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NO NECESITAMOS
UN NUEVO MARX
"Si
estamos pensando en la trasformación de la diversidad
que existe hoy dentro de la sociedad cubana, pues
necesitamos un análisis marxista de la sociedad cubana
de hoy, no solo la del pasado o de la Revolución. ¿Qué
tipo de pasos se pueden pensar para el futuro? Esto es
extensivo para todo el mundo". Afirmó para La
Jiribilla el economista belga François Houtart.
J.
Sebastián
|
La Habana
El belga François
Houtart, es un
economista ocupado en
demostrar las razones que le asiste al pensamiento de
izquierda para no abandonar la lucha. En el campo de la
economía tiene diversos asideros claves.
Sin embargo, para
este pensador europeo, una visión sociopolítica
contemporánea del marxismo es aún más clave para la
crisis actual. Desde su puesto como Director del Centro
Tricontinental y Vicepresidente del Foro Mundial de las
Alternativas se ha encargado de promoverlo con la
insistencia de quien cree que debe ser así, antes de
que sea demasiado tarde.
“Una de las bases del
sistema económico capitalista – ha dejado escrito- es de
afirmar y hacer creer que no hay alternativas, que es
necesario empujar la liberalización hacia adelante con
el fin de poder resolver los problemas en suspenso y que
el mercado es el verdadero regulador de la sociedad”.
En la Conferencia
Internacional “Carlos Marx y los desafíos del
siglo XXI”, recién celebrada en La Habana, disertó en
torno al análisis de las convergencias de los
movimientos sociales.
Pero la izquierda, desarmada ideológicamente, parece
seguir por tiempo indefinido bajo los efecto de la
anestesia neoliberal.
Houtart, en diálogo
con La Jiribilla, lo define de este modo:
–Evidentemente hay un
desencanto, pero es más bien frente a los partidos
políticos, y un poco también a los sindicatos, aunque
por otras razones. Sin embargo, hay una izquierda que
vive, y que se expresa hoy, tal vez de manera difusa, no
muy clara todavía, pero hay un terreno propicio para el
desarrollo de ideas más profundas.
Yo no pienso que
necesitemos un nuevo Marx. Creo que dentro del marxismo
hay bases suficientes para poder, no solamente analizar,
sino también poner al día el pensamiento y que en cada
sociedad debemos desarrollar el pensamiento más
original, definitivamente, y que debemos tener en
cuenta lo desarrollado por otras ciencias, además de
las ciencias humanísticas.
Claro, creo que por
el momento no será la obra de un hombre, sino de muchos.
Pero la formación y el desarrollo del pensamiento son
indispensables.
–Sin
embargo, parecería que la izquierda latinoamericana va
despertando del letargo, más
rápidamente
que la europea.
–Definitivamente es
así. Y hay una razón fundamental: tal vez sea porque es
la más directamente atacada por el sistema. Estando en
la periferia del sistema, pero mucho más vulnerable,
los pueblos latinoamericanos han reaccionado más
tempranamente.
En ese sentido se ha
desarrollado un hecho muy importante, no solamente en la
izquierda formal, en América Latina; por ejemplo, La
Teología de la Liberación, ha tenido un impacto muy
fuerte y ha jugado también un papel en la
concientización, incluso en Europa.
–Ud. es de los que
siempre creyó que no había una sola lectura del
marxismo.
–Exactamente. No
puede haberla.
En Cuba por ejemplo,
hay una sociedad que está evolucionando constantemente
y de manera muy rápida.
Si estamos pensando
en la trasformación de la diversidad que existe hoy
dentro de la sociedad cubana, pues necesitamos un
análisis marxista de la sociedad cubana de hoy, no solo
la del pasado o de la Revolución. ¿Qué pasa hoy, a
partir de la constitución de nuevos grupos sociales, si
no de clases sociales? ¿Qué tipo de pasos se puede
pensar para el futuro?
Esto es extensivo
para todo el mundo.
–Pero cuánta
dificultad tendría que explicarles a las gentes como
entes individuales y que quizás no están preparados y
carecen, como dicen algunos, de la sutileza
doctrinaria para asumir que a pesar de todo el
marxismo sí sigue siendo un arma vigente.
–Es totalmente
cierto. No se puede expresar la teoría en palabras
generales. Si de entrada hablamos de marxismo, ya el 80
por ciento cerrará ojos y oídos. Aún hablar de
socialismo es demasiado ya para muchos.
Estoy escribiendo un
libro que se llamará Post capitalismo que no
tiene connotaciones que inmediatamente pongan en guardia
a las gentes, pero evidentemente habla de socialismo.
Creo que hay que ser prudente en la manera de manejar
los términos.
En mi opinión lo que
hay que hacer es enfocar problemas concretos: El
problema del imperialismo, el problema ambiental, la
cuestión de la enseñanza superior, es decir, un montón
de cuestiones que hay que enfrentar a partir del
análisis con un método marxista. Para hacer crecer la
conciencia de que todo está relacionado con la lógica
del sistema económico dominante.
Pero si avalamos
desde un punto de vista intelectual la necesidad del
socialismo, de la importancia del marxismo, no vamos a
ser escuchados. Diría que necesitamos de una nueva
pedagogía. |