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El menú del
Capitolio
PAPAS FRITAS Y ESTUPIDEZ
En una de
las acciones más ridículas jamás emprendidas por el
Congreso de Estados Unidos los ilustres Padres de la
Patria han ordenado que el menú, en el restaurante del
Capitolio, sea variado para borrar todas las referencias
a Francia. Dado que el país galo no ha seguido
sumisamente la política belicista de la pandilla
petrolera de la Casa Blanca son necesarias las
represalias, que han empezado por la gastronomía.
Lisandro
Otero|
México
En una de las
acciones más ridículas jamás emprendidas por el Congreso
de Estados Unidos los ilustres Padres de la Patria han
ordenado que el menú, en el restaurante del Capitolio,
sea variado para borrar todas las referencias a Francia.
Dado que el país galo no ha seguido sumisamente la
política belicista de la pandilla petrolera de la Casa
Blanca son necesarias las represalias, que han empezado
por la gastronomía. Las llamadas papas a la francesa,
que entre nosotros son conocidas como papas fritas,
serán llamadas "papas de la libertad" y las tostadas
francesas recibirán el apelativo de "tostadas de la
libertad".
Leo alarmado en
The New York Times que el representante Bob Ney,
republicano por Ohio y presidente de la Comisión
Administrativa del Congreso ordenó que la palabra
"francés" sea eliminada de todos los menúes. La decisión
no requirió un respaldo por votación. Ney declaró a la
prensa que existe irritación contra Francia por su
actitud. También equivale a enviar un mensaje de
solidaridad a nuestras tropas, expresó. Su decisión fue
rebatida por otros como el representante demócrata
Barney Frank, quien declaró que la medida contribuye a
presentar una imagen tonta del Congreso. Otros
congresistas dijeron que no les preocupaba el cambio
porque no comen papas fritas para cuidar su nivel de
colesterol.
Habrá que ver qué
tipo de queso tiene en el cerebro el legislador Ney que
asume esta actitud, no solo necia y risible, sino que
expone a la bufonada y la chacota pública lo que debe
ser un ilustre cuerpo legislativo. Por lo pronto, habría
que recomendarle que cambie los nombres de otros platos
que aluden a naciones que no están de acuerdo con
Estados Unidos.
Las salchichas con
col agria, que constituyen el plato nacional alemán,
deben ser sobrenombradas "salchichas de la
reunificación". Puesto que México aún no apoya el
proyecto contra Irak los tacos al pastor deben ser
rebautizados "tacos de la frontera militarizada". De
igual manera hay que proceder contra China y el arroz
chop suey será nombrado en lo sucesivo como"chop suey
del mercadismo". Como Rusia también se opone a los
designios guerreros del cruzado Bush habrá que denominar
el vodka como "vodka de la libre empresa".
Los frijoles negros
a la cubana serán llamados en lo adelante "frijoles del
regreso triunfal". El caldillo de congrí
de los
chilenos será rebautizado como "caldillo del libre
comercio".
La estúpida e
indignante política seguida por el clan Bush ha llevado
a los franceses de la solidaridad ardiente que
manifestaron tras el 11 de septiembre a un frío
distanciamiento. No hay que olvidar que al día siguiente
del atentado contra las torres de Nueva York, el
influyente diario Le Monde encabezó su cintillo
principal de primera plana con la leyenda "Todos somos
americanos ahora". Bastó un año de torpezas de la Casa
Blanca para convertir aquella cálida amistad en una
refutación.
Mejor harían los
padres de la patria en cuidar la relación con Gran
Bretaña que se está deteriorando rápidamente tras las
muestras de sumisión incondicional de Tony Blair. Los
laboristas no están dispuestos a seguir soportando la
actitud de lamebotas de su Primer Ministro y varios
ministros han amenazado con renunciar y un contingente
considerable de sus líderes están armando una revuelta
que depondría de su cargo al servil Blair.
El
lenguaraz Donald Rumsfeld habló hace pocos días de
manera despectiva de los británicos y dijo que Estados
Unidos no necesitaba de ellos para ir a la guerra.
Aunque fue forzado a desmentirse después, el daño estaba
hecho. Los periódicos británicos destacaron en sus
primeras planas la despreciativa manifestación del
halcón mayor. Blair trata ahora de modificar la moción
que presentó conjuntamente en el Consejo de Seguridad
extendiendo el plazo de desarme a Irak, pero Bush desea
mantenerlo todo como está para poder entrar en guerra
cuanto antes.
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