La Jiribilla | DOSSIER             
Bienvenidos a LA JIRIBILLA

DOSSIER
EL GRAN ZOO

PUEBLO MOCHO

CARTELERA

CUBA EN EL MUNDO

BUSCADOR

LIBRO DIGITAL

•  GALERÍA

LA OPINIÓN
LA CARICATURA
LA CRÓNICA
CALLE DEL OBISPO
MEMORIAS
APRENDE
PÍO TAI
EL CUENTO
POR EMAIL
LA MIRADA
EN PROSCENIO
TESTIMONIOS
FILMINUTOS
LA FUENTE VIVA
NOTAS AL FASCISMO
NÚMEROS ANTERIORES
Otros enlaces
Mapa del Sitio


RECIBIR LAS
ACTUALIZACIONES
POR CORREO
ELECTRÓNICO
Click AQUÍ

 

VERSIÓN PARA IMPRIMIR


“Escuchen bien: ¡antes hace falta más
reacción de los exiliados y del gobierno
americano contra esos comunistas!”


RICARDO BOFILL
Comité Pro Derechos Humanos en Cuba. Miami
 

“Personalidad confusa, capaz de repentinos arrebatos de cólera [...] de manifestar una atracción inapagable por el poder y la publicidad personal [...].”1 Fue la primera descripción que conocimos de Ricardo Bofill mientras preparábamos este trabajo. De todas maneras mantuvimos nuestras reservas, porque en los informes que publicaron importantes organizaciones internacionales de derechos humanos, a mediados de los años ochenta, su imagen era muy positiva. Resumiendo, Bofill había sido para ellas el primer líder brillante, el más carismático y audaz de la naciente disidencia interna, con el único ideal de la libertad.

A los diez minutos de estar en su casa escuchándolo, nos cruzábamos miradas de incredulidad. ¿Este era el personaje que Amnistía Internacional paseó por Europa dando conferencias, y la gran prensa le ofreciera páginas enteras?

En 1968 Bofill es condenado a cuatro años de prisión por participar de una organización contrarrevolucionaria llamada la “microfracción”. Se le acusa de espionaje y complot contra la Revolución. Según los cargos, Bofill producía y enviaba documentos al exterior donde señalaba a la dirigencia cubana de poco confiable por tener una “extracción burguesa”; de “no ser suficientemente fiel a la URSS”; al tiempo que pedía a los gobernantes soviéticos y de Alemania oriental “a que ejercieran presión político-económica para forzar a Castro a  estructurar un sistema marxista diferente”. 2

Recordemos que cuando Ronald Reagan llega a la Casa Blanca y reactiva la agresión contra Cuba, implementa la estrategia de aislar al gobierno cubano jugando la carta de los derechos humanos. A la par, Bofill, ya en libertad, renueva sus vínculos con viejos colegas de la microfracción, así como con diplomáticos, ahora principalmente de los países occidentales, y organiza un pequeño grupo que se reivindica pro derechos humanos. Los informes que este grupo enviaba clandestinamente al exterior, terminaban siendo utilizados por la delegación estadounidense en la ONU contra el gobierno cubano.

Según él mismo, los contactos iniciales para canalizar todo ello “eran con Amnistía Internacional y la Comisión de Derechos Humanos de la UNESCO”.3 Vale la pena comentar que en esos momentos la embajadora de Cuba en la UNESCO era la señora Marta Frayde, la cual fue posteriormente encarcelada en su país por mantener contactos con agentes de la CIA, durante su permanencia en esa Institución.

Es justo decir que en estas actividades primarias de los ya denominados, en el exterior, disidentes pro derechos humanos, no solo la señora Frayde acompañaba a Bofill. También lo hicieron Gustavo Arcos, ex embajador en Bélgica; así como Elizardo Sánchez, ex funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores.

En agosto de 1986, Bofill ingresa a la Embajada francesa, quedándose hasta enero de 1987. Cuando la abandona por propia voluntad, se va caminando hasta su casa sin que alguien se fije en él. A los pocos meses se fracciona el grupúsculo al disputarse Sánchez con Bofill por celos de poder. Y como el dividir lo dividido ha sido norma histórica de la contrarrevolución cubana, en junio de 1988 una asociada a Sánchez, Tania Díaz, decide conformar su propio grupo. A los cuatro meses la señora Díaz enviaba el anuncio a Miami de que contaba con una organización de diez mil quinientos ochenta y dos miembros, “cifra extravagante”. 4

Tiempo después la señora Díaz “hizo una declaración pública arrepintiéndose de sus actividades anticastristas y acusando a los dirigentes de los comités en la Isla de trabajar para la CIA”. 5

Poco antes, en marzo de 1988 los medios informativos cubanos habían publicado un reportaje donde se probaban las relaciones que Bofill mantenía con diplomáticos de la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana. La televisión lo muestra recibiendo dinero de ellos, y hasta traicionando a otros contrarrevolucionarios.

Aunque las autoridades no lo encausaron jurídicamente, al quedarse solo, sale de Cuba en octubre. Mientras que en su país Bofill era tan solo otro más que partía, en el exterior le daban la bienvenida, siendo Amnistía Internacional una de las organizaciones que más espacio le abriera en Europa. Pero, poco a poco, al cabo de varios meses fue dejando de ser noticia. Así quedó, como otro contrarrevolucionario más, en un rincón de Miami. 

Según las listas que se manejan en el exterior, en Cuba existen grupúsculos conformados hasta por una persona, pero con nombres muy pomposos: Comité internacional de apoyo a la democracia Abraham Lincoln; Fraternidad de hombres de negocios del evangelio negado. En 1992 se aseguraba la existencia de sesenta y cinco; en enero de 1998, última vez que revisamos, el número ya había aumentado a trescientos sesenta,6 o sea, aparentemente surgieron doscientos noventa y cinco en cinco años. Lo que da, más o menos, la producción de un grupúsculo cada seis días. Curiosamente, en 1961, a dos años de Revolución, cuando también Washington priorizó el incentivar la contrarrevolución interna, el entonces jefe de la CIA, Allen Dulles, informaba a Kennedy que existían ciento ochenta y cuatro grupúsculos. Lo que daba, más o menos, el haber engendrado uno cada cuatro días.

Exactamente, como en 1961, hoy también estos grupúsculos semejan un fantasma: aparecen y desaparecen. De ahí que quienes en Miami han insertado la lista en Internet, tienen la cautela de aclarar: “[...] puede ser también que algunas de las que aquí se nombran hayan desaparecido [...]. Debido a que la situación en Cuba es muy cambiante recomendamos a todos aquellos que utilicen esta lista que cada cierto tiempo la revisen y pongan al día”.7

Ahora, al leer algunos informes de entidades gubernamentales estadounidenses –como el “Top Secret” de la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana– y otros estudios independientes, se tiene la sensación de que quienes figuran a nivel internacional como dirigentes de la disidencia, son una especie de ficción en el interior de Cuba. A pesar de los inmensos recursos destinados, desde Estados Unidos y Europa, no ha podido surgir un líder contrarrevolucionario “inspirado del modelo de Solidaridad en Polonia”.8

Y esto, aunque existe un interés muy amplio por erosionar al sistema político cubano, tal y como lo sostienen periodistas a los que no se les puede catalogar de ser sus amigos: “gobiernos extranjeros, prensa internacional y organizaciones humanitarias, después de haber buscado “disidentes” representativos de la comunidad, no han encontrado sino militantes de derechos humanos casi anónimos en la sociedad [...] Pero estos mismos dirigentes nunca se han pronunciado en público en Cuba, ni siquiera delante de algunas decenas de personas. En una calle, fuera de su barrio, nadie los reconoce [...] Su existencia es ante todo un argumento para efectuar presiones internacionales sobre Cuba, objeto de interés para los reporteros extranjeros. Como nadie les hace caso en la Isla, ellos trabajan sobre todo para la exportación.9

Parece ser que los casos fabricados para la exportación han sido varios. Aunque tal vez el más conocido ha sido el de Armando Valladares, un verdadero elefante blanco que dejó en vergonzante ridículo a muchos importantes intelectuales europeos. Personajes que muy tarde comprendieron cómo habían sido un simple utensilio del gobierno estadounidense y sus aparatos de la contrarrevolución, así como de algunas organizaciones europeas.

Valladares, ex policía batistiano, fue detenido en La Habana el 30 de diciembre de 1960 en el momento que se disponía a colocar explosivos en lugares públicos. A finales de los setenta se inicia una gran campaña internacional por la liberación del preso, que en Europa lideraría Carlos Alberto Montaner. Esta estuvo acompañada por la edición del poemario Desde mi silla de ruedas. Luego se descubrió que era un plagio, pero ya había nacido a la publicidad exterior “el poeta paralítico condenado por delito de opinión”. Y así comenzó una campaña de presión contra el gobierno de Cuba, de la cual participó hasta el propio presidente François Mitterrand.

“Aquí vino Regis Debray de visita y transmitió que era insostenible la situación del gobierno francés; casi plantea que se caía el gobierno francés, era el gran drama”,10 describió Fidel Castro.

Organizaciones de intelectuales, de presos políticos; los partidos social demócratas y demócrata cristianos europeos, todos se movilizaron por la libertad de Valladares. La International Pen Society le da el premio Liberty; y Amnistía Internacional lo designa como “prisionero de conciencia”. La sección de Amnistía Internacional en Suecia le envió la silla de ruedas.

En 1982 es dejado en libertad y parte a Madrid. Allí lo recoge un avión especial del gobierno francés. Pero ya Mitterrand y Debray sabían que todo era una trama montada por los estadounidenses y sus aparatos del exilio cubano. Por lo tanto, ninguna autoridad esperaba al famoso ex prisionero. Entonces, Valladares prácticamente secuestra el avión, obligando a Debray a presentarse. La multitud de periodistas y representantes de Organizaciones No Gubernamentales quedan estupefactos al ver como el poeta mártir desciende ágilmente las escalerillas, mientras su silla de ruedas es discretamente sacada del área. Al día siguiente, Valladares caminaba por las calles de la Ciudad Luz, en perfectas condiciones. 11

Las pruebas presentadas por los médicos cubanos habían sido ahogadas o ignoradas por la bien aceitada campaña. Nadie le dio credibilidad al video donde se veía a Valladares en la cárcel, haciendo fuertes ejercicios físicos diarios. Valladares da conferencias por toda Europa, y los medios de comunicación magnifican sus palabras. La National Endowment for Democracy le entrega miles de dólares para organizar un trabajo pro derechos humanos en Europa, basado en España, así como para publicar el libro Contra toda esperanza. Especie de biografía distribuida por la Agencia de Información de Estados Unidos en más de treinta países.

Era tan prioritario el seguir utilizando a Valladares, que la Administración estadounidense le dio la nacionalidad sin haber cumplido el mínimo de requisitos exigidos por la Ley e inmediatamente es nombrado por Reagan embajador ante la ONU en Ginebra. Durante dos años: él ponía la cara y su historia; otro ejercía las verdaderas funciones diplomáticas. Después de 1993, del famoso Valladares solo quedaría una Fundación que lleva su nombre, aunque mejor podría decirse que es un club de amigos. El gobierno estadounidense y sus defensores en Europa lo tiraron como quien bota un chicle después de sacarle todo el gusto.

Pero también debe rondar, por las cabezas de muchos políticos e intelectuales europeos —no de todos—, la vergüenza de haberlo apoyado. Uno de ellos, Regis Debray escribiría en su libro Les Masques: “El hombre no era poeta, el poeta no estaba paralítico y el cubano es hoy un americano.”

Pero la elaboración internacional de líderes no se detuvo, aunque ya sin la misma respuesta por parte de la mayoría de las organizaciones y personalidades europeas, lo cual vino a dificultar la faena. Uno de los últimos intentos fallidos ha sido Elizardo Sánchez, del cual ya hablamos.

El otro es Gustavo Arcos, al cual se unió su hermano Sebastián para constituir el llamado Comité Cubano Pro Derechos Humanos. Su tesis propone forzar al gobierno a un diálogo con la llamada disidencia interna y todos los grupos del exilio, fuera de las fronteras de Cuba. Pero ese posible diálogo “era una manera de desprestigiar al sistema castrista a nivel internacional, si se negaba a negociar. Si aceptaba la negociación, se podría plasmar una solución sin sangre a la problemática nacional”. 12 Según la misma fuente, esta posición de Arcos, que además rechaza el levantamiento del embargo, estuvo influenciada por Carlos Alberto Montaner y José Ignacio Rasco, a los cuales unificó su grupo. 13

La ultraconservadora Organización No Gubernamental Freedom House le cedió la palabra a Sebastián Arcos en Naciones Unidas. Su discurso fue de un corte tan contrarrevolucionario que Elliot Abrams, secretario adjunto de Reagan, expresó: “no es solamente un hombre valiente, es también un potencial presidente para Cuba en caso de una transición democrática en la Isla”. 14

En noviembre de 1996 Gustavo Arcos figuraría en varios medios periodísticos, principalmente españoles y de Miami, por pertenecer a la directiva de la conservadora Fundación Hispano Cubana.

Comenzando 1997, en el informativo de la Fundación Hispano Cubana y de otras pocas ONGs europeas, se reproduce un texto titulado “Los principios Arcos.” Este, además de ser una especie de código de conducta que deberían asumir las empresas extranjeras que invierten, o piensan invertir en Cuba, prueba que las relaciones de Gustavo Arcos con la extrema derecha pro anexionista sigue siendo latente: Of Human Rights y Freedom House son las principales patrocinadoras. Elizardo Sánchez también apoya estos “principios”. Las últimas frases del texto dicen: Las compañías firmantes de los principios Arcos deberán proceder a:

a) La inspección de todos los apartados antes referidos por una auditoría acreditada internacionalmente. Toda compañía firmante, con más de 25 empleados cubanos, deberá facilitar un informe escrito.

b) La presentación anual de este informe a una o más organizaciones de derechos humanos en Cuba, preferiblemente al Comité Pro Derechos Humanos (CCPDH), con una copia para Freedom House, por medio de la Unidad Especial de Inversiones Especiales, domiciliada en Of Human Rights, 1319, 18th Street NW, Washington DC. 200036, USA. 15

Este denominado “código de conducta” es el que ha asumido la organización Pax Christi Holanda en su campaña contra Cuba. Y no es de extrañarse. Esta Organización No Gubernamental, de manera pública, está trabajando desde fines de 1997 con Frank Calzón, tal y como consta en los documentos de la segunda reunión de la denominada Plataforma por los derechos humanos y la libertad en Cuba, celebrada en forma semiclandestina en Roma.

En 1990, y sin ser una exageración, los líderes de la contrarrevolución en el exterior empezaron a preparar maletas, porque en cualquier momento se derrumbaba el régimen cubano, y seguramente deberían asumir un puesto gubernamental. Por ello, de una u otra manera, todos hacían hasta lo imposible para armar algún grupo en el interior de la Isla, que probara su influencia entre la población. La Fundación Nacional Cubano Americana y la Plataforma Democrática Cubana (PDC), cada una con sus asociados, se pusieron en la delantera. Cuando llegaron a la cantidad aproximada de diez, hicieron una especie de federación. La Fundación Nacional Cubano Americana la llamó Coalición Democrática Cubana, y la Plataforma Democrática Cubana tituló la suya Concertación Democrática Cubana. Un boletín de la Fundación lo expresó así:

La oposición dentro de Cuba se caracteriza por estar vinculada a dos grandes coaliciones organizativas: la Coalición Democrática Cubana y la Concertación Democrática Cubana [...] Podemos asegurar que, en conjunto, están compuestas de miles de miembros que abarcan todo el territorio nacional [...] 16

La Fundación Nacional Cubano Americana hizo públicos los objetivos que perseguía: Presión de los distintos disidentes sobre Castro para que abandone el poder. La CDC se opondrá a cualquier esfuerzo para iniciar conversaciones con Castro con el fin de provocar un cambio pacífico. La nueva Coalición se comunicará con otros grupos disidentes mientras acepten su prohibición a los contactos con Castro. Esta Coalición estará [...] respaldada por la Fundación Nacional Cubano Americana. 17

Por su parte, la Concertación estaba con el mismo objetivo de derrocar al gobierno socialista, pero sin descartar el diálogo como arma soterrada de lucha. 18 Como lo decíamos anteriormente, Elizardo Sánchez fue el principal responsable de la Concertación Democrática Cubana a quien posteriormente se unió Gustavo Arcos. 19

La Fundación Nacional Cubano Americana instaló a Jorge Castañeda, ex actor de televisión, como primer presidente de la Coalición Democrática Cubana. El ex jefe de la Fundación Nacional Cubano Americana le decía en una carta fechada el 24 de octubre de 1991: “Y, finalmente, no perder bajo ningún concepto la comunicación con nosotros, de manera que podamos guiarlos de la mejor manera posible en esta fase final de la lucha por la libertad de la Patria. Te reitero mi fe absoluta en la próxima victoria y mi total confianza en ti [...]” Lamentablemente para la Coalición, Castañeda era un agente de la contrainteligencia cubana.

A fines de 1995, los medios informativos hispanos de Miami anuncian que en febrero de 1996 tendría lugar una reunión de toda la disidencia, para lo cual se estaría conformando una supraorganización denominada Concilio Cubano. En enero de 1996, a nivel internacional, dentro de los círculos que incumbía, la reunión era tema candente. Según un informe de Amnistía Internacional, Concilio Cubano “englobaba a unos 140 grupos no oficiales” de todo tipo. A la misma cantidad se refería la contrarrevolución en el exterior. El gobierno cubano responde con el encarcelamiento a varios de los comprometidos. Ante esto, Amnistía Internacional deduce: Que la razón de la nueva ofensiva contra unas actividades que hasta ahora han sido totalmente pacíficas radica en que se trata de la primera vez que el gobierno del presidente Fidel Castro, que lleva en el poder desde la Revolución cubana en 1959, debe hacer frente a cierto grado de oposición seria, de naturaleza organizada y pacífica. 20

Lo que resulta inentendible es que ni Amnistía Internacional, ni otras Organizaciones No Gubernamentales internacionales, ni ningún gran medio periodístico europeo, comentaran que los presuntos conductores de Concilio Cubano en la Isla funcionaban bajo las órdenes y financiamiento de la Fundación Nacional Cubano Americana, la Plataforma Democrática Cubana, Hermanos al Rescate y Cuba Independiente y Democrática, entre otros grupos de la extrema derecha del exilio. Es incomprensible el que se omitiera una información tan importante, que permitía evaluar objetivamente a Concilio Cubano, y no se puede decir que se debía a la falta de datos, porque los comunicados producidos por los grupos contrarrevolucionarios en Miami, Madrid, Londres o París, fueron públicos, y muchísimos hasta insertados en Internet. Además, El Nuevo Herald y The Miami Herald dieron amplios detalles sobre la verdadera procedencia de esa organización.

El periodista Luis Ortega describió así el episodio de Concilio Cubano:

[...] si existe la posibilidad de que hayan sido embarrados [los dirigentes de Concilio] en forma deliberada para hacerlos fracasar, ¿por qué no han protestado? ¿Por qué no han denunciado la maniobra de Miami? ¿Por qué no se han enfrentado al aparato de corrupción de Miami y han marcado las distancias? El hecho de que Sebastián Arcos Bergnes, en Miami, haya aceptado el cheque de Hermanos al Rescate, ya indica que se sienten cómodos y tranquilos al asociarse con las gentes de Miami. Eso, ya, es el certificado de defunción del Concilio [...] Es un ramal de los negocios de Miami. [...] En Cuba no puede surgir un movimiento de oposición serio frente al gobierno de Castro mientras los que están allá no entiendan que para combatir a una revolución que lleva 37 años, enfrentada a Estados Unidos y en permanente estado de sitio, lo más importante, lo funda mental, es la moral política. Todo lo que se lance a combatir al gobierno en Cuba y lo haga en complicidad con el aparato de corrupción de Miami y recibiendo ayuda de los americanos, está muerto de entrada. “Dead on arrival”, como se dice en inglés. El gobierno en este momento, ya está plenamente autorizado para cerrarle el paso [...] 21

Por su parte Eloy Gutiérrez Menoyo afirmó que su grupo, Cambio Cubano, había rechazado la invitación a participar de Concilio “porque sabíamos que era una oposición manipulada, que respondía a los intereses norteamericanos y de este exilio de la extrema derecha”. El ex preso político también destacó: Sabemos que en Europa y Estados Unidos existen organizaciones políticas y de derechos humanos que le dieron, y le siguen dando, credibilidad a Concilio. Que han protestado porque el gobierno cubano reprimió a los dirigentes de Concilio. Pero, por favor, entiendan, nadie se puede plantear como disidente independiente y honesto recibiendo cheques y directrices de los enemigos de tu nación.

Miren, no se puede ser tan ingenuo para creer que el gobierno cubano se iba a quedar con los brazos cruzados, cuando sabía que atrás de Concilio estaban los poderosos enemigos que buscan el gran estallido de la Isla. Por favor, señores, si no se es realmente independiente, no se puede enfrentar a un gobierno como el cubano que, históricamente, ha tenido el acoso de los americanos. 22

Finalmente, les presentamos unos pocos comunicados que algunos de esos grupúsculos han hecho públicos. Se consiguen, sin ninguna dificultad, en los informativos de la contrarrevolución en el exterior o por intermedio de Internet. De seguro brindan más rastros, creemos, para seguir reflexionando sobre la independencia política de la denominada disidencia interna cubana.

El Partido Acción Nacionalista, el Movimiento Nacionalista Democrático Máximo Gómez y el Frente Unido Patriótico tienen como objetivos: “Apoyar la política de EE.UU. y la Unión Europea hacia Cuba en función de mantener las sanciones a Cuba en equidad con los cambios democráticos que necesita la Patria.”

Dijo el supuesto dirigente del Partido Pro Derechos Humanos de Cuba: “Yo siempre he admirado al Sr. Jorge Mas Canosa.  Personalmente quería agradecerle a él todo lo que está haciendo por nuestro pueblo... es el hombre que más necesitamos en este país para que lleve adelante la libertad y la democracia que tanto necesitamos.”

El Comité Cubano Pro Derechos Negados, en carta dirigida a Canosa: “Hermano, queremos hacer llegar a ti en el día de hoy nuestro sincero reconocimiento. Te enviamos el sentimiento de los miembros de este Comité, quienes nos sentimos profundamente agradecidos a ti por tu noble contribución a la causa de la libertad de Cuba.”

El Partido Solidaridad Democrática, a pesar de estar ligado a Hubert Matos escribió: “Nosotros aspiramos que un día, no muy lejano, aquí en La Habana, lo podamos recibir con los brazos abiertos [...] A nosotros que estamos forjados en la lucha, las lágrimas se nos salen al oír las palabras de nuestro querido líder Jorge Mas”.

Ángela Herrera, quien sustituyó al ex actor Castañeda como presidenta de la Coalición, escribió: “Contamos con el apoyo de nuestros hermanos del exilio. Ellos son como una luz que Dios ha puesto en nuestro camino para ayudarnos a recuperar la verdadera libertad que nos han arrebatado”. Cuando en julio de 1994 llegó a Miami, expresó que la Fundación Nacional Cubano Americana “es lo más sincero y lo más grande que Dios ha creado”.

La Central Sindical Cristiana de Cuba hizo llegar un: Emotivo mensaje de felicitación a EE.UU. de América y a todos sus ciudadanos en esta conmemoración del Día de su Independencia, como una demostración de respeto y cariño que el pueblo de Cuba siente por la nación norteamericana, sentimientos que no han podido ser eliminados pese a 38 años de sistemática campaña de odio y difamación por parte del régimen comunista. Pasemos, de una vez por todas, a leer la entrevista de Ricardo Bofill, que nos entrega un preocupante y, por qué no, desolador testimonio de lo que es la disidencia. Particularmente de aquella pro derechos humanos. 

—Señor Bofill, usted que fue uno de los primeros que organizó grupos de derechos humanos, disidentes, opositores o como se les quiera llamar, nos podría explicar ¿por qué existen tantos en Cuba? Parece que fueran divisiones de divisiones.

—En la disidencia cubana no han existido divisiones. Se ha dado una multiplicación de grupos. ¿Por qué tiene que haber uno o dos grupos nada más? 

—Pero es que no hay cinco o diez solamente. Por ejemplo, tenemos un documento que menciona más de ¡trescientos sesenta presuntos grupos disidentes!

¿Y por qué no? Cada cual se organiza con quien le gusta, con sus preferencias y amistades. Cada grupo surge de acuerdo con los matices que tiene la gente. En un grupo todos somos amigos o no lo somos. 

—Pero señor Bofill, ¿ese es un trabajo organizativo, político o simplemente una reunión de buenos amigos?

— ¡No, señor! Es que la Declaración de Derechos Humanos me permite trabajar con quien me da la gana. ¡A esta casa viene quien me dé la gana! 

—Está bien. No discutimos. Pero bueno, díganos, ¿a cuántas personas ha logrado unificar una organización opositora en Cuba?

—En el Comité Pro Derechos Humanos, que fue el que yo fundé, y que era el más importante, éramos cinco personas. Y la militancia, eso no se sabe... Es difícil saberlo, porque es un trabajo muy romántico. Pero no conocí ninguna que pasara de... ¡Ya les dije es cosa de amigos! 

—Pero si los dirigentes del exilio, la gran prensa mundial, Organizaciones No Gubernamentales, y no pocos gobiernos, se la pasan diciendo que en Cuba hay un creciente sentimiento de rechazo al sistema de gobierno, ¿por qué esos grupos no se llenan de verdaderos opositores políticos?

 —Ningún gobierno comunista ha tenido que lidiar con una oposición interna considerable. Eso es un fenómeno a esperar que suceda un día de estos en la historia universal. Es que en un gobierno comunista, el gobierno es el empleador. En esos sistemas estar con el Partido, con el gobierno, es un gran beneficio.

Lo contrario es ser un muerto de hambre. En la Unión Soviética, el Partido Comunista se desplomó debido a las contradicciones que se desataron en la dirigencia, en la lucha por el poder. ¿Y quiénes ganaron? Los reformistas, aquellos que querían ser representantes de grandes compañías norteamericanas o europeas. Pero allá no se cayó el sistema por una lucha mayoritaria del pueblo. 

—Y siguiendo con Cuba, ¿Seguridad política no tiene infiltrados a estos grupos?

— ¿Infiltrados? ¿Qué van a infiltrar? ¿Qué quieren ustedes, oír ese discurso sobre la infiltración? Debe haber... ¡Pero en Cuba lo que hay son un poco de hombres y mujeres que vienen a la casa y te la rompen porque defienden al gobierno! ¡Sí señor! En Cuba hay millones de esos, jóvenes y viejos. ¡Es la verdad! ¡Millones están de acuerdo con ese sistema, porque son unos comemierdas que creen en el comunismo! 

—Señor Bofill, se nos hace difícil creer lo que nos dice. No entendemos cómo tantos gobiernos y tantas Organizaciones No Gubernamentales han sostenido que esos grupos son una oposición válida al gobierno cubano. Entonces, ¿qué es lo que realmente lideran personas como Gustavo Arcos, Leonel Morejón, Osvaldo Payá, o el mismo señor Elizardo Sánchez, quien recibió en diciembre de 1996 el máximo galardón del gobierno francés, por su presunto trabajo en pro de los derechos humanos? 

— ¿Qué representan...? Les repito: es un trabajo voluntario, mínimo, que no funciona. La situación de ellos es la misma de todos los tiempos. Esas organizaciones solo existen en el corazón de sus integrantes. ¡Políticamente no representan nada! ¡No, señor! ¡No hay ningún Comité Pro Derechos Humanos, el mismo que hice, en ningún lugar de Cuba! Elizardo ha trabajado con nosotros, y... ¡No, señor! ¡Esa es una acción del espíritu!  

—Se nos hace difícil entender...

— ¿Entender qué? Hay poco que entender. 

—Que teniendo en cuenta esa realidad que usted nos presenta, entender, por ejemplo, cómo se les ha dado tanto valor en foros internacionales tan importantes como la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas.

—Miren, yo fui invitado especial de Amnistía Internacional. Sí, señor, yo estuve en su oficina en Londres. Amnistía me preparó una gran gira, y dije lo que tenía que decir... Pero si Cuba ha sido condenada en Ginebra, es por la falta de sagacidad política del gobierno de Castro. Hay miles, digo, cientos, de Estados mucho más violadores de los derechos humanos. Lo que sucede es que la representación cubana va allá con una inmensa prepotencia. Los otros gobiernos, los peores violadores, van ahí y negocian. Se salvan adoptando una posición diplomática. Pero la gente de Castro, con su intransigencia, agrede a los otros gobiernos. Con su intransigencia política hicieron disgustar hasta al gobierno sueco. ¡Imagínense!

— ¿No le parece absurdo que se condene a un país por su intransigencia política ante otras naciones, y no por lo que se dice condenar? ¿Entonces es por eso que se siguen creyendo y utilizando los informes que presentan el gobierno estadounidense, algunos europeos, y Organizaciones No Gubernamentales? ¿Es que usted recuerda alguna de las sesiones de la ONU, donde se hacía referencia a varios asesinados y desaparecidos por el gobierno cubano? ¿Recuerda que esos mismos desaparecidos y asesinados daban, días después, conferencias de prensa en la propia ONU? Y si no nos equivocamos, su organización fue una de las que ayudó a preparar esos informes.

—No... esa historia... No crean eso... 

—Pero está en documentos oficiales...

—No, no... Yo no los conozco. 

—Señor Bofill, cuéntenos ahora de las actividades que las organizaciones como la suya realizan en Estados Unidos y Europa.

—Bueno, a veces hacemos campaña por los presos políticos.

Mandamos cartas a cualquier lugar... Esto es un trabajo voluntario, romántico. Cada uno hace lo que se le ocurre. Cada uno es independiente.... O sea, mi programa de derechos humanos, es lo que yo establezca en cada caso. Igual puede hacer la otra gente que trabaja en lo mismo. Esto no es un trabajo formal. Es minoritario, exiguo. Aquí en Miami, con más de un millón de exiliados, no somos más de veinte personas que trabajamos por los derechos humanos. ¡Qué va!

Y en Europa no hemos ganado nada. De pronto en España un mínimo. Pero, ¿a quién le importa Cuba en Europa? Y yo no me quiero poner aquí a hablarles de eso... Eso es una pérdida de tiempo. Yo defiendo lo que me da la gana. Hago lo que puedo... 

—Señor Bofill, ¿cómo fue recibido en Miami, teniendo en cuenta que usted siempre se ha reivindicado como militante de izquierda, lo cual es casi un pecado mortal aquí?

—Aunque yo provengo de una verdadera izquierda, de antes de Fidel Castro, aquí me encontré con una buena acogida por parte de un gran sector político de la ciudad. Y casi inmediatamente entré a participar de varios proyectos. Por ejemplo, en 1990 nos reunimos en Madrid para fundar la Plataforma Democrática Cubana, que lideran exiliados anticomunistas como José Ignacio Rasco, católico, de los jesuitas; y Carlos Alberto Montaner, quien desde 1960 ya estaba en contra de la Revolución. También participé de otros proyectos como el del Comandante Hubert Matos. En Radio Martí, que es una emisora del gobierno norteamericano, todavía tengo un programa que se llama Tus derechos humanos, y que se transmite hacia Cuba dos veces a la semana. En Miami nada entorpece mi proyecto político, que es de derechos humanos... 

—Disculpe que le interrumpamos, pero según tenemos entendido, la militancia por los derechos humanos, tal y como está planteada en la actualidad, es una labor neutra, apolítica, y usted habla de “proyecto político”.

—Tómenlo como quieran, pero ese es mi proyecto.

Y les iba a decir que, claro, hay sectores de la sociedad exiliada que no me invitan a sus reuniones, pero eso a mí no me importa.

Aquí hay otras gentes que sí me atacan. Son los que deberían de estar a favor del embargo, y no llamando al diálogo con el comunismo, o realizando viajes charter a Cuba. 

—Señor Bofill, esta cantidad de organizaciones que están fuera de Cuba, sea en Estados Unidos, América Latina o Europa, ¿en realidad tienen una alternativa válida para el pueblo cubano?

—Cada una tiene su discurso... Yo no tengo mucha información. A lo mejor ustedes saben más que yo por ser periodistas.

Pero a mí ese asunto no me interesa: yo vivo mi vida con mi gente. Como igual la viven los otros que tienen su proyecto de derechos humanos, aquí o en Cuba. Pero a mí no me importa lo que ellos planteen para el futuro de Cuba... 

—Pero creemos que el futuro de Cuba es su problema.

—Bueno, puede ser... Ellos tienen su juego aquí, en el exterior... Ya les dije, es romanticismo. 

—Pero nos parece que con ese “romanticismo” muchos denominados anticastristas se llenaron de dólares...

—Yo no creo eso. Es nada más que propaganda del castrismo. 

—A ver: y si los militares le dan un golpe de Estado a Fidel Castro, o se muere, ¿qué va a pasar?

—Eso no se sabe. Todo lo que te estoy hablando aquí no tiene efectividad. ¡Yo no sé ni lo que va a pasar en Cuba el próximo año! Puede ser que exista una mejora en Cuba o un retroceso... con una bola de cristal... Posiblemente todo va a seguir su camino. Pero, ¿qué puede pasar? No sé. 

—Señor Bofill, no lo queremos molestar con más preguntas, por eso esta es la última. Si cae el sistema actual cubano y regresa este exilio, ¿hay la posibilidad de una Guerra civil? Decimos eso porque hay mucha gente aquí que habla de venganzas...

— ¡Es muy posible! Porque el exilio y los americanos están dolidos por muchas cosas con los comunistas. ¿Acaso Castro no declaró la guerra cuando les quitó las propiedades a las grandes empresas y propietarios de tierras? Escuchen bien: ¡antes hace falta más reacción de los exiliados y del gobierno norteamericano contra esos comunistas! Y entonces, ¿qué creen que va a suceder si regresan? 

—Sí, entonces, ¿qué va a suceder?

— ¡Parece que ustedes no supieran que la política no es cosa de soñadores! 

Notas 

1 Jean-Francois Fogel y Bertrand Rosenthal: Fin de siècle à La Havane. Les secrets du pouvoir cubain, Editions du Seuil, París, 1993.

2 Enrique Encinosa: Cuba en guerra. Historia de la oposición anticastrista 1959-1993, Ed. El Fondo de Estudios Cubanos de la Fundación Nacional Cubano Americana, Miami, 1995.

3 Ídem.

4 Jean-Francois Fogel y Bertrand Rosenthal: Ob. cit.

5 Enrique Encinosa: Ob. cit.

6 Lista de organizaciones disidentes, opositoras y de derechos humanos. Figurando en Internet, 15 de octubre de 1997 y confirmada en enero de 1998. Según los responsables en Miami, entre las “fuentes” para hacer esa “recopilación”, están “los informes de diferentes organizaciones internacionales de derechos humanos como Americas Watch y Amnistía Internacional [...]”.

7 Ídem.

8 Jean-Francois Fogel y Bertrand Rosenthal: Ob. cit.

9 Ídem.

10 Gianni Miná: Habla Fidel, Ed. Mondadori España, Madrid, 1988.

11 Jean-Marc Pillas: Nos agents à La Havane. Comment les Cubains ont ridiculisé la CIA, Ed. Albin Michel, París, 1995.

12 Enrique Encinosa: Ob. cit.

13 Ídem.

14 Jean-Francois Fogel y Bertrand Rosenthal: Ob. cit.

15 Reproducido por la Fundación Hispano Cubana: Boletín informativo, No. 1, Madrid, febrero de 1997.

16 Fundación. Órgano oficial de la FNCA, año 2, No. 9, Miami, 1993.

17 Lista de organizaciones disidentes..., ob. cit. En esa fecha la Coalición Democrática Cubana estaba clasificada en el No. 81 de la lista.

18 Lista de organizaciones disidentes..., ob. cit. En esa fecha la Concertación Democrática Cubana estaba con el No. 106 de la lista. También ver Enrique Encinosa: Ob. cit.

19 Sobre la relación de Sánchez y Arcos con la Concertación y la Plataforma Democrática Cubana, ver Carlos Alberto Montaner: Cuba hoy, La lenta muerte del castrismo, Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales, Partido Popular español, No. 27, Madrid, 1995. Del mismo autor, sobre la relación de Matos con la Plataforma Democrática Cubana, en Víspera del final: Fidel Castro y la revolución cubana, Ed. Globus, Madrid, 1994.

20 Amnistía Internacional: Cuba, ofensiva del gobierno contra la disidencia, versión castellana, abril de 1996.

21 Luis Ortega: “El Concilio perdió la virginidad”, La Prensa, Nueva York, febrero de 1996.

22 Entrevista de los autores a Eloy Gutiérrez Menoyo, Miami, noviembre de 1996.

......................................................................................................

PÁGINA PRINCIPAL
DOSSIER
 
| el GRAN ZOO  | PUEBLO MOCHO | CARTELERA
POR AUTORES | LIBRO DIGITAL 
Otros Enlaces
| Mapa del Sitio | Correo-Electrónico
Actualizaciones por Correo Electrónico

SUBIR



© La Jiribilla. La Habana. 2003
 IE-800X600