La Jiribilla | LA MIRADA     
Bienvenidos a LA JIRIBILLA

DOSSIER
EL GRAN ZOO

PUEBLO MOCHO

CARTELERA

CUBA EN EL MUNDO

BUSCADOR

LIBRO DIGITAL

•  GALERÍA

LA OPINIÓN
LA CARICATURA
CALLE DEL OBISPO
MEMORIAS
APRENDE
PÍO TAI
EL CUENTO
POR EMAIL
LA CRÓNICA
EN PROSCENIO
TESTIMONIOS
FILMINUTOS
LA FUENTE VIVA
Otros enlaces
Mapa del Sitio


RECIBIR LAS
ACTUALIZACIONES
POR CORREO
ELECTRÓNICO
Click AQUÍ

VERSIÓN PARA IMPRIMIR
Números Anteriores


LOS INICIOS DE UN
REMBRANDT SANTIAGUERO

Magaly Cabrales
| La Habana
 

Con el regocijo de quien asiste a un nacimiento participé, hace aproximadamente un mes, en la inauguración de una exposición, en la Galería Oriente de Santiago de Cuba. El autor de la misma era un joven creador cuyo nombre, Yendi Tomás Estrada Cancino, todavía no dice mucho a los santiagueros y menos aun a los cubanos.

Era aquella la primera exposición personal de Yendi, quien es graduado de la Escuela de Artes Plásticas en la provincia oriental de Holguín. Así pues, la muestra expuesta quedó como el despegue de este joven artista de solo veinticinco años de edad, nacido en Manzanillo y residente en Santiago de Cuba.

En la sala principal de la no menos importante Galería santiaguera, se exhibían alrededor de veinte obras de este artista plástico. En todas ellas podía apreciarse que el ánimo que inspira a Yendi; su objeto de reverencia es Rembrandt. Sin embargo, más allá del ejercicio de retrotraer a un clásico apropiándose de su técnica por el placer de pintar, o por refocilar los ojos de quienes admiran su obra, Yendi aprovecha la autoridad que le brinda su espíritu para convertir en clásicos los momentos de la vida cotidiana.

Sus obras hablan con la autoridad del lenguaje del pasado, haciendo imborrable lo cotidiano intrascendente. En un mismo plano de importancia aparecen, compartiendo incluso el mismo lienzo, una simple taza de café con Hastings o Waterloo.

Los contrapunteos, la fuerza con la mirada inocente, o la debilidad ataviada con el ajuar de mando, son rasgos que identifican la obra de Yendi, en la que además sus personajes se enlazan forzosamente con horquetas del monte, haciendo así de su metáfora un párrafo barroco donde la pintura es la protagonista.

Indudablemente, con esta exposición Yendi comenzó a dar los primeros pasos en el tortuoso camino hacia la fama. El que seguramente andará sin mayores tropiezos, pues se le ve decidido, sin vacilaciones, dispuesto a aceptar la carga que él mismo ha creado y  sostiene con verdadero orgullo.
 

......................................................................................................

PÁGINA PRINCIPAL
DOSSIER
 
| el GRAN ZOO | PUEBLO MOCHO | CARTELERA
POR AUTORES | LIBRO DIGITAL 
Otros Enlaces
| Mapa del Sitio | Correo-Electrónico
Actualizaciones por Correo Electrónico

SUBIR



© La Jiribilla. La Habana. 2003
 IE-800X600