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SUEÑOS
Y PESADILLAS
Comunicado de solidaridad de los delegados
extranjeros a la “Conferencia Internacional Carlos
Marx y los desafíos del siglo XXI”.
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La
humanidad ha soñado siempre con un mundo mejor, un mundo
caracterizado por la igualdad, la solidaridad y la
posibilidad de pleno desarrollo humano. Hoy vivimos una
pesadilla, una nueva etapa de la dominación mundial: el
neoliberalismo armado.
La serie de guerras
intervencionistas de Yugoslavia a Irak pasando por
Afganistán, parece constituir solamente el principio de
un largo proceso.
Felizmente la
reciente e inmensa protesta contra la guerra y en favor
de la paz demostró que los pueblos del mundo entero y en
sectores no desdeñables del propio pueblo
norteamericano, rechazan esta pesadilla.
Este proyecto está
liderado por la elite dirigente de Estados Unidos, que
no solo busca controlar los recursos del mundo, sino
también establecer un orden jurídico, político y moral
seudorreligioso, bajo su cínica hegemonía.
Estos líderes que
están militarizando el planeta e iniciando guerras
autocalificadas de “preventivas” no dudan en violar el
derecho internacional y generalizar las inhumanas
prácticas inauguradas en Guantánamo, además de reducir
las libertades cívicas de sus ciudadanos y de destruir
las tradiciones democráticas de su propio pueblo.
No dudan en adoptar
actitudes y acciones con características hegemónicas y
racistas.
Cuba se
encuentra a las puertas del imperio y tememos, no sin
razones, que pueda ser uno de los próximos blancos.
Existen muchas señales que avalan este temor: creciente
ofensiva mediática, acusaciones de terrorismo, diversos
tipos de provocaciones, aumento del bloqueo, apoyo
financiero a la oposición y a la subversión, anuncio de
futuros ataques al país por personeros.
Este país -Cuba- está
tratando de realizar los sueños de un mundo mejor y
nadie sabe mejor que el pueblo cubano cuán lejos están
todavía de poder realizarlos plenamente. Pero los
logros políticos y sociales de la Revolución, resultado
de su proyecto socialista, demuestran que esos sueños
pueden ser realizados. Y son esos sueños y esperanzas en
un mundo mejor los que son amenazados por un poder
basado en la desigualdad, la fuerza y la guerra.
A pesar de nuestro
dolor por el uso de la pena capital en Cuba, dolor que
es compartido por el propio gobierno cubano, entendemos
que debemos luchar contra esa pesadilla que amenaza a
Cuba y a todos nuestros sueños por un mundo mejor. Por
eso, denunciamos el proceso de violencia en curso por
parte del gobierno de Estados Unidos, nos oponemos a
transformar a Cuba en otro Irak y reafirmamos nuestra
plena solidaridad con el pueblo cubano y su Revolución.
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