. También
grabé con él “Francisco Guayabal”, “De Jatibonico a
Bolondrón”, muchas otras cosas.
—Tengo entendido que en sus cumpleaños y otras ocasiones
especiales Compay contaba siempre con la voz de Pío
Leyva. Hábleme un poco de la relación que existía entre
ustedes.
—Era una gran
amistad. Inclusive yo fui con él por esa época a donde
él nació, a Siboney. Él me llevó y fuimos al cementerio
a llevarle algo, unas flores, a su abuela que está
enterrada allá. Él y yo teníamos muy buenas relaciones.
Toda la vida nos llevamos bien. Siempre fue muy buena
persona conmigo.
—Incluso cuando se
dice que Compay no cantaba...
— ¿Cómo?, Compay
siempre cantó...
—Él le hacía la segunda...
—Él le hacía la
segunda a todo el mundo con quien cantaba. Una segunda
bien hecha, impecable. Es una cosa que no se hace
fácilmente aunque parezca lo contrario. No lo hace
cualquiera.
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