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NO ES UN LUNAR
Bladimir
Zamora Céspedes
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La
Habana
durante la noche he vivido en el agua de los lirios
en el cegador buenos días que se me arma con el sol.
he soñado mientras las estrellas en
el caldo de la oscuridad
mientras los hombres en palabrotas de bar
mientras en la otra punta del país
todo tiene el nombre de mi madre.
amanece por fin
con los mismos ingredientes de mis sueños
y sin embargo ya no puedo creer en el peligro
como en una historia de los viejos de la casa
para que no salga a pastorear los animales de la noche.
están tramando cegarnos los pozos de la luz
no nos perdonan la peligrosa textura del espejo.
salimos temprano animosos y chistes
haciendo el oficio de los alegres del día
– el mínimo ritual de la costumbre –
y sin embargo anda el peligro regado
como un gas.
no hay que ocultarlo ni tampoco olvidar
en el equipaje sacado
a empeñarse en detener la sucia pelota
de la guerra
el encuentro donde salta el amor
como el final del viaje la tarde
hecha un fuego pequeño y persistente para meternos
en el terreno de los alegres juegos por venir
el enjambre de canciones poco a poco izadas
en los vientos de la Isla – atadura mejor del
esqueleto –.
anda el peligro regado como un gas
y no podemos olvidar al oponer el cuerpo
a los brumosos andamios de la guerra
nuestras naturales piedras de vivir. |