|
RAFAEL ROJAS
El Nuevo Herald
En Cuba, eso que Schmitt llama el
''síndrome del partisano'' –que describe una mentalidad
obsesionada con el exterminio del otro– alcanzó su
máxima difusión a partir de 1959. Durante varias
décadas, ''revolucionarios'' y
''contrarrevolucionarios'', en nombre de la lealtad a la
patria, han intentado aniquilarse mutuamente por medios
políticos y militares.
Tarea para la casa: Si el autor, en vez padecer ese
síndrome colonial que lo lleva a demostrar
constantemente su cultura con la cita de autores
foráneos, se dedicara a la lectura de coterráneos como
Herminio Portell Vilá (Historia de Cuba en sus
relaciones con los Estados Unidos y España)
probablemente lograría un análisis más agudo y objetivo
del asunto que lo ocupa.
......................................................................................................
•
ANTERIORES...
|