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DEFIENDEN SOBERANÍA CUBANA EN EE.UU.
A
Cuba le ataca el imperialismo precisamente porque
simboliza el único camino para lograr verdaderos
“derechos humanos”. Haciendo una revolución socialista
que emancipe a toda la humanidad de las mentiras,
guerras, muerte y destrucción que es el futuro del mundo
bajo el imperialismo y su último imperio.
Jon
Hillson
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Los Ángeles
A pesar de la victoria
fácil y predecible sobre el régimen corrupto y cobarde
en Irak, la retórica triunfalista del imperio no puede
ocultar la acumulación de sus problemas.
Washington ha
encontrado que la “liberación” de ese país —en realidad
una guerra comercial contra Francia, Alemania y otros
rivales imperialistas que tomó la forma de agresión
militar para apoderarse del patrimonio nacional iraquí—
se ha convertido en una ocupación que mucha gente allí
resiste. Soldados de EE.UU. han matado a 17 iraquíes y
herido a cientos de personas, quienes valientemente han
protestado por la presencia estadounidense, mientras que
este establece su protectorado en Bagdad.
DIFICULTADES EN IRAK
Cientos de miles de
chiítas se han movilizado para denunciar la ocupación
estadounidense y la toma de los recursos naturales, lo
que el New York Times llama “batalla por la paz”.
La realidad demuestra que hay dificultades en obtener
ese objetivo. En ataques diferentes —uno de un
francotirador, el otro en plena luz del día— el 8 de
mayo, los iraquíes matan a dos solados de EE.UU. en
Bagdad.
“Profundo
resentimiento a los americanos en Faluya”, dice el
titular en el periódico Los Ángeles Times,
refiriéndose al pueblo donde han habido sangrientos
combates entre tropas estadounidenses e iraquíes
desarmados.
El 29 de abril,
Washington anuncia que retiraría a miles de soldados de
Arabia Saudita. Preludio para convertir a Irak en su
fortaleza militar. El 3 de mayo, nombra a Phillip
Carroll, el antiguo ejecutivo de la compañía petrolera
Shell Oil, como nuevo jefe de la industria petrolera
iraquí. Bien calificado él.
EL
PRÓXIMO BLANCO: IRÁN
Este es el preludio
para el próximo paso que Washington tiene que dar para
militarmente recuperar lo que perdió en la Revolución
iraní de 1979, que derrocó al Sha de Irán: el control de
esta estratégica nación de Oriente Medio.
El 8 de mayo el New
York Times, en un artículo en su portada, explica
que Washington busca “presión mundial” contra Irán por
su supuesta “violación” del “tratado no proliferación”
de armas nucleares que ha firmado.
Washington ha acusado
a Irán de enviar a Irak decenas de miles de “agentes”
para fomentar la rebelión en contra de la ocupación
estadounidense. Cínicamente ha advertido a Irán de que
“no intervenga” en su nueva posesión. Dice que Irán está
en vías de desarrollar “armas de destrucción masiva”.
Altos representantes del clero musulmán han instado
abiertamente al pueblo iraquí a que rechace y expulse a
los ocupantes de Estados Unidos.
En Irán los Estados
Unidos enfrenta a los mismos capitalistas europeos que
enfrentó en Irak, los cuales han invertido miles de
millones de dólares en inversiones y comercio
—Washington no ha podido obtener ninguna ganancia desde
que su régimen títere, el “trono del pavo real”, fue
derrocado por una tumultuosa insurrección hace 25 años.
Los imperialistas jamás han perdonado al pueblo iraní
por esa revolución y la pérdida de billones en
inversiones, propiedad y riquezas potenciales.
Aquellos que se oponen
a la guerra imperialista en Irak necesitan poner
atención a la escalada de provocaciones contra Irán. Ese
país enfrenta la mayor amenaza de intervención militar
imperialista en el mundo —mientras continúan
solidarizándose con la resistencia iraquí y demandan el
fin a la ocupación de Estados Unidos.
El pueblo iraquí es
parte de la lucha mundial en contra del imperio envuelto
en una crisis mortal.
SIEMPRE UN FOCO YANQUI: CUBA LIBRE
Aún cuando Washington
intensifica sus amenazas en contra de Irán, siempre
mantiene a Cuba como un blanco de acciones hostiles.
Esto se debe a que Cuba tiene lo que a Irak le faltó:
una dirigencia capaz de organizar resistencia popular al
imperialismo, un liderazgo que por 44 años ha
representado una alternativa para los oprimidos y
explotados del mundo.
Las recientes acciones
de Cuba para defender su soberanía en contra de los
esfuerzos de EE. UU. de formar una quinta columna en la
Isla, y la inspiración que da a la piratería terrorista,
han proporcionado golpes contundentes a los planes
contrarrevolucionarios de Washington en Cuba.
El 5 de mayo, el
Miami Herald publicó un artículo fidedigno sobre
medidas que Washington considera para castigar a Cuba
por ejercer su derecho a la autodeterminación y defensa.
Estas incluyen:
“Reducir los niveles
de personal en la Sección de Intereses de Estados Unidos
en La Habana. Tal movida obligaría a Cuba a la
reciprocidad, con una reducción de su personal
diplomático en Washington”.
“Suspender los
aproximadamente 30 vuelos fletados semanales que llevan
a exiliados en visitas humanitarias a Cuba”.
“Establecer nuevos
límites en las remesas de dinero que los cubanos
cubanoamericanos pueden enviar a la Isla”.
“Suspender las
licencias de exportación a las compañías estadounidenses
que venden productos agrícolas a Cuba”.
“Reforzar las
restricciones existentes para viajar a Cuba. El año
pasado, un estimado de 176 000 ciudadanos
estadounidenses visitó la Isla, principalmente por
visitas familiares autorizadas por el Departamento del
Tesoro, que regula los viajes a los países hostiles a
Estados Unidos”.
Otras fuentes
gubernamentales indican que Washington también considera
derogar los acuerdos migratorios de 1994-95. De hecho,
Estados Unidos prácticamente ha rechazado este acuerdo,
aprobando solo 700 visas, de un mínimo de 10 000, en el
último ciclo de seis meses.
Todas estas medidas
intensificarán en Estados Unidos la oposición popular a
las sanciones, especialmente en la comunidad cubano
americana, que mayoritariamente favorece la
normalización de relaciones y la eliminación de las
prohibiciones de viajar a su patria natal. Por eso, no
han divulgado el castigo en Washington, una indicación
de su incertidumbre.
LOS LIBERALES EN EL
LADO DEL IMPERIO
La campaña masiva y
calumniante de Washington en contra de las supuestas
violaciones a los “derechos humanos” ha ganado el apoyo
de prácticamente toda la burguesía liberal, desde
representantes del gobierno hasta la prensa, incluyendo
los principales periódicos liberales: Los Ángeles
Times, New York Times y el Washington Post.
Todos favorecen el aumento de las sanciones. El mes
pasado, la Cámara de Representantes votó 414-0 para
condenar a Cuba.
Un amplio sector de la
clase media de “izquierda” y del
movimiento“progresista”se ha unido al coro de condena
por medio de declaraciones individuales y comunicados
colectivos que han circulado entre este pequeño grupo.
Entre ellos están Wayne Smith, antiguo diplomático de
Estados Unidos, el historiador Howard Zinn y el escritor
Noam Chomsky. Algunos de ellos han firmado un documento
escrito por intelectuales mexicanos contra una invasión
directa de EE.UU. contra Cuba, declaración que no ha
recibido ninguna cobertura en la prensa burguesa
norteamericana.
Hemos visto el mismo
desfile anteriormente.
Como luchamos contra
el enemigo principal —de Cuba, los pueblos del mundo y
el pueblo trabajador de Estados Unidos— el gobierno del
imperio, enfrentamos inevitablemente los “ex amigos” y
los “neutrales” y su impacto retrógrado. Necesariamente,
tenemos que responder a sus mentiras como deber político
e higiénico. Esta es, en todas sus formas, la batalla de
ideas en la trinchera norteña.
La capitulación de los
peleles ha provocado una crisis en muchas organizaciones
que defienden a Cuba. Estos grupos ven al Partido
Demócrata y a sus viajeros “progresistas” y de
“izquierda” de la clase media como medios de
“influenciar” a la gran burguesía, mediante el uso
medios legislativos, para que relaje las sanciones en
contra de Cuba. Algo que es un enfoque caótico.
Al mismo tiempo, el
asalto ideológico contra Cuba por parte de todo el
aparato burgués —debido a las medidas necesarias y
correctas que tomó el proceso revolucionario en abril
para defender su soberanía— ha sido una verdadera prueba
de un caos que revela una profunda crisis.
COMIENZA LA DEFENSA PÚBLICA DE CUBA SOBERANA
Hasta hoy, ha habido
reuniones públicas en defensa de Cuba en dos ciudades de
EE. UU., Los Ángeles y Miniápolis. Tal vez hace falta
toda la información, pero estoy seguro que este
escenario es casi completo. Ojalá que haya habido más
actos que no conozco. Pero tengo un enfoque sobre
eventos públicos porque es el terreno de la batalla
más importante.
No
quedaron asientos el 6 de mayo cuando habla en defensa
de Cuba, Michael Lapsley, un sacerdote Episcopal y
presidente de La Sociedad de Los Amigos de Cuba de
Sudáfrica. Lapsley, miembro del Congreso Africano
Nacional que perdió las dos manos y un ojo al recibir
una carta bomba mandado por el régimen racista en 1990,
también informa a los oyentes de su visita de tres horas
y media con Gerardo Hernández en la Prisión Federal de
Lompoc. “Él tiene confianza, está de buen ánimo y les
agradece por su solidaridad,” dijo Lapsley.
Vincula la lucha de los cinco héroes con las esfuerzas
políticas de los prisioneros de CAN bajo le regla del
apartheid. Explica la campaña sucia de Estados Unidos
contra Cuba. Saluda el internacionalismo de los
activistas.
INTERCAMBIO CIVIL SOBRE LA PENA DE MUERTE EN CUBA
El
foro ofrece un contexto para profundizar lo que han
hecho de la Revolución cubana.
Dos
compañeros hablan durante el intercambio sobre el uso de
la pena máxima en Cuba y porque es completamente y
cualitativamente diferente que en Estados Unidos —porque
en Cuba el pueblo trabajador es la clase dominante y usa
la pena de muerte solamente para defender a las masas
cubanas. En el imperio, los superricos al matar
prisioneros usan un arma contra la clase obrera.
Después la histórica batalla de Cuito Cuanavale, Angola,
en 1988, como dijo Fidel, las tropas internacionalistas
cubanas podían haber “aniquilado” las fuerzas invasoras
racistas, completamente derrotadas, pero la meta fue
expulsarlas y ganar un acuerdo —hecho claramente— que
resultaría en la seguridad de la frontera de Angola, la
victoria en Namibia, la libertad de Nelson Mandela y el
fin del apartheid. Los cubanos no iban a gastar una vida
más de lo necesario.
“Correcto”, acuerda Lapsley, quien no apoya la pena de
muerte “los cubanos podían haberlos matado a todos
ellos. Es necesario continuar el debate [sobre la pena]
como aquí, como compañeros, siempre consciente del
contexto cubano”.
ALCANZAMOS DECENAS DE MILES CON LA VERDAD
El
sudafricano también fue el invitado especial del Show de
la Mañana de la radioemisora KPFK-Pacífica, que tiene
100,000 radioyentes aproximadamente. Habla sobre su
visita con Gerardo e intercambia ideas con el académico
Saul Landau, quien dijo que sigue siendo “en solidaridad
con Cuba,” pero a la vez rechaza las acciones contra los
mercenarios y los secuestradores tomadas por el sistema
jurídico cubano.
La
Coalición en Solidaridad con Cuba de Los Ángeles
organizó estos eventos. Las actividades tomaron lugar
después de cinco reuniones previas en las últimas
semanas en las cuales los líderes de la coalición
ofrecieron al público sus explicaciones de la lucha que
tiene Cuba para defenderse contra la intervención por
parte de Washington. Las reuniones tuvieron lugar en
California State University Northridge, California State
University Long Beach, y el Centro Laboral de la
Universidad de California, Los Ángeles (UCLA), entre
otros lugares. En total más de 300 personas —en su gran
mayoría jóvenes— han asistido a las reuniones. También
han participado en varias Ian Thompson y Adrián García,
representantes del Comité Nacional para Liberar los
Cinco; Lawrence Shoobs, del U.S-Cuba Sister Cities
Association; José Estévez, de la comunidad progresista
cubano-americana; y Olympia Newton, líder nacional de la
Juventud Socialista., la coalición ha distribuido a los
asistentes cientos de copias de las presentaciones de
Fidel Castro, Felipe Pérez Roque y documentos que
aportan detalles a sus discursos.
Muchos
de los jóvenes participarán en el Tercer Encuentro
Juvenil Cubano- Estadounidense en La Habana, del 24 al
31 de julio, invitados por la UJC y la FEU. Varios de
ellos estarán el 10 de mayo en una presentación pública
de un video del discurso de Fidel el primero de mayo
patrocinada por la coalición. Salió en vivo en la red de
cable C-SPAN y fue repetido dos veces más.
Por
medio de periódicos y radioemisoras comunales, los
miembros de la coalición se han podido comunicar con
decenas de miles de personas sobre acciones que Cuba ha
tomado contra la agresión estadounidense y su quinta
columna de los llamados disidentes.
El primero de mayo,
defendí la posición cubana en el programa “Lawyers Guild
Show” de KPFK, que tiene miles de radioescuchas,
compartiendo una hora con dos abogados: uno que critica
Cuba y otra que, en cierto sentido, la apoya.
En el número de mayo
de la revista mensual Change Links, una
publicación local destinada a la comunidad
“progresista”, Paula Solomon y yo, coordinadores de la
Coalición de Los Ángeles de Solidaridad con Cuba,
escribimos un artículo en defensa de la Isla. La revista
tiene una circulación de más de 10 000 ejemplares. Su
editor, al final del artículo, en una nota breve,
condena a Cuba.
El 26 y 27 de abril,
voluntarios en el quiosco de Pathfinder en la Feria del
Libro del Los Ángeles Times, la más grande del
país, tienen un afiche grande en la cubierta del libro
de Fidel Castro En Defensa del Socialismo. Los
voluntarios venden más de 200 libros en 16 horas. Los
libros que más se venden son de revolucionarios
cubanos—un total de 60, 13 de los cuales son Che
Guevara habla a la juventud. Un voluntario dijo que
hubo una “respuesta extraordinaria”.
“MUCHO MÁS CONFIANZA” Y NUEVAS FUERZAS JÓVENES
El 5
de mayo, en la Universidad de Minnesota, 55 personas
participan en un foro amplio en defensa de la soberanía
cubana organizado por el Comité Cuba de Minnesota.
Hablaron académicos como John Holst y Gary Prevost, de
la Universidad de Santo Juan; August Nimtz, de la
Universidad de Minnesota; Marcy Shapiro, activista de la
comunidad; Rafael Ortiz del Frente Socialista de Puerto
Rico de la Universidad de Minnesota y Tom Fiske, del
Partido Socialista de los Trabajadores. “Todos los
participantes sentían mucho más confianza, gracias a la
información y el debate”, me dice Nimtz.
El 21
de mayo, en una actividad similar, un panel organizado
por la Coalición en Solidaridad con Cuba de Filadelfia
tendrá lugar en la Universidad de Pennsylvania.
La
Solidaridad con Cuba de New York está movilizando a
activistas a que respondan a una protesta derechista
enfrente de la Misión Cubana a las Naciones Unidas el 17
de mayo y, para el 23 de mayo en Manhattan, realizará
una marcha importante en defensa de la soberanía cubana
y en contra de las amenazas estadounidenses.
La Red
Nacional de Cuba auspiciará un foro público en defensa
de los cinco héroes en el salón de Local 1199, el
sindicato más grande en Nueva York, la noche del 17 de
mayo, durante su reunión nacional semianual.
Los
elementos derechistas que piensan hacer protestas frente
a la Sección de Intereses en Washington, DC, el 17 de
mayo van a encontrar a los activistas de la nueva y
amplia Coalición de No a la Guerra en Cuba que tiene
planeado una conferencia de prensa en apoyo a la Isla
frente al edificio. La Coalición tendrá otra protesta el
19 de mayo frente al Departamento del Tesoro en contra
de la política estadounidense, y un mitin estilo cabildo
abierto el 7 de junio.
En
varias ciudades del país, las librerías Pathfinder
también están auspiciando foros en defensa de la Isla.
El periódico el Militante destacó en más de tres
de sus doce páginas en el número del 12 de mayo a la
situación de Cuba y la presentación de Fidel el 25 de
abril (www.themilitant.com).
La
coalición antiguerra ANSWER ha ganado 3 500 firmas en
una declaración que defiende Cuba.
Otras actividades han
consistido en intercambiar comunicados para debatir los
acontecimientos en Cuba y la condena de “progresistas” e
“izquierdistas”. Necesitamos más eventos públicos, más
foros, más acciones como las de Washington y Nueva York
y menos tiempo en el Internet.
Mientras activistas
“veteranos” están molestos por los acontecimientos en
Cuba, los elementos de “izquierda” y “progresistas” han
capitulado ante Washington o mantienen silencio. Pero no
hay territorio “neutral”.
Aquellos que luchan
por Cuba se están dando cuenta que si se dice la verdad
sobre la Revolución, sobre sus actos y sus logros; que
cuando se protestan las agresiones imperialistas en Irak
y los planes para Irán; cuando explican la importancia
del ejemplo de Cuba a jóvenes y trabajadores, encuentran
nuevas fuerzas que admiran la resistencia y desafío del
pueblo cubano.
¿QUÉ CONTEMPLA WASHINGTON?
El hecho es que
Washington no considera una agresión militar directa
contra Cuba. Todavía tiene que solidificar la ocupación
de Irak, donde informa el New York Times del 8 de
mayo hay pleitos armados en casi todo el país cada día.
Reuters informa el 6
de mayo que en Kabul se realizó la primera manifestación
en contra de la invasión imperialista, hubo más de 300
personas. Mientras tanto, 11 000 tropas estadounidenses
enfrentan muchos desafíos militares en el resto del
país.
El nuevo blanco de
Washington es Teherán, no La Habana.
Los Estados Unidos
sufrieron un golpe tremendo en abril en Cuba. Su guerra
sucia en Cuba es más débil, no más fuerte.
El insostenible
imperio es menos estable hoy que en 1961-62, cuando
verdaderamente tenía planes de invadir Cuba, y desistió
de tal aventura, temiendo a un pueblo cubano armado,
movilizado, resistiendo. La Revolución cubana es mucho
más fuerte hoy que entonces.
Los “amigos de Cuba”
liberales que ahora se unen objetivamente a la Casa
Blanca, el Departamento de Defensa —de Guerra— el
Departamento de Estado y la “extrema derecha” del
Congreso, condenan a Cuba cuando merece defensa
incondicional y solidaridad real. Añaden su brillo
“progresista” a la escalada en reprimendas, esto abre
paso a mayores ataques políticos y económicos y a
mayores restricciones al derecho de viajar. Son unos
lobos vestidos de corderos para los reaccionarios en
Estados Unidos. Los activistas que defienden a Cuba
—pero ponen una onza de confianza en el gobierno
estadounidense, o creen en la crítica superficial a la
“administración Bush”— niegan la realidad, a pesar de
sus buenas intenciones. El camino hacia la
marginalización política está pavimentado con “buenas
intenciones” que al fondo son peligrosas e ingenuas.
CUBA, SIEMPRE PREPARADA
La Revolución cubana,
leal a principios, responderá con un apoyo popular
masivo a las provocaciones venideras. Esta realidad se
desarrollará en un mundo cada vez más inestable, donde
los luchadores antiimperialistas y la nueva generación
de jóvenes rebeldes necesitarán leer, estudiar y aplicar
las lecciones de la revolución para responder
efectivamente a postdesafíos de una depresión económica
y de una guerra mundial. Estas circunstancias crearán
las condiciones para la formación de una dirigencia
capaz de vencer al imperio y sus agentes, la única
manera de solucionar la actual y venidera devastación,
en inmensas e históricas luchas sociales y de clase.
Se debe enfatizar,
como explicó el ministro de Relaciones Exteriores Pérez
Roque, el 9 de abril, “aunque otros no defiendan su
soberanía, nosotros lo hacemos porque nos ha costado
mucho. El pueblo y gobierno de Cuba no han perdido de
vista por un minuto que lo que está en juego es el
futuro de nuestro país como nación y todos los derechos
de cada ciudadano de nuestro país. Lo que está en
juego es el futuro de nuestro país como nación”.
Cuba es el país de la
Tierra más preparado para defenderse militarmente en
contra de una invasión extranjera. Las amenazas
belicosas de los ultraderechistas en Miami, los cuales
marcharon recientemente bajo la consigna “Irak hoy,
mañana Cuba”, o el presumir del embajador de Washington
en República Dominicana quien dijo que “lo que sucede en
Irak va a mandar una señal muy positiva y es un buen
ejemplo para Cuba”, no deben olvidar ese hecho.
Muchos ya han llegado
a conclusiones precipitadas en el sentido de que EE. UU.
está preparando una campaña militar contra Cuba.
A principio de los
años 60 eso fue una realidad. La CIA proporcionó a la
administración Kennedy con cálculos que Estados Unidos
sufriría 18 000 bajas en los primeros 10 días de combate
durante semejante confrontación. Los dirigentes cubanos
consideraron esta cifra como baja, como han revelado los
documentos desclasificados de Washington.
En la actualidad, la
doctrina de defensa nacional de Cuba, la “guerra de todo
el pueblo”, combina los recursos de unas fuerzas armadas
bien entrenadas y que han entrado en combate en el
Tercer Mundo, un comando sin comparación, las Milicias
Territoriales y la población que en su gran mayoría han
recibido entrenamiento militar desde la niñez. Tácticas
de batalla que son parte de la doctrina militar han sido
enriquecidas por experiencias compartidas en diferentes
terrenos y con formas de combate variadas. Y esto está
inextricablemente unido a la práctica colectiva de
forjar una sociedad libre, basada en la solidaridad y en
pasos concretos que se han tomado para formar a los
nuevos hombres y mujeres quienes son el sujeto de la
construcción socialista, como enfatizaba el Che. El
verdadero ejército cubano, como explicaba el legendario
comandante revolucionario Camilo Cienfuegos, es el
“pueblo en uniforme”.
Yo fui testigo el 2 de
mayo de 1990, de una movilización nacional de defensa,
donde tres millones de cubanos estuvieron, en 24 horas,
armados en sus puestos específicos de combate. Este
concepto no es simplemente una consigna, es una
realidad.
VIGILANCIA SÍ, PÁNICO NO
El Pentágono está muy
conciente de las capacidades defensivas de Cuba. Los
estrategas militares del Pentágono han hecho blanco a
los enemigos más débiles, de pobre preparación,
encabezados por las dirigencias más corruptas,
impotentes y aisladas. La derrota de esa clase de
fuerzas en Afganistán e Irak, mientras que intoxica de
triunfalismo a algunos sectores de la clase dominante,
difícilmente calificaría como un ejército “invencible”.
Sus triunfos vacíos,
más que nada, han sido posibles debido al abismal
carácter político y militar de sus enemigos. La ecuación
es exactamente lo opuesto en Cuba. Sin embargo, estos
hechos no hacen que la preparación civil y militar en
Cuba sea relajada, ni tampoco causa que los partidarios
de Cuba relajen la vigilancia. De hecho, la vigilancia
cubana es lo contrario del pánico —y no hay pánico en
Cuba hoy, como no hubo pánico durante Girón y la Crisis
de octubre.
Pero pánico es el
segundo nombre de la clase media y sus intelectuales y
corrientes políticas.
La política belicista
de Washington es señal de su debilidad, el esfuerzo
imposible y reaccionario de resolver la crisis de su
sistema económico por medios militares.
Serán derrotados en el
campo de batalla por fuerzas que estén preparadas, que
sean capaces y que estén dispuestos a vencerlos: la
resistencia de la clase trabajadora.
LA
IMPORTANCIA DE LA LUCHA DE CLASES EN EE.UU.
Washington no ha
podido imponer disciplina laboral sobre la clase
trabajadora. Recientemente más de 4 000 trabajadores en
la industria de armamentos, Lockheed, se fue a la huelga
por dos semanas y lograron un nuevo contrato aceptable,
sin recortes.
La semana pasada
después de movilizaciones en las calles, “Conserjes por
la Justicia”, en su mayoría inmigrantes, logró una
victoria en Los Ángeles, un nuevo contrato sin
resistencia de los patrones quienes deciden pagar para
“paz laboral”.
En Jefferson,
Wisconsin, cientos de empacadores de carne de la
compañía Tyson Foods —la más grande de tal tipo en el
mundo— mantienen fuertes líneas de piquetes como
comienzo de tres meses de lucha, ganando solidaridad
sindical en el medio-oeste del país.
A fines de abril más
de 10 000 trabajadores de la Ciudad de Nueva York se
manifiestan en oposición a recortes presupuestarios.
Hace poco, después de
una intensa campaña internacional de defensa, el
gobierno federal ha decido no continuar con sus cargos
contra el periodista Roger Calero, del Militante
y Perspectiva Mundial. Fue detenido en diciembre
pasado basado en cargos falsos y fabricados en la aduana
de Houston, Texas, de llegar de Cuba y Guadalajara,
donde cumplió trabajo periodístico. Esta victoria
—especialmente en el contexto de creciente represión
contra inmigrantes, con o sin documentos— para el pueblo
trabajador y derechos democráticos se evidencia sobre el
espacio político que existe aquí, si luchamos
abiertamente en defensa de nuestros derechos. La defensa
de Calero se basó en la clase obrera y los sindicatos,
recibiendo amplia solidaridad. Ha recibido su pasaporte
—de Nicaragua— y su tarjeta verde. Su comité de defensa
planifica una gira internacional en la cual el joven
revolucionario explicará el significado de su lucha.
Estas acciones
proletarias, junto con las protestas de estudiantes y en
contra de la guerra demuestran qué lejos se encuentran
los capitalistas de forzar su voluntad del pueblo
trabajador. En el marco de la polarización inexorable,
tales luchas se incrementarán. La crisis del capitalismo
impulsará más combate social.
Han “desaparecido”
cuatro millones de trabajos desde el comienzo de la
recesión, hace tres años —más de 130 000 solamente en
abril. El gobierno federal y los regímenes estatales y
municipales cortan beneficios y programas sociales con
una navaja, destrozando esperanzas y vidas, creando una
situación combustible.
Ahora, hay un proceso
brutal de la reestructuración de las aerolíneas. Hay
recortes tremendos, bancarrotas —otro engaño a los
trabajadores— y miles de despidos. Yo, como no se sabe
cuántos de mis compañeros en el resto del sistema, para
mantener mi puesto de trabajo en Los Ángeles como
maletero, debo aceptar una reducción de ocho a cuatro
diarias. La mayoría que siga trabajando tiempo completo
tiene menos salario, menos beneficios, menos derechos.
Para cientos y miles de nosotros el recorte a una
condición a tiempo parcial significa un recorte —en
salario y salario social— de casi 60 por ciento. No
estaremos solos: los patrones usan tales golpes para
establecer su meta contra la clase obrera entera.
Nuestro deber es renovar el movimiento sindical a través
de la lucha, como fuerza de lucha y solidaridad.
Las guerras afuera
profundizan los problemas y dificultades para los
imperialistas, no pueden resolver las contradicciones
económicas —la declinación de las ganancias—con medidas
militares. La guerra en casa tiene la misma meta. Ambas
guerras unen en el territorio nacional del imperio.
LA
LUCHA DECIDIRÁ SI HABRÁ FASCISMO EN ESTADOS UNIDOS Y EL
MUNDO
No pueden “imponer”
ningún tipo de tiranía “fascista” en el exterior sin
aplastar a la clase trabajadora y a sus aliados en los
Estados Unidos. Es científicamente imposible, así como
políticamente y militarmente, mantener una incesante
guerra imperialista sin una derrota dentro de la enorme
clase obrera de EE. UU. Y el fascismo en Estados Unidos
solo puede triunfar si el pueblo trabajador no
desarrolla una dirigencia auténtica, revolucionaria y
efectiva, en las batallas que se avecinan en los
próximos años.
Hitler y Mussolini
fueron tras la conquista solo después de derrotar al
proletariado alemán e italiano, no antes.
Los Estados Unidos es
una “democracia” imperialista, no una dictadura
fascista, es decir, democracia burguesa en decadencia,
basada en la lógica del capitalismo y sus leyes ciegas.
La única alternativa a estos regímenes y matones
fascistas, es la lucha de clase, no la impotencia de la
burguesía liberal y las protestas verbales débiles de
los “izquierdistas” y “progresistas”. Los
“intelectuales”, aún los más honestos, son incapaces de
dirigir una lucha genuina.
Esta ha sido la
principal lección de las luchas en contra del
imperialismo, desde que el capitalismo llegó a su fase
más alta, y final, y que ahora está trabado en
rivalidades mortales a nivel mundial. El fascismo señala
el aplastamiento de la clase trabajadora, la derrota de
la inmensa mayoría que carece de una dirigencia que le
permita tomarse el poder de manos de sus opresores.
CUESTIONES “HISTÓRICAS” QUE AHORA SON CORRIENTES
El fascismo triunfó en
Italia, Alemania y España debido a la crisis de
dirigencia, no por su abrumadora superioridad en las
calles y el campo de batalla. El estudio de estas
experiencias, y sus consecuencias, es una advertencia
para que aquellos que usan la palabra fascismo tan
ligeramente dejen de hacerlo, mientras que iluminan
errores que no se deben repetir. Se puede analizar el
fascismo científicamente, no como epíteto, algo
más que malo, como es típico. El laboratorio clave es
Alemania.
¿Por qué ganaron los
“nacionales socialistas” de Hitler?
¿Por qué no se unió el
partido de los obreros más grande —los socialdemócratas—
con el Partido Comunista? ¿Por qué sus cuadros marcharon
con los nazis en su movilización fascista del primero de
mayo en 1933?
¿Por qué tenía la
consigna el Partido Comunista “primero los fascistas y
luego nosotros”? ¿Cuál fue el papel de Stalin en la
elaboración de la línea ultraizquierdista, sectaria y
mortal del PCA?
¿Por qué la clase
obrera de Alemania no podía tomar el poder después de
tantos años de lucha?
Se puede descubrir las
respuestas en las obras del dirigente exilado
bolchevique Leon Trotsky. Hoy, como ayer, es simplemente
imposible tener un intercambio inteligente y útil
—basado en hechos concretos e históricos— sobre
“fascismo” sin leer y estudiar lo que ha explicado el
fundador y líder central del ejército rojo y colaborador
más cercano de Lenin.
Más que nunca son
esenciales las ideas y lecciones de Marx y Engels, de
Lenin, la historia de la revolución bolchevique —hablo
de las lecciones reales, la historia honesta, sin
prejuicios, liberada de basura y caricaturas, no la de
las manuales de “socialismo actual,” de expertos
académicos y el pensamiento inútil y vacío de los
postmodernistas y fanáticos del utópico “tercer camino”
y su trayectoria fatal.
En los Estados Unidos,
a pesar de las medidas bipartitas que buscan hacer
trizas a los derechos democráticos y civiles, a la
resistencia contra la guerra, contra los recortes
presupuestarios, en luchas laborales y huelgas, y todos
tipos de protesta, indican que lejos de ser derrotados,
el pueblo trabajador —y una nueva generación de jóvenes
rebeldes— recientemente han empezado a luchar.
LA
LECCIÓN DE LA LUCHA CONTRA EL “SEMIFASCISTA” APARTHEID
NORTEAMERICANA
El triunfo del
fascismo será decidido en tremendas batallas que saldrán
debido a la crisis del sistema. Se puede ver un poquito
que será necesario en las luchas del pueblo negro —y sus
aliados— en su combate feroz en contra del sistema de
apartheid norteamericano, Jim Crow, y su sistema
gubernamental ultrarreaccionario en el sur de Estados
Unidos, parecido al fascismo, especialmente para la
gente oprimida.
Sería ridículo hacer
un paralelo entre los EE.UU. de hoy con las condiciones
represivas durante la época de Jim Crow —aunque ahora
algunos liberales hablan sobre el “golpe de estado” o
“fascismo” o “macartismo” que supuestamente existe en
una forma u otra en Estados Unidos. La brutalidad de la
segregación racial total de Jim Crow alcanzó su cima
durante la administración del liberal Woodrow Wilson y
floreció bajo el régimen de Franklin D. Roosevelt, ambos
liberales.
Fue destrozado en una
lucha tremenda —una nueva guerra civil— que duró más de
diez años. Terminó el sistema semifascista con las
sublevaciones de las comunidades negras en todo el país,
después el asesinato de Martin Luther King. Pero antes
de eso, hubo olas de combate en el sur, dirigidas por
jóvenes militantes y obreros, a veces armados —los
Diáconos por Defensa y Justicia, Robert F. Williams, el
primer Partido de Panteras Negras de Alabama, otros
luchadores anónimos, en protestas, marchas,
movilizaciones callejeras, en las ciudades y el campo.
No hablo del pacifismo, pero sí de una lucha de clases
dirigida por y basada en trabajadores negros, al costo
de sangre y vida.
Para derrocar y
aplastar un movimiento fascista —que llegará
inevitablemente, como consecuencia de la guerra, la
depresión y la decadencia del capitalismo— la clase
obrera entera tendrá que luchar como nunca antes, diez,
cien, mil veces más que durante el proceso duro y
heroico que derrocó a Jim Crow. Será esta la verdadera
lucha, no las famosas “instituciones democráticas” de la
sociedad burguesa, que salvará al pueblo trabajador —y
del mundo— de un destino de fascismo y guerra. Una lucha
reproducida en cada país donde existe una clase
dominante de explotadores capitalistas.
La atribución a Bush
—como persona o cabeza de una camarilla— de poderes
semifascista no tiene una relación con la realidad. La
retórica “antiBush” de los liberales y “progresistas” en
Estados Unidos es nada más que preparación para apoyar
un demócrata para la presidencia del país en el 2004.
Claro que los presidentes demócratas tienen la sangre de
millones en sus manos: los negros del sur bajo Jim Crow,
los coreanos, los vietnamitas y los cubanos matados
durante Playa Girón, la lucha contra bandidos y
Operación Mangosta, todos sus proyectos. La semihisteria
banal “antiBush” oculta el hecho que el enemigo real es
la clase dominante y su sistema insostenible, no importa
el nombre, personalidad, linaje o estilo del ocupante de
la Casa Blanca.
Si quieren ver qué
haría un presidente demócrata, miren a Anthony Blair.
EL
EJEMPLO CLAVE DE LA REVOLUCIÓN CUBANA
El ejemplo de la
Revolución cubana como alternativa a los horrores que
ofrece a sus súbditos el último imperio, se vuelve más
importante todavía.
Por eso es que Cuba
hoy día es un punto de tanto desacuerdo.
Por esta razón el
ejemplo de la Revolución cubana es central en la
formación de una dirigencia revolucionaria en todas
partes del mundo.
A Cuba le ataca el
imperialismo precisamente porque simboliza el único
camino para lograr verdaderos “derechos humanos”.
Haciendo una revolución socialista que emancipe a toda
la humanidad de las mentiras, guerras, muerte y
destrucción que es el futuro del mundo bajo el
imperialismo y su último imperio. Hasta que la gran
mayoría derrote a Washington de una vez y para siempre.
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