| LA JIRIBILLA | ||
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EN PAZ CON LENNON
Particular emoción me causó leer el correo de Leslie Salgado, miembro del Howard Coalition Against the War en Columbia, EE.UU. Es mi primer contacto con alguien de los miles de norteamericanos que desfilan por las calles de su país en protesta por la injusta guerra contra Irak. En su carta, Leslie agradece la declaración del Consejo Nacional de Escritores y Artistas de Cuba en contra del fascismo, al confirmar que este mensaje les da más fuerza para seguir adelante. Leslie, a continuación te voy a hacer una breve historia que los ayudará a comprender cuánto significa para los cubanos el movimiento pacifista que ustedes están llevando a cabo. Te voy a hablar de un hombre que aunque nació en Liverpool, su legado nos pertenece a todos: John Lennon. Para el cubano, la música de los Beatles es algo tan familiar como escuchar al Buenavista Social Club, a Silvio Rodríguez o al grupo Irakere con Chucho Valdés. Desde los mismos años 60 programas radiales se encargaron de difundir parte de la obra del famoso cuarteto británico junto a sus contemporáneos como los Rolling Stones y los Animals, quienes también conforman ese selecto grupo de la llamada década prodigiosa. Para nosotros la música de los Beatles es mucho más que nostalgia. Es la percepción integral de que son unos “clásicos del siglo XX” como los definiera el maestro Leo Brouwer en el memorable concierto De Bach a los Beatles que tuvo lugar en la Cinemateca de Cuba en 1978. De ellos, ciertamente, John Lennon es el elemento catalizador que sobresale por su vocación de romper con los moldes establecidos tanto en lo musical como en lo social. Muchos por acá también estábamos al tanto de lo que hacía cada uno de los ex Beatles como solista, pero Lennon era el más seguido. EL impacto por la profunda dimensión humana de Lennon en “Imagine”, provocó que cada vez esperáramos más de su talento. Por tal motivo es que resulta imposible resignarnos a la voluntad de quienes hace más de 20 años intentaron silenciar su canto para siempre. Desde 1990, jóvenes músicos cubanos de diversas tendencias, realizan conciertos con música de Lennon y de los Beatles, en un parque capitalino que el pueblo ha bautizado como Parque Lennon. También desde 1995 se realizan Coloquios Internacionales sobre ellos, en los que además de los especialistas cubanos, participó Hunter Davies, biógrafo del grupo, quien aseguró que no conocía en el mundo de un evento similar por la seriedad al analizar la música del famoso cuarteto de Liverpool. Consecuentemente con esta tradición, el 8 de diciembre del 2000, en el aniversario 20 de su desaparición física, se devela una estatua de Lennon en el citado parque, en una emotiva ceremonia presidida por el Comandante en Jefe, Fidel Castro, hecho que ha integrado a Lennon al patrimonio de los valores culturales que admira y respeta nuestro pueblo. Pero también sabemos, por los documentos desclasificados del FBI, del acoso que fue víctima por su radical posición en contra de la guerra de Viet Nam durante la administración de Richard Nixon, siendo el músico que más se haya esforzado la Casa Blanca por expulsar de los Estados Unidos. En tal sentido, la figura de Lennon asume dramática relevancia en estos momentos tan graves que vive la humanidad.
Si la
participación de Lennon en desfiles contra la guerra de
Viet Nam, si sus canciones le quitaban el sueño al mismo
Nixon, revitalizar su imagen, su aliento pacifista, su
esencia contestataria nos resulta imprescindible. No me
puedo imaginar el alcance de sus protestas en contra de
la guerra de Irak, si John Lennon marchara junto a
ustedes por las calles de los Estados Unidos. ¿Qué
nuevas canciones habría escrito ante una realidad que
rompe en pedazos ese himno a la paz que es “Imagine”?
Ustedes saben como nosotros que es una canción que
moviliza a millones de
fans, y John tenía ese don.
El enemigo también lo sabe. Quizás nosotros no lo
veamos, pero algún día tendrá que saberse, como en el
magnicidio de Dallas, cuál fue el verdadero motivo del
asesinato de Lennon, cuando, casualmente se disponía a
un resurgimiento como artista. Si Lennon solamente
hubiera sido el autor de “Imagine”, habría sido
suficiente para la visa de residencia permanente que ha
recibido en una sociedad que lucha por alcanzar en el
mundo la justicia que él soñó.
En ese parque de La Habana tenemos la certeza de que él se siente muy bien, no solo porque siempre tiene la compañía de alguien que lo visita, le lleva flores, e incluso hasta conversa con él, sino porque se sabe en el corazón de los cubanos, que lo hemos hecho nuestro. En esta lucha contra el fascismo de la administración Bush, unámonos en uno solo, el pueblo cubano y el norteamericano para “que hasta el más oscuro rincón del mundo” llegue la luz que derrama la “Imagine” de Lennon, a quien le queda todavía mucho por hacer como inspiración en la lucha por un mundo mejor. A muchos se nos hizo un nudo en la garganta cuando Dustin Hoffman en el concierto Homenaje a Lennon en el Radio Music City Hall, el 2 de octubre del 2001, trasmitido íntegramente por la televisión cubana, expresó: “¿Resultarán raras esas palabras hoy? ´La guerra se acaba –si tú quieres´. Eso nos lo dijeron John y Yoko una vez en una canción navideña, y al hacerlo, nos dieron la responsabilidad de crear un mundo de paz a todos y a cada uno de nosotros. El concepto de paz de John Lennon no fue solo un sentimiento navideño piadoso. Se basaba en su fe, en la dignidad inherente a todos los seres humanos de este planeta".
With Love |
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