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LA
JIRIBILLA Ayer los cables informaron que la mezquita de Finnsbury Park, en Londres, fue atacada por la policía usando decenas de agentes y varios helicópteros. Siete argelinos que dormían en su interior fueron arrestados. El operativo causó gran alarma en la vecindad porque los aparatos volaban a baja altura mientras iluminaban con potentes reflectores las azoteas de los edificios cercanos. Los árabes se sienten terriblemente ofendidos porque la policía penetró con los zapatos puestos, violando la respetabilidad inviolable del recinto. Tras la agresión, la mezquita permanece cercada y varios patrulleros bloquean los accesos. La policía excusó su brutalidad alegando que en un reciente allanamiento descubrieron un veneno y que el inquilino del apartamento inspeccionado laboraba en esa mezquita. En ese centro de la fe islámica predica Abou Hamza al-Masri, británico de origen egipcio. Se le acusa de usar el santuario para fines políticos. Hamza al-Masri perdió un ojo y una mano combatiendo al ejército soviético en Afganistán; ahora hace elogios públicos de Osama Bin Laden. El imán se hallaba ausente en el momento del asalto policiaco y no pudo ser arrestado. Los árabes en Londres se sienten acosados. Uno de ellos declaró a la prensa que vivir en Londres es sentirse como un balón en un campo de fútbol: todo el mundo te patea. Es evidente que el antiterrorismo es la justificación perfecta para el racismo. Scotland Yard está procediendo a realizar arrestos masivos en el Reino Unido. En el aeropuerto de Gattwick se aprehendió ayer a tres sujetos sospechosos, árabes aparentemente. La atmósfera que se respira, para los extranjeros, es la de vivir en un estado totalitario donde en cualquier momento puedes ir a dar a un calabozo. Mientras eso sucede en Londres otra actitud se percibe en París. El presidente Chirac dio instrucciones a Jean-Jacques Aillagon, ministro de Cultura y de Comunicación, de extraer de los almacenes del Museo del Louvre numerosas obra de arte islámico con el fin de ampliar las colecciones de la cultura arábiga expuestas al público. Se creará un departamento especial consagrado a esa especificidad creativa. Se estudia usar el Museo de Artes Decorativas como escenario especial de esas colecciones. Recientemente Chirac pronunció un discurso en el que anunciaba la creación de una autoridad estatal para combatir la discriminación. Al mismo tiempo acaba de crearse en Francia un Instituto del Mundo Árabe. En el Louvre la colección de arte islámico recibió un espacio propio en 1890 con obras de los siglos VII al XIX. Al inicio de su gobierno Tony Blair propulsó la llamada Tercera Vía, un camino para la social democracia. Trató de ubicarse en el centro izquierda pero ha ido derivando hacia una derecha cada vez más agresiva hasta hallarse en el umbral de un estado de control social, una pesadilla que se hizo realidad en el siglo pasado, el siglo de los totalitarismos. Ahora se utiliza el escudo de la lucha antiterrorista como una fachada para encubrir el racismo, la xenofobia y la conquista de yacimientos petroleros. |
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