|
VIGGO, FOTÓGRAFO ANTES QUE ACTOR
“Salir de mi hogar es siempre una aventura y en La
Habana cada día siempre ocurre algo, cosas que no se
saben en el mundo y cosas que vemos los fotógrafos
porque siempre miramos mucho más”. Entrevista con el
actor y fotógrafo norteamericano Viggo Mortensen
a raíz de la inauguración de la exposición de su obra en
la Fototeca de Cuba.
Andrés D. Abreu
|
La Habana
Fotos: Aldo Mederos
|

|
“No me fío mucho en las fronteras, los himnos
nacionales, las ideologías, o cualquiera de los medios o
símbolos que se usan para separar a los seres humanos.
Lo que sí me interesa es el libre intercambio de ideas,
sentimientos, palabras e imágenes. Para eso me voy a
Cuba, creyendo con toda mi alma que es imprescindible
darle rienda suelta a nuestra curiosidad, a nuestro
deseo natural de compartir y comparar las impresiones
que vamos recibiendo en esta vida. Tenemos muchísimo más
en común
que no. Gracias por la invitación, por la oportunidad
de aprender más. ¡Pa´lante, pues!” (Viggo Mortensen,
1ro de mayo, 2003.)
En la mañana del primero de mayo llegó a La Habana un
fotógrafo norteamericano. No fue una casualidad que
arribase ese día, lo había preferido entre las opciones
de vuelo porque le parecía interesante salir
directamente del aeropuerto hacia la Plaza de la
Revolución y realizar así sus primeras fotos en Cuba.
Pero su volumen de equipaje y trámites aduanales
demoraron el recorrido, y el fotógrafo Viggo Mortensen
entró en la ciudad “cuando muchísima gente regresaba a
su casa, luego de un día especial para los cubanos”.
No obstante, para este artista “salir de mi hogar es
siempre una aventura y en La Habana cada día siempre
ocurre algo, cosas que no se saben en el mundo y cosas
que vemos los fotógrafos porque siempre miramos mucho
más”. Su estancia en la Isla la agradece a la Fototeca
de Cuba, espacio donde expone su colección Un hueco en
el sol, una observación hacia lo abstracto de espacios y
objetos localizados en diferentes lugares del planeta a
los que viaja en busca del encuentro con otras culturas.
“Siempre quise viajar a Cuba como mucha gente en Estados
Unidos, pero resulta difícil. Ahora solo estoy por una
semana, pero quisiera volver por un mes durante la
Bienal. Estudiar entonces los paisajes, las calles, los
muros y la gente para buscar esos detalles que te
permiten demostrar que no todo está hecho ni dicho en el
arte, que no es el fin, ni la muerte, que restan cosas
por descubrir.”
– ¿Y alguien ha descubierto que usted es un conocido
actor de Holywood y el intérprete de Aragorn en las dos
partes filmadas de
El señor de los anillos
y en la tercera que aún se rueda?
–Algunos. Es algo inevitable y por tanto lo acepto. El
cine es el resultado de mis estudios de actuación
(Premio Dramalogue Critic por su interpretación en la
pieza teatral Bent). Probé hacerlo y me va bien.
He hecho varias películas (Marea Roja, Extraño
vínculo de sangre, Psicosis, Atrapado por su pasado,
Retrato de una dama) entre buenas y malas, pero
luego de trabajar en la versión Peter Jackson sobre la
novela de Tolkien es que me conocen en todas partes del
mundo.
El artista reconoce que esto ha influido en el resto de
su obra y por ello prefirió en Cuba que solo se le viera
como el fotógrafo que también es.
–En Dinamarca, donde tengo raíces, me pusieron muy alto
después de la primera parte de la película, sin embargo,
ahora he publicado un volumen de poemas y ciertos
críticos me atacaron argumentando que debía dedicarme a
actuar. Y es que yo escribo, pinto y hago fotografías
desde la secundaria, mucho antes de ser actor y he
publicado libros con estas obras antes de filmarse El
señor de los anillos.
Mortensen considera a todas las manifestaciones como sus
medios de comunicación y expresión, aunque reconoce que
en el caso del cine “solo soy una parte, un color de la
obra a la que entrego toda la inspiración desde lo que
he vivido y me rodea”.
Ante esa indiscutible fuerza de su imagen en la pantalla
grande que trata de nublar el resto de su trabajo, el
artista concluye:
“Yo sigo creando porque lo necesito, porque no todos los
que vienen a mis exposiciones lo hacen por mis
películas, y porque la vida es bastante corta, y aunque
con calma, hay que darse prisa.”
|