La Jiribilla | DOSSIER             
Bienvenidos a LA JIRIBILLA

DOSSIER
EL GRAN ZOO

PUEBLO MOCHO

CARTELERA

CUBA EN EL MUNDO

BUSCADOR

LIBRO DIGITAL

•  GALERÍA

LA OPINIÓN
LA CARICATURA
LA CRÓNICA
CALLE DEL OBISPO
MEMORIAS
APRENDE
PÍO TAI
EL CUENTO
POR EMAIL
LA MIRADA
EN PROSCENIO
TESTIMONIOS
FILMINUTOS
LA FUENTE VIVA
NOTAS AL FASCISMO
NÚMEROS ANTERIORES
Otros enlaces
Mapa del Sitio


RECIBIR LAS
ACTUALIZACIONES
POR CORREO
ELECTRÓNICO
Click AQUÍ

 

VERSIÓN PARA IMPRIMIR

COMPARECENCIA ESPECIAL DE FIDEL (II)
La conspiración del gobierno norteamericano
y la mafia terrorista de Miami

25 de abril de 2003



Fotos: Franklin Reyes

22 de marzo del 2003

Comparezco en Programa Especial de la televisión sobre el secuestro del avión DC-3 ocurrido el 19 de marzo, y expreso:

¿No quieren ahora hablar de terrorismo en relación con el DC-3 secuestrado? Claro que no quieren usar la palabra terrorismo, es mejor decir piratería, aunque sea bien grosera la palabra, porque decir terrorismo es admitir que se está practicando desde Estados Unidos contra Cuba, ahora, en este momento en que una guerra terrible se está desarrollando contra una nación árabe de la región explosiva del Medio Oriente, guerra que tiene conmovido al mundo.

No pueden decir que van a juzgar a los secuestradores por terrorismo, sería reconocer la verdad. ¿Por qué se van esos tipos? Porque están absolutamente seguros de su impunidad. ¿Por qué se van esos tipos, además de la seguridad y la impunidad? Porque son recibidos allí como héroes y sirven de materia prima para la propaganda contra Cuba.

Se van, porque existe una ley hace 37 años que se llama Ley de Ajuste Cubano, ley asesina —como la hemos denominado— que ha costado miles de vidas y ha creado incontables problemas.

Muy recientemente han llegado con barcos tomados a la fuerza, con aviones tomados a la fuerza y andan libres, paseando por las calles de Miami. La seguridad total de impunidad y los privilegios y ventajas que les ofrece esa ley son un poderoso estímulo al terrorismo.

¿Quién tiene la culpa de eso? Los gobiernos de Estados Unidos son los culpables, más que los propios terroristas, con una ley que se aplica únicamente a los ciudadanos de este país.

Han venido gente hasta de la India y de Pakistán a Cuba, oyendo hablar de esa Ley de Ajuste, creyendo que pueden beneficiarse de la misma; han golpeado casi hasta matar y han estado dispuestos a asesinar trabajadores del turismo, a los que les han quitado la embarcación para dirigirse a Estados Unidos. Hasta ahora no sabemos nada de lo que han hecho con ellos, si alguno está sancionado, si los han enviado a otra parte; gente que dio brutales golpes a los tripulantes, algunos de los cuales quedaron inconscientes, y no los echaron al mar a todos porque necesitaban personas que manejaran aquella nave para llegar a la Florida. Eso lo saben bien las autoridades norteamericanas.

Saben también de las amenazas, los intentos de amedrentar, las teorías belicosas contra Cuba de la actual administración, que estos secuestradores conocen y creen, como lo creen los mercenarios a sueldo, que eso va a intimidar a nuestro pueblo. Sienten que les están haciendo un favor a los que elaboran y practican tales teorías, como la del ataque preventivo y sorpresivo. No voy a hablar de ese tema, porque tendría muchas cosas que decir y no quiero apartarme de lo fundamental del tema que nos reúne en este programa especial, pero debe quedar bien claro que nuestro país no puede ser amedrentado por nada ni por nadie, porque es un país que sin renunciar al combate en cualquier terreno sabe luchar y lucha, en primer lugar, con las ideas, con una moral altísima, muy por encima del diluvio de calumnias con que han pretendido sepultar su ejemplar obra revolucionaria; que sabe lo que hace y sabe que su conducta es limpia y no solo limpia, es intachable, es ejemplar, y ha sido capaz de resistir y demostrar al mundo su capacidad política, su conciencia, su cultura. No quiero advertir, pero tampoco vaya alguien a imaginarse que este es un país de tontos y de idiotas.

Volviendo al tema del DC-3 secuestrado, ¿dónde están los culpables? Es lo que hay que preguntarse una vez más. ¿Y por qué demonios no se tiene ni siquiera la elegancia de devolver ese avión? En esa nota de que hablé, que dije era constructiva, expresaba el deseo de que el avión pudiera devolverse, parecía que iba a ser así y vemos que resulta impotente ese país para impedir que se queden allí con el avión, cuando a Cuba llegaron decenas y decenas de aviones norteamericanos secuestrados y jamás en este país se retuvo un avión; solo minutos para reabastecer y regresar de inmediato. Se trataba con amabilidad a todas las personas secuestradas, no les enviaban una bazofia a la 1:00 de la mañana; se les atendía en todos los sentidos, en todos los problemas, aparte de que se hacía lo posible —como es el caso de aquel avión que mencioné antes— para que no hubiera un accidente. Sin embargo, ya es un hábito que cualquier avión de Cuba secuestrado es confiscado: estímulo para los potenciales secuestradores y los locos.

Hay más, ¿cómo puede decir un gobierno que no puede devolver parte de la tripulación de la nave secuestrada y no aceptar otra fórmula que la humillante e injusta fórmula de mantenerlos allí por la fuerza? De hecho están secuestrados, se los llevaron unos bandidos terroristas que arriesgaron la vida de mujeres, niños y otros pasajeros. ¡Ah!, tienen que quedarse allí porque le da la gana a un juez, de la Florida nada menos.

¿Cómo pueden ignorar la gravedad del hecho de realizar el secuestro con grandes cuchillos en el cuello de los pilotos?

¿Cómo pueden olvidar que fue de esa forma en que secuestraron aviones de pasajeros los que después lanzaron contra las Torres Gemelas de Nueva York y contra el Pentágono, y hasta el intento de lanzar uno contra la Casa Blanca? ¿Es que acaso resulta una broma o una cosa insignificante en ese país que vio morir a miles de norteamericanos? Con métodos exactamente iguales: secuestrar aviones con cuchillos en la garganta de los pilotos y luego lanzarlos contra un objetivo.

Si hay un país del mundo donde el secuestro con un cuchillo en la garganta del piloto debe causar indignación y horror, ese país es Estados Unidos. Y ahora, cuando se produce ese acto en Cuba, con niños, con mujeres, con personas de la tercera edad que se han retirado, gente honesta como las que han hablado aquí, estas son maltratadas, son encerradas y hacen con ellas todo lo que han contado aquí.

¿Cómo puede explicarse que mientras en la frontera con México están muriendo ya más de 500 personas todos los años para impedir que gente pobre y desesperada cruce la frontera, donde van a recibir después un salario diez o quince veces mayor, o algunos que llevando años allí como ilegales tienen que ir y venir a ver a sus familias y están muriendo por centenares, aun antes de los hechos ocurridos el 11 de septiembre; si se anuncia que ahora había no sé cuantos nuevos dispositivos, con no sé qué excepcionales equipos, los más sofisticados del mundo, para impedir que inmigrantes mexicanos crucen y desalentar todo intento allí donde se pierden tantas vidas, se queden con el avión secuestrado y tomen eso de pretexto para conceder privilegios a un número de adultos —por lo menos son siete— que participaron como cómplices de una u otra forma en ese secuestro, sin investigarlos?

Podían, incluso, devolverlos, recibir todas las garantías, porque nosotros sabemos dar una garantía y siempre que la damos la cumplimos; pero al menos devolverlos y no sentar el precedente de que se puede secuestrar un avión y los cómplices se queden allí, y a todo el que viaje ofrecerle, sin excepción, que se quede en el país. ¿Dónde está el decoro? ¿Dónde está la vergüenza? ¿Dónde está la moral de los que aplican semejante política? Eso se llama estímulo a los secuestros de aviones.

Conocemos demasiado bien las trampas y los trucos que han utilizado. Ya empieza el gran escándalo de la mafia terrorista en favor de los secuestradores.

24 de marzo del 2003

La Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro norteamericano emite nuevas regulaciones reforzando el bloqueo de los Estados Unidos contra Cuba y ajustándolo a los fines subversivos de la política anticubana desarrollada por la administración Bush.

Es detenido otro contrarrevolucionario por actividades mercenarias al servicio de una potencia extranjera.

25 de marzo del 2003

Es detenido un contrarrevolucionario más por la misma causa.

26 de marzo del 2003

La USAID anuncia que otorgará fondos al proyecto de transición para Cuba de la Universidad de Miami por un millón de dólares.

31 de marzo del 2003

El Departamento de Estado publicó el informe sobre los derechos humanos en el mundo, el cual contiene una parte dedicada a Cuba, en la que se priorizan las falsas acusaciones contra nuestro país y se expresa un claro apoyo a la contrarrevolución interna. La diatriba anticubana del Departamento de Estado tuvo características similares a las de los años anteriores.

Ese mismo día comienzan a producirse las consecuencias previsibles que denuncié en el Programa Especial del día 22 de marzo como consecuencia de la conducta seguida con los secuestradores del DC-3 y los privilegios concedidos a los cómplices, otorgándoles residencia en Estados Unidos.

A las 10:10 p.m. el Presidente de la Aeronáutica Civil informa que el capitán de un avión AN-24, ruta Isla de la Juventud-Habana, con 46 personas, reportó problemas a bordo. Dijo que no tenía combustible para seguir y el avión aterrizó en el aeropuerto "José Martí". Se encontraba en medio de la pista. El secuestrador, con una granada en la mano, amenazaba hacer estallar el avión si no se le suministraba combustible para proseguir vuelo hacia Estados Unidos.

10:45 p.m. Imparto instrucciones a jefes del Ministerio del Interior y de la Aviación Civil:

"Mucha paciencia. No tomar ninguna decisión sin un análisis o consulta directa con nosotros. Esta es una responsabilidad que debe asumir el gobierno. Así que tan pronto sea posible estaremos en contacto, porque también tenemos que tomar algunos pasos por vía diplomática y ver cómo hacerlo porque es de noche.

"Un hombre con una granada es un problema sobre el que hay que pensar seriamente. Hay que conversar con él, si se puede.

"Traten de comunicarse con él para tener más datos: si es uno, si son varios. Son datos que debemos conocer, porque aquí se ha informado que hay 6 niños en la aeronave.

"Nosotros estamos pensando en fórmulas sin uso de la fuerza para resolver el problema."

Les hablé extensamente y en detalle de lo que debía hacerse.

11:14 p.m. Por indicación mía, Carlos Valenciaga llama por teléfono al Jefe de la Sección de Intereses de Cuba en Washington, y le traslada lo siguiente:

"Dagoberto, hay que tratar de llamar de inmediato al Jefe del Buró Cuba, Whitaker, e informarle lo siguiente: que un avión AN-24, con 46 personas a bordo, entre ellos 6 niños, cuando viajaba de Isla de la Juventud al aeropuerto de Rancho Boyeros, fue secuestrado por un individuo que portaba, según informa el piloto, una granada de mano, exigiendo que lo condujeran hacia Estados Unidos.

"Que el piloto, al no disponer de suficiente combustible, no tuvo otra alternativa que aterrizar en la pista de Rancho Boyeros, donde el secuestrador exige combustible para proseguir viaje.

"Que en este momento, el secuestrador se encuentra al final de la nave con lo que parecen ser dos granadas de mano.

"Que sin duda esto es consecuencia de la conducta seguida por las autoridades de Estados Unidos con el avión secuestrado el día 19, e incluso del anuncio ampliamente divulgado por la prensa de que los secuestradores serían puestos en libertad bajo fianza.

"Las instrucciones que se les han dado a las autoridades cubanas que se encuentran en el aeropuerto son, en primer lugar, no realizar acción de fuerza, conversar con él y tratar de persuadirlo de que desista. Se utilizará el argumento de que la noticia divulgada de que los anteriores secuestradores serían puestos en libertad bajo fianza es falsa. Decirle que están presos y acusados de piratería, que es un delito grave. "Que en primer lugar hemos querido comunicarle los hechos, la línea que se va a seguir, y sugerimos que piensen si es posible alguna forma de hacerles llegar a él, o sea al secuestrador, la posición de Estados Unidos contra este tipo de actos y la sanción que tienen. En dos palabras: alguna forma de colaboración para resolver este problema, no solo por el peligro que entraña hacer el viaje en estas condiciones con una o dos granadas en la mano, que no sabemos incluso si tienen el seguro puesto.

"Segundo, porque creemos que sería nocivo para el gobierno de Estados Unidos que este segundo avión aterrizara allí doce días después del primer secuestro.

"Y tercero, que estos antecedentes podrían sin duda desatar una ola de hechos de esta índole, que tanto a Estados Unidos como a Cuba les convienen que no se produzcan porque ponen en peligro la seguridad del transporte de pasajeros. Tales acciones tienden a imitarse por personas irresponsables o desequilibradas. Rogamos analicen incluso la posibilidad de que algún funcionario de la Sección de Intereses de los Estados Unidos en La Habana pueda comunicarse directamente con el secuestrador. Sería algo realmente constructivo y útil."

11:57 p.m. (hora de Cuba). Dagoberto habla con Whitaker y le traslada todo lo que se le indicó. Whitaker le hace algunas preguntas de precisión. Dijo que comenzaría a hacer llamadas y lo llamaría en minutos.

1º de abril del 2003

12:55 (hora de Cuba) [11:55, hora de Washington]. Whitaker, Jefe del Buró Cuba del Departamento de Estado, llama a Dagoberto, Jefe de la Oficina de Intereses de Cuba en Washington, para decirle que habló con su jefe y con Cason en La Habana, que están deseosos de cooperar y pasar mensaje a través de los canales apropiados diciendo que este es un crimen muy serio y que si vienen a los Estados Unidos serían detenidos y pasarían un juicio muy severo.

Se atendió el caso de común acuerdo y coordinando esfuerzos —entre ambas partes.

Cason fue al aeropuerto. Por primera vez él y Dausá, Director del Departamento de América del Norte del MINREX, fueron aliados durante dos horas en el intento baldío de persuadir al secuestrador.

A partir de las 4:00 de la mañana todo quedó a cargo de las autoridades cubanas, que constantemente informaron a la Oficina de Intereses de Estados Unidos en Cuba la evolución de los acontecimientos. Se logró obtener la liberación de 22 rehenes para cargar de combustible la nave con suficiente radio de acción para aterrizar en Alabama o Atlanta y no en el feudo extremista de la Florida.

Primero parecía un imposible por el combustible que podía cargar la nave repleta de personas. Luego pudo serlo al bajar a 22 de los rehenes. Así se comunicó a la Oficina de Intereses. Abastecer de combustible el AN-24 no constituía problemas si las autoridades de Estados Unidos actuaban con la seriedad prometida y permitían el regreso de la nave, la tripulación y los pasajeros restantes.

Al parecer, el asunto se discutió en altas esferas.

En la mañana del lunes, durante cinco horas se esperó la respuesta de Cason, que a su vez esperaba la decisión del gobierno. El compromiso con el hombre de la granada —el que habíamos hecho—, después de la salida de las 22 personas, era abastecer el avión y que despegara a las 11:00 a.m. El jefe de la SINA solicitó 40 minutos más. Esperando la respuesta; ya, desde luego, se conocía que el avión tenía combustible para aterrizar en otro Estado. Se logró dilatar la salida durante 55 minutos hasta casi las 12:00 del día. No había todavía respuesta. Cuando ésta llegó, el avión estaba en el aire. La absurda y estúpida decisión fue que el AN-24 aterrizara en Cayo Hueso. Allí se repitió la historia: brutal maltrato y humillación a los pasajeros, privilegios para cómplices, mano de seda con el secuestrador, avión confiscado, retención de la tripulación. ¡Era un asco!

Prevalecieron Otto Reich y la mafia floridana. De eso no culpo a Whitaker ni al subordinado de Otto Reich. Cason se mostró cuerdo y sensato al menos por 24 horas.

La noticia de que el avión secuestrado había sido abastecido para seguir viaje tuvo el nefasto efecto que se trataba de evitar: una segura ola de secuestros violentos de naves aéreas y marítimas de pasajeros.

2 de abril del 2003

No habían pasado 24 horas de lo referido anteriormente y a la 1:40 de la madrugada el Ministerio del Interior informa que se acaba de conocer por su Centro de Dirección del MININT que la lancha "Baraguá", estaba saliendo por la boca de la bahía, que llevaba pasajeros sin precisarse cantidad, y que todo parecía indicar que había sido secuestrada.

El Ministro del Interior indicó que se le diera seguimiento con el patrullero 040 de Tropas Guardafronteras y que una lancha rápida se incorporara al seguimiento.

La embarcación secuestrada navegaba hacia el norte a 6 nudos por hora.

A las 3:00 a.m. los secuestradores comunican por radio que llevan a bordo unas 50 personas, entre ellas de 6 a 8 niños y de 5 a 6 extranjeros y exigen se les sitúe una embarcación para continuar viaje hacia Estados Unidos. De lo contrario, comenzarían a lanzar rehenes al mar.

Por primera vez se hace una exigencia de ese tipo. Ya nada más faltaba que secuestraran un camello, les pusieran el cuchillo en la garganta de algunas personas y exigieran dirigirse a Boyeros y buscarse un avión para dirigirse a Estados Unidos. Es absolutamente claro, que eso es sencillamente inconcebible.

A las 11:45 a.m. la lancha "Baraguá", diseñada para navegar en aguas interiores, agotó su combustible, quedando al pairo a 30 millas de la costa en mar fuerza 4, con grave riesgo de volcarse y provocar la muerte de las 40 personas que realmente iban a bordo de la nave, de ellos 29 rehenes incluidos mujeres y niños.

A las 2:32 p.m., las fuerzas de Guardafronteras logran atar la proa de la embarcación secuestrada, salvándola del peligro de naufragar, conduciéndola en dirección al puerto de Mariel. Los secuestradores, que aceptaron la operación de rescate, mantuvieron una actitud sumamente agresiva, amenazando con asesinar a los rehenes si no se les suministraba combustible al llegar a puerto. Colocaban los cuchillos en la garganta de varias mujeres cada vez que demandaban algo. Solo 40 horas después del secuestro, con la cooperación de los propios rehenes, que se lanzaron al agua, pudieron ser rescatados todos ilesos. No fue necesario el abordaje de la nave, lo que se utilizaría como último recurso.

Días después, el 10 de abril, se conoció a través del Centro de Dirección del MININT de la Isla de la Juventud que entre las 5:30 y las 6:00 de la tarde, cinco individuos, de forma sorpresiva y violenta, arrebataron un fusil AK-M a un soldado del Servicio Militar que estaba de guardia en un depósito de reserva de las FAR, dándose a la fuga en un automóvil.

En el plan estaban involucrados 8 individuos. Su intención era concentrarse en el salón de espera momentos antes de la llegada del avión, esperar a que bajaran de 6 a 10 personas —es obvio, porque ellos son 8, tienen que esperar a que se baje un número, o de lo contrario, no caben en el avión—, en ese instante romper con las pesas la pared de cristal que está frente a la pista, abordar el avión por la fuerza y tomar como rehenes al resto de los pasajeros, que se calcula serían más de 30.

Ese mismo día, la agencia NOTIMEX informó que un juez federal de Estados Unidos ratificó la decisión de un magistrado de Florida de liberar bajo fianza a los seis cubanos acusados de secuestrar y desviar, en marzo pasado, un avión DC-3 de Cuba con 31 personas a bordo.

En apenas dos semanas se habían producido el secuestro de dos aviones en pleno vuelo repletos de pasajeros, de una embarcación con capacidad para 100 personas que por suerte llevaba solo 40 y ellos dijeron 50; el ataque a un soldado para arrebatarle el fusil automático y tomar por la fuerza, con el empleo de este y de tres armas blancas, otro avión con pasajeros que estaba a punto de aterrizar en un aeropuerto.

Las noticias trasmitidas por la prensa de que un juez de la Florida había concedido a los seis secuestradores del DC-3 la libertad bajo fianza condujeron a un inmediato incremento de la actividad del potencial migratorio que, por sus antecedentes delictivos comunes y características antisociales, son proclives a las salidas ilegales mediante la utilización de estos métodos.

Desde el 19 de marzo, cuando se produjo el primer secuestro del DC-3, se han comprobado 29 proyectos e ideas de secuestrar embarcaciones y aeronaves con empleo de la fuerza, algo que no ocurría hacía muchos años.

Cuarenta y ocho horas después del secuestro del AN-24 que recibió combustible para proseguir viaje, se investigaron en el mismo día dos nuevos proyectos; el 3 de abril se investigaron dos; el 5 de abril se investigaron cuatro; el 7 de abril se investigaron tres; el 9 de abril se investigaron otros tres; el 10 de abril se investigaron dos. Había que cortar radicalmente aquella ola de secuestros, que los hechos ocurridos desde el asalto al DC-3 el 19 de marzo, y los datos mencionados correspondientes a los primeros días de abril, demostraban que estaba en pleno desarrollo. Había que aplicar sin vacilación alguna las sentencias impuestas por los Tribunales y ratificadas por el Consejo de Estado a los secuestradores de la nave "Baraguá".

La medida no sería completa si no advierto aquí que no se volverá a suministrar combustible a ningún avión o embarcación de Cuba secuestrado que lo exija para continuar viaje hacia Estados Unidos o cualquier otro país, y los secuestradores deben saber que serán sometidos a juicios sumarísimos en los tribunales correspondientes, y no deberán esperar clemencia del Consejo de Estado. Queda completo ahora lo que deben saber. Es también una medida dura, pero imprescindible porque hay que arrancar de raíz tales acciones.

La experiencia demuestra que cuando los autores saben que no tienen alternativa, se abstienen de cometer tales crímenes. Se demostró de forma irrebatible cuando en septiembre de 1980, dos individuos ―en este caso desgraciadamente de origen cubano―, a pesar de las advertencias oportunas que se hicieron, secuestraron un avión de pasajeros norteamericano y lo trajeron a Cuba. Fueron devueltos de inmediato a Estados Unidos. Nunca más en 22 años un avión norteamericano ha sido secuestrado hacia territorio cubano porque hasta los locos, los desequilibrados, conocen que los devuelven. Así debía actuar el gobierno de ese país y no continuar brindando apoyo e impunidad en su territorio a los autores de tales hechos que tanto riesgo implican, hermanos gemelos de la Ley asesina de Ajuste Cubano que tantas vidas ha costado a nuestro pueblo.

Se sabe que los que tratan de viajar ilegalmente a Estados Unidos no son aquellos que solicitan y reciben visas dentro de la cuota de los Acuerdos Migratorios, que son personas por lo general tranquilas, sin antecedentes penales por delitos comunes, nivel de educación no inferior a noveno grado, muchos técnicos medios, y cuantos maestros, profesores, médicos y profesionales la SINA quiera reclutar sin bombo o con bombo. Los que viajan ilegalmente son personas que nunca recibirían visa por su falta de nivel educacional o técnico y sus antecedentes penales y sociales. Ellos filtran bien a cuantas personas les conceden visas de una larga lista que hicieron una vez, tratando de conocer, y que querían reiterar todos los años, y les dijimos que no, querían tener más cantera de donde reclutar, de dónde robarles cerebros al país o privarlos de técnicos que la economía del país necesita. Así que los que se van ilegales son los que no la reciben por allí. Estos últimos son los más violentos y peligrosos. Su potencial es suficiente para desatar una ola de asaltos con empleo de armas blancas o de fuego, tomar rehenes y amenazar la tranquilidad y seguridad de nuestro pueblo.

Lo más grave de la conspiración contra Cuba del grupo mafioso de Miami y la gente ubicada por ellos en los círculos más cercanos a Bush, enemigo jurado de los Acuerdos Migratorios y de la tibia apertura a la venta de alimentos a nuestro país, después de cuatro décadas de cruel bloqueo, es el propósito de romper los Acuerdos Migratorios y forzar una emigración masiva cuyo instrumento principal es la Ley absurda y asesina de Ajuste Cubano, y cuyo potencial está constituido por ex presidiarios por delitos comunes y los peores elementos antisociales que todavía existen en nuestra sociedad, que solo desaparecerán con los programas educacionales y sociales, sin precedentes en la historia del mundo, que hoy se llevan a cabo en Cuba.

La idea siniestra es provocar un conflicto armado entre Cuba y Estados Unidos. En eso ponen la esperanza de liquidar la Revolución, olvidando lo que Maceo advirtió y que hoy cobra más vigencia que nunca: "Quien intente apropiarse de Cuba recogerá el polvo de su suelo anegado en sangre, si no perece en la lucha."

Más de 40 años de fracaso tras fracaso debiera persuadir a cualquier gobierno de Estados Unidos de que las más sofisticadas armas no podrían aplastar la resistencia de nuestro pueblo, que de antemano sabe qué táctica debe utilizar y qué formas de lucha emplear para anular hasta reducir a cero la superioridad tecnológica del atacante.

No se conquista un país con divisiones blindadas, miles de tanques, helicópteros, aviones de bombardeo y de caza, decenas de portaaviones y cruceros, y decenas de miles de misiles. Ocupadas las ciudades y todo el territorio —esto debe tomarse en cuenta como un principio fundamental—, hay que gobernar a millones de personas en ciudades y campos. Si creen que de algo servirían en Cuba los grupos mercenarios de Miami, estos durarían lo que un merengue en la puerta de una escuela. Muertos todos los líderes principales, ninguno de los cuales levantará jamás bandera blanca, decenas de miles de combatientes ocuparán los puestos de cuanto jefe muera, y generación tras generación luchará el pueblo de Cuba contra las tropas ocupantes. Es decir que cuando nuestro país sea ocupado, la guerra no termina, sino comienza.

Nunca, en ninguna época, ningún ejército en ninguna parte del mundo luchó contra hombres y mujeres de un pueblo de cientos de miles de profesionales revolucionarios y millones de personas con un elevado y profundo nivel de conocimientos, cultura y conciencia, que saben que su obra de justicia y humanidad, creada bajo decenios de bloqueo, hostilidad y agresiones por parte de la potencia más poderosa que pudiera existir, no tiene paralelo en la historia.

El gobierno de Estados Unidos, por ejemplo, acaba de lanzarse en el Oriente Medio a la aventura de conquistar un país de 24 millones de habitantes, rodeado de cientos de millones de personas que a partir de la misma nacionalidad, la misma fe religiosa y la misma cultura, que se caracteriza por la indiferencia ante la muerte física, se convierten en una temible comunidad cuyo potencial de resistencia y lucha debiera ser suficiente para quitar el sueño a los actuales estrategas políticos de la superpotencia, a las puertas de lo que pudiera ser una tragedia mucho mayor que la de Vietnam.

Ya los chiítas de Iraq están reclamando la retirada de los invasores, la devolución de su petróleo y un Estado islámico.

No hay que olvidar que un movimiento constituido por los musulmanes chiítas de Irán, oleada tras oleada de masas desarmadas, sin importarles cuántas vidas se perdían, barrieron con el Sha de Irán, el más poderoso y armado gendarme de Estados Unidos en esa región del mundo. Los musulmanes sunnitas no se quedarán atrás. Nunca han tenido más razones para unirse.

Continuando con el informe de lo que ha estado ocurriendo en nuestro país, debo señalar que el grupo que asaltó la embarcación de pasajeros "Baraguá" estaba constituido por 11 personas, y convirtieron en rehenes a 29 pasajeros, entre ellos 4 muchachas turistas, dos francesas y dos nórdicas que eran las primeras a las que amenazaban matar, conscientes del daño que tal acción ocasionaría a la economía del país. Es decir, no tenían objetivos políticos, pero sabían dónde podían hacer más daño para obtener sus propósitos, amenazando con matar, en primer lugar, a las turistas. Tenían a una con la pistola, pistola que tenía, además, el gatillo levantado, sin seguro.

La propaganda infame del imperialismo y sus aliados es que los condenados a la pena capital eran de los llamados "disidentes", es decir, los que fueron arrestados, juzgados y sancionados por delitos de traición al país, al actuar como mercenarios al servicio de una potencia extranjera que hace más de 40 años nos bloquea y amenaza con destruir la Revolución haciendo con Cuba lo que acaban de hacer con Iraq. Ninguno de estos fue sancionado siquiera a cadena perpetua, como hicieron los tribunales de Miami con los cinco héroes cubanos prisioneros del imperio por luchar contra los actos terroristas con que el gobierno de Estados Unidos ha inundado a nuestro país durante muchos años.

Todos los participantes en los tres secuestros mencionados y en el intento de secuestrar un tercer avión de pasajeros, casi sin excepción, tienen antecedentes penales por delitos comunes.

De los tres sancionados a la pena capital —y no deseo mencionar sus nombres, sencillamente para no lastimar a los familiares—, el jefe principal de los secuestradores de la nave de pasajeros había estado implicado en 15 procesos o expedientes penales por delitos de carácter común, en varias ocasiones fue sancionado a penas de cárcel, 28 veces fue advertido oficialmente por asedio a turistas y en 119 ocasiones fue conducido a las estaciones de policía por diferentes causas.

El segundo fue procesado cinco veces por delitos comunes y sancionado en cuatro de ellos.

El tercero estuvo envuelto en siete procesos penales, entre ellos uno por agresión con arma blanca a un trabajador de la construcción —era un jefe de microbrigada de la que estaban construyendo—, como consecuencia de la cual éste murió.

De los restantes cinco condenados a elevadas penas, solo uno carecía de antecedentes penales.

Voceros del gobierno de Estados Unidos hablan de su preocupación por un éxodo masivo de emigrantes ilegales. No puede ser más hipócrita tal preocupación cuando, deliberada y fríamente, con fines siniestros, la mafia terrorista de Miami y sus más importantes aliados en elevados círculos de poder, como Otto Reich y Roger Noriega, promueven el secuestro masivo de aeronaves y embarcaciones cubanas por parte de ex presidiarios y delincuentes comunes, tomando a pasajeros y otras personas inocentes como rehenes, para trasladarse a Estados Unidos, con lo cual se busca un inevitable éxodo masivo —como ocurrió con los hechos del 5 de agosto de 1994— que sirva de pretexto para una agresión militar a Cuba.

La dirección revolucionaria de Cuba estaba plenamente consciente del costo político de las medidas que se vio obligada a adoptar. Nadie piense que esto no fue bien analizado, en todos sus aspectos. Nos dolía de antemano lastimar a muchos de nuestros amigos y a un gran número de personas en el mundo cuya sensibilidad por motivos de carácter religioso, humanista o filosófico con relación a la pena de muerte conocemos perfectamente bien, y que en muchos aspectos nosotros mismos compartimos.

Hace pocas semanas un ilustre escritor quiso hacerme una entrevista y abordó entre otros muchos temas el de la pena de muerte. Me tomo la libertad de utilizar algunos elementos de esa entrevista. No voy a citar el nombre del entrevistador.

El escritor.- Comandante, en muchos países del mundo se está suprimiendo la pena de muerte. Todos los países de la Unión Europea la han suprimido y muchas personas se preguntan por qué en Cuba, donde hay tantos progresos sociales, aún no se ha suprimido la pena de muerte.

Fidel Castro.- Pienso que es una pregunta interesante.

¿Nos cuestionábamos la pena de muerte cuando nos hicimos revolucionarios, cuando luchábamos o cuando triunfa la Revolución? ¿Nos la cuestionábamos cuando aquellos años de invasiones, guerra sucia, atentados y todo lo demás? No, ciertamente no nos la cuestionábamos. Lo que meditábamos era sobre las formas, los procedimientos y los aspectos legales del tema. ¿Qué ha ocurrido? Los movimientos políticos han tenido que defenderse, tanto las revoluciones como las contrarrevoluciones se han defendido a través de procedimientos de un tipo o de otro. Para nosotros lo esencial era defendernos a través de normas, de procedimientos legales y evitar injusticias, por encima de todo evitar lo que fuera extralegal y extrajudicial, que evitamos y hemos evitado a toda costa.

No es que fuéramos felices al aplicar la pena de muerte. Mirábamos desde ese ángulo como una cuestión de vida o muerte. Por lo general, los que participan en esas contiendas parten del principio real de que es una batalla de vida o muerte. Si los revolucionarios no se defienden, su causa es derrotada y tienen que pagarlo con sus vidas. (En este caso pudiéramos decir de las vidas de millones de personas en este país, combatiendo, o asesinados después). Eso para nosotros era una idea clara. Y en nuestro proceso lo vimos y lo aprendimos. Muchos de los que estaban en actividades terroristas no estaban pensando derrotar ellos la Revolución. Todos vivían con la convicción de que Estados Unidos y su fuerza militar serían los que derrotarían la Revolución. Los contrarrevolucionarios tenían la convicción de que su causa triunfaría por una razón o por otra, en este caso muy especial porque la lucha era contra Estados Unidos. Para ellos la cuestión era hacer un poco de méritos; estar en las prisiones no les preocupaba mucho, ni los desalentaba. Esperaban la intervención de los norteamericanos para derrotar la Revolución. ¿Cómo podíamos frenarlos? Hay mucho mercenarismo en los contrarrevolucionarios; defienden intereses, no ideas. Afortunadamente no teníamos que luchar contra fanáticos de ideas o de causas. Tuvimos el privilegio de luchar contra gente que estaba movida principalmente por ambiciones de tipo material, de tipo económico y de tipo social. (Recuerden aquel caballero que juró allí después del golpe de Estado del 11 de abril en Venezuela, y por poco lo agarran preso los mismos escoltas de Chávez que estaban todavía ahí, porque mantuvieron la guarnición que allí había; creían que eran soldaditos de plomo, que aquellos no eran seres humanos). De los fanáticos no habríamos podido librarnos; yo sí que no hubiera salido vivo de los cientos de planes de atentados que elaboraron contra mí. Una vez me tuvieron delante una cámara como esa (hasta más cerca) —que nos filmaba—, tenía dentro una ametralladora, cuando visité Chile en 1971, (en una conferencia de prensa). Ellos seguramente iban a morir allí si disparaban con aquella arma. Pero cuando la vida está en peligro no disparan.

Los que creían que cometiendo actos de terrorismo y matando gente, asesinando maestros, sacrificando vidas de campesinos y vidas de soldados que constituyen nuestra fuerza, con la esperanza de tener después un premio, temían a la muerte. Por ello los delitos más graves eran sancionados con la pena capital. Ese era el pensamiento prevaleciente. Se fue librando, se fue ganando aquella batalla, y de hecho, por motivaciones de tipo contrarrevolucionario, hace muchos años que no se aplica. El último plan de atentado fue en la reunión aquella de Panamá, organizado y dirigido por Posada Carriles, el autor de la voladura del avión de Barbados.

El escritor.- ¿En la reunión de la Cumbre Iberoamericana?

Fidel Castro.- Sí, y lo capturaron.

Lo descubrimos por métodos de penetración, búsqueda de información y hasta por métodos técnicos. Nosotros también podemos saber de dónde está hablando alguien con un celular, por ejemplo. Cualquiera alfabetizado técnicamente lo sabe. Ahora la lucha es porque lo quieren poner en libertad. Todo eso fue pagado desde Estados Unidos.

Surgió otro tipo de delito: enviaban a muchachos jóvenes de Centroamérica a poner bombas por cinco mil dólares, guatemaltecos, salvadoreños y otros. No venían ellos (es decir, los grandes jefes, cabecillas), eso lo hacían con mercenarios. Ninguno de los que fueron sancionados a la pena capital ha sido ejecutado.

El escritor.- ¿Han sido condenados a la pena de muerte?

Fidel Castro.- Han sido condenados a la pena de muerte, pero no han sido ejecutados.

Esto no implica una renuncia a la aplicación de esa pena (es decir, me estoy refiriendo a la ley). La ley no ha dejado de existir, la ley que la establece, porque usted no sabe qué cosa bárbara pueden aplicar contra Cuba. Si vuelan un avión lleno de pasajeros, nuestro pueblo no aceptaría un perdón ni un indulto para sus autores. En general la posición de la gente sobre este tema suele ser dura, aunque no siempre un gobierno tiene que hacer lo que la gente pide. De facto, la pena capital no se viene utilizando en los últimos años, pero no se renuncia a ella, (la pena capital lo mismo a un tipo que a otro de delito). No creo que estemos viviendo en un mundo como para hacer eso.

Si se comienza a aplicar el terrorismo contra el país, si cometen crímenes y matan niños en una escuela, yo le garantizo que sería muy difícil en esas condiciones que no se haga uso de las leyes más severas, porque no sé lo que es y cómo se puede llamar poner bombas en una escuela en interés de una potencia o de un gobierno extranjero.

Los europeos no están bloqueados, ni les están poniendo bombas todos los días. No sé lo que hicieron cuando tenían algunos grupos como las Brigadas Rojas. He oído algunas historias de lo que ocurrió con algunos miembros de las Brigadas Rojas. También he oído hablar de algunas personas ejecutadas en el exterior, como es el caso, por ejemplo, de los vascos.

El escritor.- ¿Usted se refiere a los GAL, por ejemplo?, porque en España no hay pena de muerte.

Fidel Castro.- No hay pena de muerte, pero ahora ha ocurrido lo que nunca hemos hecho nosotros, que se ejecutara a alguien, y en Europa han ejecutado a decenas de personas.

El escritor.- Extrajudicialmente.

Fidel Castro.- Escríbase la historia de los miembros de la Brigada Roja ejecutados extrajudicialmente o escríbase la historia real de los etarras ejecutados extrajudicialmente, cuando no hay pena de muerte. Aquí existe esa pena pero no hay ejecuciones extrajudiciales, no hay un solo caso.

Para que usted vea las apariencias y diferencias, dónde puede estar la verdad y dónde puede haber unas teorías demagógicas e hipócritas. Hay de todo.

Nosotros garantizamos que aquí nunca habrá ejecución extrajudicial y que nunca habrá tortura. Pueden preguntarles a esos que pusieron las bombas, si ellos dijeron alguna palabra sobre la base de tortura, o recibieron un golpe. Claro, no son fanáticos, son mercenarios, inmediatamente lo cuentan, basta que usted lo demuestre irrebatiblemente. Ellos mismos explican cómo trajeron el explosivo en un televisor chiquito, el plástico de color tal o más cual elaborado para que los perros no pudieran olerlo, un tipo de explosivo especial; dónde venían los fulminantes, en unos cablecitos; el reloj digital que traían para añadirlo al artefacto y hacerlo explotar, si querían a los cinco minutos o al cabo de 99 horas. Muy sofisticado.

Este quería un récord olímpico, cinco bombas que estallaran casi simultáneamente; mientras en Miami la Fundación declaraba que era gente de la Inteligencia Militar y de la Seguridad del Estado que estaba descontenta, lo cual para ellos era correcto y legítimo. Sobre eso hay un montón de publicaciones.

El salvadoreño cooperó mucho con serenidad en el descubrimiento de los métodos y técnicas que usaba Posada Carriles para llevar a cabo los actos terroristas contra los hoteles (que causó la muerte dolorosa de un joven), lo que contribuyó a desenmascarar a los verdaderos autores, y poner fin hasta hoy a tales hechos. (Realmente debo decirlo, que hubo una colaboración extraordinaria. Aquí hay compañeros que pudieran explicar hasta qué punto colaboró desde el primer momento, y hasta incluso recibió llamadas, habló, hizo todo lo que se le pidió y lo hizo tranquilamente; vino la familia, lo vieron. Se estuvieron dando una serie de circunstancias, de manera tal que, incluso, a los que durante muy largos meses trabajaron con ese joven, les desagradaba mucho la idea de que se le aplicara la pena capital por el delito cometido. Es la verdad, y yo les doy la razón. Con eso respondo. Todavía hay algunos que preguntan: "Pero, ¿cómo...? Ese prestó un servicio importante y ayudó a capturar a otros, porque conocimos todos los datos que conocía, tenía bastante conocimiento. Sí, pero debo decir esto aquí con franqueza, lo que ocurrió con esa situación. Casi todo el mundo, a medida que tenía conocimiento de la forma en que colaboró reaccionaba igual). Jóvenes como él hay potencialmente miles en Centroamérica, que pueden ser utilizados de la misma forma. Hay algunos a los que ofrecían (la mafia terrorista de Miami) hasta dos mil dólares por bomba, más el pasaje y los gastos de estancia. Aprovecharon las facilidades del turismo.

Con relación a los delitos comunes, estuvo aplicándose la pena capital hasta el mes de mayo del año 2000.

EI escritor.- ¿Y desde entonces no se aplica?

Fidel Castro.- No se aplicó ninguna desde entonces. (Yo estoy hablando unas cuantas semanas antes de estos acontecimientos).

El escritor.- ¿Desde hace tres años?

Fidel Castro.- Es una especie de lo que llaman moratoria. Pero yo sí quiero advertir sobre esto: no está abolida. Hay dos casos muy graves de asesinato pendientes de juicio, entre ellos uno en el que mataron a un grupo de cuatro familiares (dos abuelos residentes en Miami, un nieto, y una hija de éstos, y el chofer del vehículo, residentes en Villa Clara, que fueron a esperarlos al aeropuerto y viajaban de regreso por carretera). Hay dos casos de esos muy graves, que crean un problema muy serio de opinión, que están por resolver. No hay un compromiso de moratoria definitiva (No se puede hablar más claro).

La pena capital de hecho no se aplica pero no se ha renunciado a ella. Te lo explico porque no quiero engañar a nadie.

Ahora estamos estudiando el delito y las causas que lo originan. Realizamos estudios de todo tipo. Hay casos de crímenes tan horribles, que parecen de personas enajenadas. Alguien que estudió Derecho sabe que existe un principio en Derecho de que el hombre enajenado es inimputable.

Cuántos estudios se han hecho en el mundo acerca de las causas mentales, que bien pueden ser de origen genético o de tipo accidental, que provocan problemas en la gente y los hacen violentos. ¿Cuáles son los agentes genéticos o accidentes que afectan el funcionamiento de la mente humana, que prácticamente convierten en monstruos a estas personas? Nosotros estamos estudiando esos factores.

Pienso que avanzamos hacia un futuro en nuestro país en que estemos en condiciones de abolir la pena capital a partir no de cuestiones simplemente filosóficas sino de un sentido profundo de justicia y humanismo."

Es que los estudios reales, profundos de la mente humana y de los factores que conducen al delito, no han sido estudiados en ninguna parte. Pienso que Cuba es el primer país que está llevando a cabo esa investigación calladamente, pero trabajando. Ya desde el día 30 de este mes habrán sido visitados por licenciados en genética, todas las personas incapacitadas, entre ellas, y principalmente las que tienen algún tipo de retraso mental. Y estamos descubriendo muchísimas cosas. Nunca ha hecho nadie ese estudio, y no hay ninguno que lo pueda hacer hoy, o se preocupe por hacerlo. Somos "los violadores de los derechos humanos" los que estamos haciéndolo, porque tenemos un pueblo, un capital humano, el número de médicos que queramos, los recursos y la voluntad férrea desde el primer día de luchar por la salud de las personas, y de luchar por los seres humanos.

Ya decía cuántas vidas se han salvado en este propio país cuando redujo la mortalidad infantil a la más baja de este hemisferio y una de las más bajas del mundo, más baja que la de Estados Unidos, con los enormes recursos con que cuenta, y lo que estamos salvando todos los días, los 3 000 médicos que trabajan en los programas integrales sin cobrar un centavo a los países con los cuales cooperamos.

Es más, hoy día en el mundo no se puede hacer un programa contra el SIDA en Africa, un programa serio, verdadero, si no se cuenta con este país "violador de los derechos humanos".

Imagínense cuánta hipocresía hay en todo eso, y todo eso hay que debatir y discutir para que se acaben ya los cuentos de camino asociado a eso.

Pienso que cuando se profundice en todo lo que he mencionado, se llegará a la conclusión de que siempre habrá gente que deberá estar aislada por estricta necesidad social y no como castigo.

Felipe González, que tanto nos ha atacado en estos días, era el jefe del gobierno español cuando decenas de etarras fueron ejecutados extrajudicialmente. Decir que no conocía nada es una confesión de tonto o una declaración cínica.

Aznar, actual jefe del gobierno español y aliado de la superpotencia en la masacre del pueblo iraquí, fue quien el 13 de abril de 1999, en un momento incierto de la guerra contra Yugoslavia, en un encuentro con el Presidente de Estados Unidos le aconsejó textualmente: "Si estamos en una guerra, hágamosla completamente, para ganarla y no solo un poco. Si necesitamos persistir durante un mes, tres meses, hagámoslo. No entiendo por qué no hemos bombardeado todavía la radio y la televisión serbias." Horas más tarde, la OTAN ordena el inicio de la fase 2, y se eleva la intensificación de los bombardeos, y el número y diversidad de objetivos a destruir.

El día 14 de abril un convoy de refugiados albaneses en Kosovo fue blanco del ataque aéreo, pereciendo 85 de ellos, sin contar los heridos. Dos refinerías y un barrio residencial de Belgrado son destruidos en Serbia; 300 aviones adicionales son añadidos a las fuerzas de la OTAN.

El 16 de abril se incrementan los bombardeos sobre transmisoras de televisión y puentes. Ese mismo día se produjo el ataque general más fuerte en dos semanas.

Entre la tarde del sábado 17 y la mañana del domingo 18 de abril , aviones de la OTAN realizaron 500 acciones de ataque, bombardeando refinerías, puentes, fábricas y docenas de otros blancos civiles, en lo que se calificó por la propia OTAN como las 24 horas más activas de la guerra.

El 18 de abril, refinerías de petróleo y plantas químicas son atacadas y destruidas en Belgrado y Novi Sad, y la carretera que une a Belgrado, con Podgorica, la capital de Montenegro, fue inutilizada.

Se conoce que dos días antes los atacantes habían comenzado a utilizar las bombas GBU-27 conocidas como "sísmicas", las que se introducen en el hormigón armado y producen un fuerte temblor que provoca que el edificio se derrumbe y muchos otros cercanos sean afectados.

El 19 de abril edificaciones civiles de Belgrado y Novi Sad, y las poblaciones de Paracin, Kraligevo y Sremska Mitrovica son atacadas. La OTAN admite que puede haberse debido a errores de su parte.

El 21 de abril la OTAN ataca la residencia privada del Presidente de Yugoslavia, el edificio del Partido Socialista, tres estaciones de televisión y 20 empresas del centro comercial Usche.

El 22 de abril dos misiles de la OTAN destruyen el último puente sobre el Danubio y Novi Sad, cortando el tráfico por carretera y tren, y ocho estaciones de transmisión.

En esos momentos se conoce que los hospitales solo atendían ya casos de urgencia y decenas de niños y jóvenes entre 2 y 19 años en Belgrado estaban a punto de morir por falta de recursos para realizar las diálisis.

El 23 de abril, a las 2:20 de la madrugada, la central de televisión serbia, en el centro de Belgrado, fue totalmente destruida, en el ataque perecieron 16 personas, resultaron heridas otras 19, entre ellas numerosos periodistas, y otras 20 se encontraban atrapadas entre los escombros.

La OTAN anuncia que estaban enfocando los ataques contra las comunicaciones, la radio y la televisión.

Amnistía Internacional, que ya ustedes saben cómo es, consideró este ataque a la radio y la televisión serbias, en un informe de 53 páginas, como un crimen de guerra, por tratarse del bombardeo directo a un objetivo civil.

Habían transcurrido solo diez días desde los consejos del señor Aznar en su reunión con el Presidente de Estados Unidos.

Le pido al señor Aznar que diga si esto es o no cierto. Aquí tengo un importante documento. Es largo, tiene más de 15 páginas.

La aplicación en Cuba de la pena capital a los secuestradores, ocasionó mucha más incomprensión internacional que el arresto de los mercenarios a sueldo del gobierno de Estados Unidos, por obvias razones explicadas anteriormente, a lo que se añadió el diluvio de mentiras y desinformación desatado por los medios masivos del imperio y sus aliados. Lamentablemente personas que nuestro pueblo aprecia, se lanzaron a emitir opiniones y juicios sin conocer hechos y realidades dignas de tomarse en cuenta. También calculábamos y preveíamos esos riesgos, y no pretendemos que compartan nuestros puntos de vista.

Hay también muchos revolucionarios honestos en nuestro país que son opuestos a la pena de muerte, pero que, sin embargo, comprenden el deber sagrado de luchar para impedir que millones de cubanos sean fusilados por los que intentan imponer a todos los pueblos de la Tierra una tiranía mundial nazi-fascista. Cuando hablo de fascismo, no me refiero al sistema político interno de Estados Unidos. Se le puede arrebatar al pueblo de Estados unidos, o restringirle, muchos derechos, pero nadie allí podría instaurar un régimen fascista. Hablo de un orden mundial fascista impuesto por el gobierno de Estados Unidos, basado en el inmenso poder militar de ese país. Tal calificativo ni siquiera lo aplico a los militares norteamericanos, educados por la tradición en el cumplimiento estricto de las órdenes que se reciben, como las antiguas legiones romanas.

Si hubo holocausto del pueblo judío hace apenas 60 años, hoy se trata de impedir el holocausto de decenas de pueblos amenazados de ser atacados e incluso exterminados, ya que, según se anuncia, todas las armas pueden ser utilizadas para atacar preventiva y sorpresivamente "en cualquier oscuro rincón del planeta".

El denominado mundo occidental y cristiano debiera tomar conciencia de esta realidad antes de que sea demasiado tarde, como parece que está ocurriendo ante el gigantesco holocausto que provocan la pobreza, el hambre, el subdesarrollo, la falta de educación y de salud, la globalización neoliberal y el actual orden económico y social impuesto a la humanidad, que cada año matan a decenas de millones de personas en los países del Tercer Mundo.

La nación cubana está orgullosa de sus intelectuales, artistas, científicos y de todos sus profesionales universitarios, que de modo prácticamente unánime han apoyado la Declaración del Consejo Nacional de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba llamando a crear un frente mundial antifascista.

Orgullo especial muestra igualmente nuestro pueblo por el brillante grupo de intelectuales y artistas de reconocido prestigio internacional que lanzaron el "Mensaje desde La Habana para amigos que están lejos".

Incontables intelectuales, artistas, científicos y profesionales universitarios de todo el país han expresado su vehemente deseo de suscribir ese ya histórico y ejemplar mensaje. Ellos desean dejar constancia de su adhesión para las presentes y futuras generaciones. Cientos de miles suscribirán esas palabras, donde se denuncia con coraje que nuestro pequeño país está hoy más amenazado que nunca antes por la superpotencia que pretende imponer una dictadura fascista a escala planetaria.

Nuestro pueblo, solidario y profundamente revolucionario, siente igual orgullo por los cinco héroes prisioneros del imperio, que muestran el temple de una nación combativa y heroica que no deben ignorar los amos del mundo, ni Hans Hertell, embajador norteamericano en República Dominicana, ni el honorable hermano del señor Presidente de Estados Unidos desde La Florida, que nos advierten que la guerra bárbara contra el pueblo de Iraq constituye un mensaje para Cuba. Es en todo caso un mensaje no solo para Cuba sino también un mensaje fascista para el mundo.

Tampoco deben ignorarlo los llamados "disidentes", que hoy viven del oficio de cooperar con los planes del gobierno de la superpotencia que quiere destruir a Cuba, a la que quieren imponer una tiranía fascista de escala planetaria, como dice el mensaje a los amigos que están lejos.

Cuba lucha hoy contra el gigante de las siete leguas que Martí fue el primero en descubrir, y cuyos pasos no se extienden solo a las tierras de nuestra América sino a las de todas las regiones del planeta.

¡Gracias a todos los valientes amigos de Cuba en el mundo que han sabido defenderla en este glorioso instante! Continuaremos siendo íntegros y consecuentes, como lo hemos sido desde 1959 hasta hoy. ¡Jamás tendrán motivo para abochornarse de su noble apoyo!

¡Hasta la victoria siempre!

¡Los pueblos vencerán!

(Ovación)

Comparecencia especial del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en la Mesa Redonda sobre los más recientes acontecimientos en nuestro país y el incremento de las acciones agresivas del gobierno de Estados Unidos contra nuestro pueblo, el 25 de abril de 2003, "Año de gloriosos aniversarios de Martí y del Moncada".

 |1| |2|
......................................................................................................

PÁGINA PRINCIPAL
DOSSIER
 
| el GRAN ZOO  | PUEBLO MOCHO | CARTELERA
POR AUTORES | LIBRO DIGITAL 
Otros Enlaces
| Mapa del Sitio | Correo-Electrónico
Actualizaciones por Correo Electrónico

SUBIR



© La Jiribilla. La Habana. 2003
 IE-800X600