|

|
Mercedes Cecilia Rodríguez González
| La
Habana
En la segunda década de los años
cuarenta comenzó a difundirse en la capital un
movimiento musical proveniente de la canción
norteamericana que rápidamente encontró calor en
cantantes, compositores y agrupaciones vocales: el
feeling.
Aparejado a esta nueva canción comenzaron a aparecer
conjuntos vocales, así, dúos, tríos y cuartetos se
sumaron a la nueva modalidad de lo que se llamó “cantar
con sentimiento”.
Con el surgimiento en nuestro país de la televisión
(1950), se crean los coros acompañantes, de los que se
nutrirían los distintos grupos armónicos. Repertoristas
y entrenadores de cantantes como Isolina Carrillo,
Facundo Rivero, Bobby Collazo, Orlando de la Rosa y Luis
Carbonell, entre otros, (que posteriormente devendrían
pianistas–compositores), organizaron grupos vocales que
incursionaron en el feeling, dándole a este ritmo
foráneo el toque de cubanía que les permitiera ocupar un
lugar importante en el ámbito nacional e internacional.
Cantantes y compositores de la talla de César Portillo
de la Luz, José Antonio Méndez, Ñico Rojas, Luis Yáñez,
Frank Domínguez, Tania Castellanos, Frank Emilio y Ángel
Díaz, por solo citar algunos, fueron fieles exponentes
de este movimiento musical.
Sin lugar a dudas, estos grupos tuvieron una gran
influencia de agrupaciones norteamericanas como The
Dreshmen, The Hi–Los, Sammy Kaye o The Andrew Sisters,
que hacían una proyección de sus voces en cuatro líneas
diferentes con una elevada calidad armónica que rompía
con los patrones hasta entonces utilizados por la gran
mayoría de nuestras agrupaciones vocales.
De los cuartetos surgidos entre los años cincuenta y
sesenta se destacaron notablemente: Los Faxas, Los
Armónicos, de Felipe Dulzaide, Las Hermanas Valdivia,
Cuarteto del Rey, Los D’Enrique, Los Meme y Las D’Aida,
entre otros.
Uno de los cuartetos que con más acierto lograría
acoplar sus voces con nuevas sonoridades de la música
internacional, conjugándola con la riqueza de nuestros
ritmos más genuinos, lo constituyó el grupo Las D’Aida,
fundado por Aida Diestro.
Esta destacada pianista y directora de cuarteto,
nació el 21 de diciembre de 1924. Realizó sus primeros estudios de música con su padre
Vicente Diestro Camejo, pastor de la Iglesia
Presbiteriana sito en la calle Salud No. 40, y de
Adelaida Rega Hernández, maestra normalista.
Desde la temprana edad de seis años, la pequeña Adelaida
(Aida), dio muestras de su precocidad en el piano
interpretando obras de Liszt en la iglesia donde
oficiaba su padre. Posteriormente continuó sus estudios
de música en un conservatorio privado de Luyanó, donde
obtuvo el título de profesora de piano.
Concluido el bachillerato, había comenzado la carrera de
físico–química, que abandonó para contraer matrimonio.
Dominaba el francés y el inglés, pero su afición por la
música la llevó a dedicarse por entero a esta.
Las experiencias obtenidas como directora del coro de la
Iglesia Presbiteriana de la calle Salud, le brindaría
los conocimientos armónicos que más tarde aplicaría en
el montaje de las voces del cuarteto Las D’Aida.
En su casa de la barriada de Luyanó, la Diestro solía
realizar pequeñas “descargas” donde se tocaba el piano y
se cantaba entre familiares y amigos. Predominaba en
ella una marcada inclinación por la música popular.
Visitaba con frecuencia la casa del maestro González
Mántici y allí disfrutaba largas horas tocando el piano.
En entrevista que le fuera realizada en la década del 70
por el periódico Juventud Rebelde, Aida
rememoraba... “(...) fue el maestro Mántici quien
me dio la valentía que me faltaba frente a los
prejuicios contra los artistas de aquella época.”
Comenzó sus actuaciones como pianista repertorista de la
emisora Mil Diez. Pronto se relacionó con destacadas
figuras de nuestra música: César Portillo de la Luz,
José Antonio Méndez, Tania Castellanos, Luis Yáñez,
Adolfo Guzmán, entre otros, quiénes constituían la
vanguardia del feeling.
A poco tiempo de su incorporación al mundo artístico y
encontrándose en los pasillos de la antigua CMQ,
se le acercaron Elena Burke, Omara y Haydée Portuondo
proponiéndole la creación de un grupo musical en el que
Aida actuaría como pianista y directora.
Elena y Omara habían pertenecido a distintos cuartetos,
entre ellos al de Orlando de la Rosa, por lo que ya
gozaban de un reconocido prestigio. La cuarta voz se
completaría con Moraima Secada que provenía de Las
Anacaonas. Quedaba así constituido el cuarteto Las
D’Aida.
El debut se produjo el 16 de agosto de 1952 en el
programa televisivo Carrousel de las sorpresas, a solo
un mes de fundado el cuarteto.
Sin tener aún un repertorio montado, interpretaron dos
números que serían acogidos con gran éxito: Cosas del
alma, de Pepe Delgado y Mamey colora’o, de
Pedro Jústiz.
A pocos días de su primera presentación fueron llamadas
por el productor Amaury Pérez para trabajar por una
semana en otro programa de televisión, El Show del
Mediodía; después vinieron los contratos para cabarets.
Comenzaron en uno de la calle Infanta llamado La Campana
y doblaban en el Club 21; de ahí pasaron al cabaret
Montmatre donde el prestigio del grupo fue en ascenso;
luego vinieron los viajes al extranjero. El primero, a
New York, actuando en el programa de televisión de Steve
Allen, de aquí pasarían a Venezuela, México y Argentina.
Ya para esa época el cuarteto
contaba con un amplio repertorio conformado con lo más
actual de las obras de prestigiosos compositores como:
Eliseo Grenet, José Antonio Méndez, César Portillo de la
Luz, Ernesto Lecuona, Adolfo Guzmán, René Touzet,
Orlando de la Rosa, Armando Oréfiche y Rafael Hernández.
Tabaco verde, Profecía, Yényere Cumas,
Cuánto me alegro, Oye mi ritmo, Nocturno
antillano, Ya no me quieres y otras, adquirirían una
singular creatividad en las voces de Las D’Áida,
recogidas en un disco de larga duración.
Viajes y contratos se sucedieron a distintos países de
América, Europa y Asia. En la década del 60 viajan a los
países socialistas integrando un espectáculo musical
compuesto, además, por Mayda Limonta, Ramón y Ramoncito
Veloz, Coralia Fernández, Los Papines, Somavilla, Luis
Trápaga y el cuerpo de baile de la televisión; esta
producción musical se presentaría bajo el titulo “Ritmos
de Cuba”. A su regreso el cuarteto desplegaría un
intenso trabajo en cabarets, televisión y giras al
interior del país hasta 1970 en que viajan a Francia,
Unión Soviética y Japón con motivo de la Expo 70.
Las experiencias obtenidas durante los distintos
viajes al extranjero propiciarían en su directora una
visión más amplia de las posibilidades del cuarteto, por
lo que a su llegada de la Expo 70 y a propuestas del
bajista Ramón García Caturla, se crea el “grupo
acompañante”, dándole nueva sonoridad y respaldo
armónico y rítmico a las voces de sus integrantes con la
incorporación de instrumentos electrónicos y tambores
batá.
Es de destacar que fue este uno de los primeros grupos
que introdujeron los tambores batá en su acompañamiento.
Los tambores batá eran utilizados solamente en las
ceremonias religiosas de las agrupaciones yorubas, por
lo que era considerado un instrumento sagrado; es a
partir de ese momento que pasa al orden profano, al
incorporarse a los grupos de música popular.
Desde sus inicios, el cuarteto Las D’Áida ha sufrido
cambios en sus componentes; por él han pasado figuras
como: Elena Burke, Omara Portuondo, Moraima Secada
(fundadoras); Leonora Rega, Xiomara Valdés, Lilita
Peñalver, Maricela Ramírez, Alicia Fraga, Cary Dolet,
Magaly Linares y Aymée Cabrera, entre otras; pero lo que
ha distinguido a este cuarteto ha sido, sin duda, el
haber mantenido la línea trazada por su creadora.
A la muerte de Aida Diestro, ocurrida el 28 de octubre
de 1973, se reduce el cuarteto a tres voces:
Teresa García Caturla (que desde 1963 había entrado
sustituyendo a Leonora Rega), Cary Dolet y Magaly
Linares. Había que darse a la tarea de buscar una cuarta
voz conservando siempre el estilo que las caracterizaba,
y para ello, con una gran responsabilidad y disciplina
artística asumirían su dirección los hermanos Teresa y
Ramón García Caturla.
Actualmente Las D’Aida y su grupo se componen de cuatro
voces femeninas: Teresa García Caturla, Georgina
Sánchez, Rosa Sánchez y Carmen Oria Valdés. El “grupo
acompañante” está integrado por: Ramón García Caturla
(bajista y director), Ricardo Pérez (piano), Armando
Valdés (batería), Ramiro Santana (percusión), Amado
Gómez (tambor batá y bailarín), Alfredo Benítez (tambor
batá y bailarín) y Alberto Gutiérrez (trombón).
Bajo la dirección de Teresa y Ramón, el cuarteto ha
continuado dando lo mejor de nuestra música, cosechando
éxitos que confirman sus giras por Panamá (1978),
Granada (1979), México (1983), España (1984), Angola
(1986) y su reciente presentación en Finlandia (1987).
Justo es reconocer la meritísima labor desplegada por
este grupo que ha sabido pasear nuestra música por los
más disímiles escenarios, reviviendo en cada
presentación la inolvidable presencia de Aida Diestro.
En el treinta y cinco aniversario de la fundación del
cuarteto Las D’Aida, el Museo Nacional de la Música
rinde merecido homenaje con la apertura de una
exposición y la presentación de un concierto.
|