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LOS NIÑOS, EMBAJADORES DE BUENA VOLUNTAD
Todos confiamos que serán nuestros niños los que
ajustarán este mundo al revés de los adultos y estarán
mañana - cantando y compartiendo juntos el humano y
sagrado privilegio de vivir en paz.
Estrella
Díaz|
La
Habana
El pasado 14 de marzo, el Senado del estado
norteamericano de California emitió
la resolución
número 521 en la que reconoce y apoya el trabajo de
la Compañía de Teatro Infantil La Colmenita, agrupación
que se ha caracterizado por una estética singular en la
que “el jugar al teatro” contribuye a crear y afianzar
valores de solidaridad.
Recientemente una representación de las pequeñas y los
pequeños actores que integran la agrupación, regresó de
una intensa gira por cinco ciudades norteamericanas en
las que se presentaron con “rotundo éxito” en el Shiley
Theater y en el Kroc Communitary Center, ambos en San
Diego, en Los Ángeles Theatre Center (Los Ángeles), en
Santa Mónica Playhouse (Santa Mónica), en la Universidad
de la ciudad de Sacramento, en el Alice Arts Center (Oakland),
en el Brava Theater (San Francisco) y en el Conga Room
(Los Ángeles). También efectuaron intercambios con otros
grupos de teatros y ofrecieron encuentros en escuelas e
internados en los que se realizaron talleres de
creación donde se fundirán los niños cubanos con los
norteamericanos.
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Según
reflejaron varias publicaciones norteamericanas — en
esta, la primera visita de una agrupación cubana de
teatro infantil a Estados Unidos en las últimas cuatro
décadas, — “La Colmenita puso más de una vez de pie a
los que asistieron a esas funciones llenas de color,
ritmo, pero sobre todo de hermandad en días en que la
humanidad necesita tanto de la paz”.
Tres
espectáculos pudieron verse: La Cucarachita Martina,
Sueño de una Noche de Verano (de William Shakespeare en
versión bilingüe español-inglés), y Meñique (inspirado
en el cuento La Edad de Oro, del Héroe Nacional Cubano,
José Martí).
Ese
viaje fue posible gracias al auspicio de Global
Exchange, una ONG surgida en San Francisco, California,
que tiene entre sus propósitos promover la paz, luchar
contra la guerra y oponerse al bloqueo estadounidense
contra la Isla, así como al proceso de globalización a
escala internacional.
Hasta
el momento Global Exchange ha desarrollado importantes
campañas de intercambio científico y cultural entre
especialistas de Cuba y Estados Unidos, y ha sido
apoyada en su quehacer por senadores y congresistas, así
como por la Organización de Naciones Unidas para el
Desarrollo de la Infancia (UNICEF).
Un aparte con el director
Carlos Alberto Cremata, director de la compañía,
respondió en exclusiva para La Jiribilla tres
pequeñas y a la vez grandes interrogantes.
– ¿En qué medida se defiende la cultura cubana a través
de esos encuentros entre niños?
–Nuestros niños viajaron a los Estados Unidos como
representantes de la cultura cubana... llenaron sus
maletas de canciones, bailes, poemas y creaciones todas,
auténticamente cubanas, y fueron a regalarlas a los
niños (pequeños y adultos) californianos... no fueron a
repetir moldes, no fueron a imitar patrones, fueron
sobre todo a defender su cultura (cubana e infantil) y a
compartirla con sus vecinos hermanos... todo lo que se
llevó en términos de arte (incluso nuestra colmenera
versión de ese paradigma de la cultura anglosajona que
es Sueño de una Noche de Verano) no es más que la visión
de una soñadora pandilla de niñas y niños bien
cubanos..., o sea, lo que compartimos, podríamos
resumirlo en: "Cómo el niño cubano de hoy crece, vive y
crea traducido a los términos del lenguaje del arte
escénico".
–En el contexto actual de la guerra: ¿Qué significó ese
encuentro de solidaridad?
–...30 minutos antes de comenzar la penúltima función en
el Brava Theater de San Francisco, recibimos la terrible
noticia del inicio de la guerra, esas dos últimas
funciones las dimos en un ambiente tenso y de extrema
responsabilidad social, los espectadores californianos
nos confesaban después, que se habían pasado todo el día
en las calles manifestándose contra la guerra y luego
habían llegado al teatro a cantarle a la Paz con los
niños cubanos...creo, que si intentamos todos los días
multiplicar funciones y encuentros como esos, vamos a
estar inevitablemente más cerca, y más cerca del ideal
humano - respetar al otro y vivir en paz.
– ¿En qué contexto se dio a conocer la Declaración del
Senado?
–La Declaración del Senado se nos entrega en Sacramento,
la capital de California, cuando el mundo entero estaba
al borde de la guerra... ya California había dictado una
Resolución, la número 39 contra el bloqueo, otra para
saludar el proyecto de ciudades hermanas con nuestro
país, ¡y de pronto!, esta - la tercera de un Estado tan
poderoso, la número 521, para honrar a La Colmenita,
como un símbolo de futuro... todos confiamos (como
el Senado de California) que serán nuestros niños
los que ajustarán este mundo al revés de los adultos y
estarán mañana - cantando y compartiendo juntos el
humano y sagrado privilegio de vivir en paz.
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