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MAMANI MAMANI:
COLORES DE LOS ANDES
Iris Cepero
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La
Habana
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La retrospectiva
del artista boliviano Roberto Mamani Mamani que durante
este mes de diciembre se exhibe en la Casa Simón
Bolívar, de la Oficina del Historiador de la Ciudad, en
esta capital, constituye un acercamiento profundo a las
culturas quechua y aymará que nutren la sangre y el
pensamiento de este creador.
Haber nacido en las estribaciones de los Andes
bolivianos, en un espacio donde convergen mitos,
memorias y lecturas desde dos perspectivas culturales
diferentes hace que la creación de Mamani Mamani supere
lo puramente descriptivo y fotográfico y se adentre en
una poética mucho más profunda y sensual, con una
simbología que crea trampas a la apreciación a veces
superficial de esas realidades.
Su obra, que a primera vista pudiera encasillarse como
primitiva, trasciende esa nomenclatura. Como apuntara la
artista ecuatoriana Eulalia Nieto, “...no se trata de un
pintor ingenuo o de una obra primitivista; el grado de
elaboración formal del tema da cuneta de un aprendizaje
sistemático de las tradiciones artísticas, que permiten
un alto nivel de síntesis plástica”.
Una parte importante de la obra de Mamani Mamani muestra
un acercamiento particular a la mujer dentro del espacio
de las culturas andinas. Mhamas, Cholas y Wawas han
aparecido en los cuadros de Mamani a lo largo de toda su
carrera, en una aprehensión inicial del lugar de ellas
en la dinámica económica y más tarde en el
establecimiento de una iconografía que alcanza su máximo
exponente en la imagen de la chola.
El crítico boliviano Fernando F. Arteaga ha explicado de
esta manera la recurrencia a figuras femeninas. “La rica
tradición oral aymará tiene en el legendario personaje
de la awicha (abuela), anciana poseedora de
conocimiento y la sabiduría que se encarga de transmitir
de generación en generación la historia y la memoria del
pueblo y de la familia. En el caso de Mamani tiene una
importancia central, pues él recibió a través de la
abuela todo un bagaje de sabiduría, ritos, rezos,
costumbres y una forma de comprender el mundo que hizo
de él un hombre sensible y amante de la memoria de su
tradición y su origen”.
De esta manera, los cuadros que integran la actual
retrospectiva recogen también las maternidades
aymarás que conviven junto a los pueblos, aves y
animales de un mundo que busca el reconocimiento y la
aceptación dentro de la identidad cultural de occidente.
Abstracción simbólica se vuelve la aproximación de
Mamani a su mundo. Un abarrotamiento de colores, figuras
macizas y una belleza lineal son rasgos distintivos de
la pintura de este artista boliviano residente en La
Paz, cuyas obras se encuentran en importantes
colecciones del mundo entero.
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