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ESPÍRITU TRAVIESO
Órgano de nosotros los pobres, La Jiribilla solo
está autorizada a decir la verdad. Y lo hace con acierto
y gracia, con severidad y humor.
Roberto Fernández Retamar
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La
Habana
Queridas compañeras y queridos compañeros:
Que una
publicación buena llegue a su número 100 es
siempre motivo de alegría. Que lo haga
La Jiribilla,
manteniendo el espíritu que su travieso nombre anuncia,
es además una esperanza. Cuántas lectoras y cuántos
lectores habrán encontrado en sus ¿páginas?
informaciones verídicas, motivos para reír (y para
reírse de nuestros adversarios), y hasta solaz y
esparcimiento, como se decía antes. Siempre me ha
gustado la observación de Simone de Beauvoir, a
propósito del pensamiento de la derecha, según la cual
la mentira es millonaria (puede decir, por ejemplo, que
un camello es la sombra de Aristóteles, o un triángulo
escaleno, o el jueves 13 de mayo de 1927, etc.),
mientras que la verdad es pobre (la verdad es que un
camello no es ni más ni menos que un camello). Órgano de
nosotros los pobres,
La Jiribilla
solo está autorizada a decir la verdad. Y lo hace con
acierto y gracia, con severidad y humor. Que cumpla
muchos cien números más es lo que le desea su agradecido
lector.
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