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LA
MASACRE DE LOS
INDEPENDIENTES DE COLOR
(LA GUERRA DE 1912
EN CUBA)
Los orígenes del movimiento de los
Independientes de Color se remontan a la preterición, en
la recién estrenada república, a que fueron sometidos
los mambises negros y mestizos en particular y en
general la población negra. Esto se debió a diversos
factores ; en primer lugar los prejuicios raciales
creados durante 400 años por el poder colonial español,
así como por la presencia del ocupante norteamericano.
Silvio Castro Fernández |
La
Habana
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PRIMERA PARTE
El Partido
Independiente de color
En el programa radial
“La universidad del aire”en febrero de 1952 el
historiador Horrego Stuch decía: “Es un acontecimiento
que por su infortunada iniciativa y dolorosa aparición
se trata de silenciar en una especie de tácito convenio
general....Requiere que se comprenda la tragedia cubana
con ánimo reparador. El grupo de los Independientes de
Color, mantuvo nobles doctrinas de convivencia cubana, y
no fue racista, sí le damos a este vocablo un concepto
político y no étnico, por cuanto no abogó el predominio
de un conglomerado social sobre otro, que es lo que
caracteriza a las teorías exclusivista de este tipo,
sino que reclamo igualdades sociales y políticas... El
error de estos cubanos radicó en la táctica adoptada, no
en el fondo.”
El 20 de mayo de 1912,
estalló la protesta armada del Partido Independiente de
Color, la que fue aplastada cruelmente con el saldo de
más de 3 000 negros y mestizos muertos- en la mayoría de
los casos asesinados - y donde las fuerzas del gobierno
tuvieron solamente ¡12 muertos!
Los orígenes del
movimiento se remontan a la preterición , en la recién
estrenada república, a que fueron sometidos los mambises
negros y mestizos en particular y en general la
población negra. Esto se debió a diversos factores ; en
primer lugar los prejuicios raciales creados durante 400
años por el poder colonial español, así como por la
presencia del ocupante norteamericano (1898-1902 y
1906-1908), que entre otras medidas prohibió el ingreso
de negros y mestizos a las fuerzas de policía, creó
cuerpos de artillería segregados y estableció otras
odiosas prácticas segregacionistas al estilo de las
imperantes en Estados Unidos. Muestra de ellos es la
reunión del gobernador militar Leonardo Wood que se
reunió con una por el denominada Junta de Notables-
integrada por generales del Ejército Libertador-donde
dio a conocer su proyecto de como debía ser el
procedimiento de las primeras elecciones. Wood planteaba
“dar el derecho el voto a todos los cubanos que supieran
leer y escribir, a cuantos tuvieran un capital mayor a
250 pesos y a todos los individuos que hubieran estado
en la revolución antes del 12 de julio de 1898.”
“Sin duda alguna, los
principales objetivos de la limitación al voto, iban
dirigidos contra los elementos obreros y sobre todo
contra los negros, preparando el camino de la anexión
del cual era partidario el gobernador militar.”
Ya en 1907, durante
la segunda intervención norteamericana, fuentes de
Inteligencia del ejército norteamericano informaban que
el veterano del Ejército Libertador, teniente Evaristo
Estenoz, estaba “ tratando de integrar un partido
político de negros y mestizos.”
En esa época existían
distintas corrientes que pugnaban por la unidad de
negros y mestizos. Una de ellas, orientada por Ricardo
Batrell y Alejandro Meninger, lanzó un “Manifiesto al
pueblo de Cuba y a la raza de color"; en que se
denunciaba las condiciones de preterición y
discriminación a que se hallaban sometidos y exhortaban
a la unidad para la lucha por sus reivindicaciones, el
mismo circuló muy profusamente en Camagüey.
En las elecciones
parciales de 1908, los ajustes para las candidaturas
dejaron insatisfechos a los negros más radicales, entre
los que se encontraba el veterano del Ejército
Libertador Evaristo Estenoz.
Fundación del
Partido Independiente de Color (PIC)
La “Agrupación
Independiente de Color ”, fue fundada, por el teniente
del Ejército Libertador, Evaristo Estenoz y Corominas el
7 de agosto de 1908 en la calle Amargura # 63 en la
ciudad de La Habana y desde un inicio fue falsamente
acusada de racista.; y decimos esto porque su reclamo
era porque se hiciera realidad la “República con todos y
para el bien de todos”; proclamada por José Martí.
El primer objetivo de
la “Agrupación Independiente de Color.” fue participar
en las elecciones del 14 de noviembre de ese año. Al
constituirse la Agrupación se levantó un acta firmada
por Estenoz como presidente y Gregorio Surín como
Secretario; en la misma se exponían las causas que lo
habían llevado a constituirla. La solicitud de
inscripción se dirigió a Enoch Crowder, presidente de la
Junta Electoral, durante la segunda intervención
norteamericana, la misma fue aprobada por este.
En el primer número
del periódico "Previsión", órgano de los Independientes
de Color, Estenoz planteaba: " Vamos a demostrar, que
practicando una candidatura en la que todos sean de
color, fuera de los partidos políticos, nadie podrá
negar que por muy poca que sea la minoría que de; el
resultado será siempre mayor que el alcanzado hasta
ahora por todos los grupos en los distintos partidos
políticos porque nada han hecho que pueda ser para
nosotros apreciable, cualquiera que haya sido sus
promesas, en este caso está probado que los negros no
tienen correligionarios, ni se les tiene por tales. La
libertad no se pide, la libertad no se mendiga, se
conquista... el derecho se
ejercita…En lo que sí vemos peligro los negros, es en el
que se haga lo increíble para que nosotros seamos dentro
de los partidos nada más que instrumentos inconscientes
de todas las combinaciones políticas."
El 15 de agosto de
1908 en la plaza del Cristo, en La Habana, se efectuó el
primer mitin público de la organización, que intentaron
sabotear elementos del partido Liberal afectados por el
desprendimiento de numerosos liberales negros, que
habían formado filas junto a los Independientes de
Color.
A los gritos de: "
Viva el partido Liberal, Viva José Miguel Gómez, Viva
Morúa, Viva Zayas.”; apenas se pudo escuchar a los
distintos oradores, que lo fueron: Agapito Rodríguez,
Gregorio Surín y Marino Barreto. Los Independientes de
Color no se dejaron provocar, evitando así una riña
tumultuaria.
El aumento de la
militancia de los Independientes, afectaba
fundamentalmente a los Liberales, pero en general
también a los caciques negros Conservadores, pues se
amenazaba con disolver la relación de clientela de las
masas negras en función del caciquismo político
existente.
En respuesta al
reaccionario “Diario de La Marina ”y defendiendo su
derecho a existir, el periódico “ Previsión ", en un
artículo del 30 de septiembre de 1910 expresaba:
“ ¿ Somos los cubanos
de hecho y de derecho ciudadanos de una república
democrática o no? …¿ Tenemos iguales derechos los
nacidos en Cuba a sentirnos libres, respetuosos y
respetados en el orden político? Creemos que nadie se
atreviera a decir que no.
¿ Por qué asustarse
que el presidente de la república sea un Independiente,
con tal que sea cubano? Lo triste, lo doloroso, sería
que quien gobierne en Cuba sea un extranjero y no un
hijo de Cuba. El día en que en este país todos los
nacidos en él puedan ser todo lo que haya que ser, desde
Primer Magistrado de la nación hasta el último
barrendero, entonces y solo entonces, empezará a brillar
la aurora republicana para este miserable pueblo.
Todo el mundo sabe,
como también lo sabe el Diario de la Marina, que la
clase de color no tiene la pretensión de ser gobierno,
ni de gobernar a nadie; que solo desea y tiene derecho
indiscutible, a que se le gobierne bien, no solo a ella
en particular sino al país en general del cual forma
parte, pues es el país suyo como lo es también de los
demás cubanos. ¿ Por qué avanza el colega tanto en sus
comentarios al decir que los negros pudieran llegar a
ser gobierno, y que en éste caso los blancos no iban a
estar contentos con ese estado de cosas?
Dice el “Diario de la
Marina”, que la capacidad intelectual de los negros no
es para aspirar a tanto y nosotros le preguntamos. ¿ Son
todos los blancos que ocupan destinos en la república,
lo suficientemente capacitados para desempeñar los
cargos que se le han confiado?"
Contra el PIC se
desató una campana desde su misma fundación. El 23 de
febrero de 1910, firmado por Gregorio Surín se lanzo un
manifiesto a la nación, que era publicado por
“Previsión”, donde se denunciaban actos discriminatorios
del gobierno de José Miguel Gómez, como el caso del
coronel del Ejército Libertador Crescencio Nodarse
Bacallao
“, que fue indultado por el presidente Gómez a los 45
minutos de ser condenado. En cambio el comandante del
Ejército Libertador José Encarnación Montejo, no se lo
concedió a pesar de que el Consejo Nacional de Veteranos
había pedido su indulto; Montejo había sido condenado
por dar muerte a un hombre en defensa propia, en cambio
el caso de Nodarse era de robo. Al respecto “Previsión”
señalaba: “ Montejo, oriental y negro, vino desde
Oriente hasta Pinar del Río en la invasión y no en el
gobierno sino al frente de fuerzas que mandaba y después
en la paz, si no se pone a trabajar de albañil, se muere
de hambre. “
Continuando la ola
represiva contra los Independientes de Color, en marzo
de 1910 era detenido Manuel Pardo Galíndez acusado de
injuria a la autoridad. El 22 de abril eran detenidos,
por segunda vez Evaristo Estenoz y también otros 52
militantes del Partido Independiente de Color acusados
de asociación ilícita. Entre los que se encontraban sus
principales dirigentes: Surín, Antero Valdés, Juan Coll,
el coronel Julian Sierra, el general Fournier. Ya en
prisión se modificó la acusación por la de conspiración
para la rebelión, exigiéndoseles la astronómica fianza
de diez mil pesos en moneda norteamericana. Los
detenidos enviaron una carta al presidente Gómez,
denunciando la arbitrariedad y señalaron que la mayoría
de los detenidos eran veteranos del Ejército Libertador.
En la Cámara de Representantes, el general Sánchez
Figueras pidió que se le diera lectura a la carta y que
se pusiera en inmediata libertad a los acusados, pues no
se les había encontrado documento alguno comprometedor,
otro representante Enrique Roig Fortes planteo que el
asunto era de índole jurídica y que en virtud del
reglamento no había lugar a deliberación, siendo
aprobada su proposición con dos votos en contra:
Audivert y el general Sánchez Figueras..
En una maniobra para
aislar a los Independientes de Color detenidos, el
gobierno dio pie a un rumor de que sus correligionarios
intentaban liberarlos por la fuerza; esta patraña sirvió
para endurecer el régimen de los encarcelados y
privarlos de las visitas de sus familiares. El juicio de
los detenidos en abril de 1910, comenzó el 14 de
noviembre de ese año, en la Sala Tercera de lo criminal.
En el juicio declararon numerosos testigos, Freyre de
Andrade, defensor de los acusados pidió el encausamiento
de los acusadores. Entre los declarantes estuvo el
vicepresidente de la república Alfredo Zayas, conocido
por “el pesetero,” que aspiraba a la presidencia en los
comicios por venir; expresando que “ nunca le dio
crédito a los rumores de la supuesta conspiración … que
a pesar de haber seguido cuidadosamente el curso de la
propaganda de los Independientes de Color y el proceso
que se les estaba siguiendo, no había encontrado nada
que confirmase las acusaciones que se les hacían.”
El 20 de julio de
1910, durante la estancia en la cárcel, un grupo de
dirigentes de los Independientes de Color hizo pública
una declaración informando dar por disuelto el partido
invocando su condición de miembros directores y
recomendando a sus correligionarios que disolvieran sus
respectivas asambleas primarias, debido a que la
Enmienda Morua anulaba el derecho a la existencia del
partido; entre los firmantes estaban: Mauricio Luna,
Enrique Fournier, Antero Valdés, Claudio Pinto, Ricardo
Curbelo etc... Esta claudicante declaración fue
vigorosamente rechazada por Evaristo Estenoz en carta
pública desde la cárcel el 2 de agosto de 1910.
El 23 de septiembre
el Tribunal Supremo declaró con lugar el recurso de
Habeas Corpus, presentado por Freyre de Andrade y rebajó
la fianza a tres mil pesos; la suma fue aportada por los
compañeros de los procesados, participantes de las
guerras de independencia y destacadas personalidades de
la oposición al gobierno de José Miguel Gómez. Los
enemigos de los Independientes de Color propalaron el
infundio de que ellos se habían pasado a las filas del
partido Conservador, lo cual fue aclarado por Estenoz el
8 de octubre en carta desde la cárcel
“Independientes de
Color, precisamente independientes, aunque recorramos el
calvario…Independientes de Color, porque al separarnos
de los partidos existentes lo hicimos con el
convencimiento de que los fines, intereses y el progreso
de la raza de color, solo así convenía; evitando de una
vez y para siempre el caer de rodillas unas veces ante
los Conservadores y otras ante los Liberales.”
Finalmente el proceso
terminó con la absolución de todos los acusados el 24 de
diciembre de 1910.Aún después de ser liberados
continuaron todo tipo de presiones contra los
Independientes de Color; anónimos con amenazas de
violencia física e incluso de muerte llovían contra los
dirigentes de los Independientes que no habían
claudicado.
La mayoría de los
seguidores de Estenoz decidieron al ser este absuelto,
dirigirse al gobierno de Estados Unidos pidiendo la
anulación de la Enmienda Morúa, basados en que la
legalización de la organización en el ano de 1908 había
sido acordada por el coronel Enoch Crowder, presidente
de la junta electoral durante la segunda intervención
norteamericana. A este fin Estenoz visitó en varias
ocasiones la Legación norteamericana, cuestión esta que
fue comunicada por el ministro Consejero norteamericano
a Washington.
Los que habían
firmado el claudicante manifiesto y otros como Octavio
Betancourt, José Mesa Miguel y Adriano Palacios, se
opusieron al envío de una delegación a Estados Unidos y
se manifestaron dispuestos a colaborar con el presidente
José Miguel Gómez; un grupo de ellos hizo un manifiesto
donde proclamaban haberse convertido al liberalismo
avanzado.
El 9 de junio de
1911,los disidentes, Betancourt, Mesa y los hermanos
Palacio se entrevistaron con el Secretario de
Gobernación, general Gerardo Machado y Morales para
anunciarle la constitución del partido Independiente
Republicano
Poco antes del
levantamiento armado, - el 22 de marzo de 1912 -
Evaristo Estenoz concedió una entrevista a Eligio Dilú,
periodista de “La Discusión" donde expresó: “El Partido
Independiente de Color se encuentra en condiciones
especiales para la lucha electoral y su pujanza en
materia política no tiene nada que envidiarle a partido
político alguno, por ello hemos tomado la firme decisión
de concurrir a las elecciones de 1912. En Santiago de
Cuba contamos con más de 41 000 afiliados, en Las Villas
con 22 000, en Matanzas con un número aproximado a los
16 000, en La Habana unos 9000 y en el norte y centro de
la provincia de Pinar del Río hay Independientes de
Color…Estos núcleos se sienten bien preparados para
concurrir a los comicios y que no sean anulados sus
derechos y aspiraciones, cualquiera que sean las
circunstancias que se les quiera imponer. “
Estas cifras de
afiliados no parecen responder a una evaluación objetiva
ERRORES DE LOS
INDEPENDIENTES
Al aprobarse la
enmienda Morúa, Estenoz profirió amenazantes
declaraciones en la entrevista, antes mencionada al
periodista Eligio Dilú, expresando: Tenemos entre
nuestros afiliados15 000 soldados de la guerra de
independencia, que son todos hombres decididos, capaces
de revolver la Isla..
Una oportunidad
desaprovechada por los Independientes de Color fue el no
llegar a cuerdos con los dirigentes de la Junta
Patriótica cuando estos se le acercaron.
La misma había sido
fundada por Cisneros Betancourt para combatir la
penetración imperialista. Salvador Cisneros Betancourt,
Carlos García Velez y Manuel Sanguily se acercaron a
Estenoz, hecho este criticado por Fermín Valdés
Domínguez; por considerar que no era justo fundar un
partido sobre bases raciales. Cisneros Betancourt
expresó a Estenoz que sentía disgusto por ver que los
hombres de la raza negra hubieran tenido que organizar
una colectividad política aparte para defender sus
legítimos intereses, debido a las inconsecuencias de los
partidos políticos existentes, añadiendo que: “…la Junta
Patriótica deseaba que se armonizaran las tendencias de
todos en bien de los intereses generales de la patria.”
El hecho de que se
perdiera la oportunidad de la unión con algunos de los
elementos no corrompidos por la política al uso no está
clara. Según una versión por aquel entonces del
periódico “El Mundo”; Estenoz le respondió a la Junta
Patriótica que los Independientes, sin hacer dejación de
su programa, estaban dispuestos a apoyar en cualquier
caso y concediéndoles lugar preferente en sus
candidaturas a los más altos cargos en el poder
legislativo, a los patriotas reconocidos como Cisneros
Betancourt, Manuel Sanguily y los generales Eusebio
Hernández, Loynaz del Castillo y otros que simbolizaban
la Patria y la revolución redentora.
Otro error fue el no
hacer una labor de proselitismo amplia hacia los blancos
pobres; esto permitió a los racistas, recalcitrantes
liberales y conservadores y a la colonia española,
volver a levantar el fantasma del peligro negro..
Al ver cerradas todas
las vías legales los Independientes de Color estuvieron
a punto de desaparecer de la escena política por las
divisiones y escisiones. No se llegó a acuerdo firme en
cuanto a seguir la lucha por la legalización, aunque
continuaron luchando por ella pero finalmente prevaleció
el criterio de la protesta armada.
Muchos de los
antiguos libertadores en las filas del Partido
Independiente de Color, mantenían como rezago de la
contienda terminada hacia apenas tres lustros, la tesis
del movimiento armado; característica esta de los
movimientos políticos y sociales de los primeros años
republicanos.
Por tanto, el terreno
estaba abonado para la sangrienta represión, que daría
como resultado un mayor aislamiento de las masas negras
y el resurgimiento del espantajo del peligro negro.
Programa e ideario
del Partido Independiente de color
Con anterioridad a la
existencia del PIC algunas de las agrupaciones de
tendencia socialista y gremios habían planteado algunas
demandas que posteriormente fueron base del programa de
los Independientes de Color; como la jornada de 8 horas
y la repartición de tierras estatales, pero su programa
fue el más avanzado de aquellos tiempos y muchas de sus
demandas no fueron incluidas hasta muchos después en los
programas de algunas organizaciones políticas
progresistas.
La base programática
de los Independientes abarcaba 5 temas medulares:
derechos obreros, derechos ciudadanos, nacionalismo,
instrucción pública, jurídica y tierra a los campesinos.
Ellos demandaban:
Repatriación por
cuenta del Estado de todos los cubanos que quisieran
regresar al país y estuvieran carentes de medios.
Revisión de los
expedientes de propiedad hechos efectivos durante la
primera intervención norteamericana.
Nacionalización del
trabajo, mediante ley que garantice la admisión de
cubanos con preferencia a los extranjeros.
Distribución en
colonias de las tierras del Estado o de las que se
adquieran para el efecto, para los que carezcan de
recursos.
Leyes para regular el
trabajo infantil
Seguros contra
accidentes del trabajo
Creación de la
escuela naval y militar.
Enseñanza gratuita y
obligatoria, incluyendo la gratuidad en la Universidad.
Inmigración no
selectiva, debido a los intentos de blanquear el país
Juicio por jurado,
constituidos por ciudadanos de ambas razas.
Oposición a la pena
de muerte, pues estimaban que los negros eran las
principales, víctimas ya que los blancos tenían muchas
más oportunidades de que se les conmutara la pena.
Reforma penal, para
crear verdaderas instituciones correccionales, pues la
mayoría de los que iban a prisión eran pobres y
analfabetos y que se les debiera enseñar oficios para su
mejor reintegro a la sociedad.
Tribunales de trabajo
para mediar en las disputas entre el capital y el
trabajo
El nombramiento de
ciudadanos de color en el cuerpo diplomático entre los
nativos cubanos
Es evidente por todo
lo anterior que el programa de los Independientes fue un
programa de avanzada y que muchas de sus demandas no
fueron inscriptas hasta muchos años después en los
programas de las organizaciones políticas.
Como partido que
defendía en primer lugar los intereses del elemento más
preterido de la población, los Independientes de Color
se propusieron el que negros y mestizos no continuaran
siendo clientela política de Liberales o Conservadores y
el unirse para lograr un tratamiento no discriminatorio
en la arena política. Nunca estuvo en su programa el
establecer una República dirigida exclusivamente por
ciudadanos negros; en el acta de constitución de la
Agrupación Independiente de Color se dice:
“ LA RAZA NEGRA TIENE
DERECHO A INTERVENIR EN EL GOBIERNO DEL PAÍS, NO CON EL
FIN DE GOBERNAR A NADIE, SINO CON EL PROPOSITO DE QUE SE
NOS GOBIERNE BIEN. LLEVAR A LA PRACTICA UNA ERA DE PAZ
MORAL PARA TODOS LOS CUBANOS “
En otros de sus
escritos plantean: " Tenemos por hermanos lo mismo a los
negros que a los blancos…No es crimen de lesa Patria, ni
propósito de separación de razas, ni un conato de
desagravio hacia nadie. Es por el contrario una obra
piadosa y de amor, levantar del fango, de la ignominia y
de la abyección a nuestros hermanos de raza, y hermanos
también de los hombres blancos, en la Patria, el idioma,
las afecciones, en los sacrificios y, ¿ Por qué no
decirlo? , en la consanguinidad, pues el origen del
pueblo cubano es uno…No aspiramos a la supremacía del
negro sobre el blanco, pero tampoco aceptamos, ni
aceptaremos nunca, la del blanco sobre el negro.”
El ideario de los
Independientes esta expresado en discursos, manifiestos
y en las páginas del periódico “ Previsión”.Su sentido
progresista lo expresan al decir:
“…los principios de la democracia son nuestros. Pero no
la democracia a lo Grecia, a lo Roma, con privilegios y
castas, democracia falseada en oposición al espíritu
igualitario de nuestros tiempos, no. Sino democracia que
no vea colores, que no distinga razas, sino que mire al
hombre.”
En otro de sus
escritos dicen: “ Por imperiosa exigencia de la
civilización que no puede detenerse en su marcha
vertiginosa y ha de girar, al fin y al cabo, en el radio
del socialismo científico imperante en Inglaterra,
Alemania; todo hombre de color, que de culto se aprecie
y por culto y adelantado se distinga debe conocer.”
El 30 de enero de
1910, leemos en Previsión: “ Para nosotros Guantánamo y
Bahía Honda son dos heridas por donde sangra nuestro
amante corazón. La intromisión norteamericana es un
baldón que ningún bienestar podría disminuirlo…”
El Partido
Independiente de Color denunció en varias ocasiones la
expansión imperialista, con respecto al canal que
pretendían construir los yankees a través de Nicaragua
se lee en Previsión: “ El canal de Nicaragua ha sido
otro de los sueños del insaciable yankee…Así como hace
sesenta años fomentó el yankee la rebelión texana que
dio oportunidad para declarar la guerra más
injustificada y cruel y echar garra sobre ese
territorio…final perseguido por ellos con tesón y
paciencia para arrebatárselo a Méjico, más tarde
Colombia hoy Nicaragua y dentro de poco Cuba; he ahí las
vivientes pruebas de la nefasta influencia de la sucia
política del coloso yankee en Latinoamérica.”
Refiriéndose a la
discriminación racial en Estados Unidos denunciaban: “ ¿
Puede llamarse civilización la de un pueblo que mantiene
odiosas discriminaciones, que tiene por deshonra
conversar con un negro, que cree contaminado el vaso
sobre el cual pose sus labios un negro?…Debido a esos
yankees precisamente, se han establecido diferencias que
no existían a raíz de nuestra independencia; que sin
ellos, sin su influencia nefasta no tomarían los
caracteres alarmantes que revisten hoy.”
El papel reaccionario
del clero peninsular fue también objeto de denuncias por
los Independientes de Color; las prácticas
discriminatorias de la iglesia católica fueron expuestas
a la luz pública en innumerables ocasiones por
“Previsión”. El 28 de octubre de 1909,en sus páginas se
decía: “ El cristianismo es la unidad de Dios, la unidad
de la especie humana y la responsabilidad moral de
hombre. La Universidad está abierta, abiertos los
Institutos, abiertas las escuelas. En todos esos centros
del saber humano ya penetra el negro sin escándalo de
nadie. Solo los Seminarios permanecen cerrados para el
hombre de color, que puede ser médico, abogado,
farmacéutico, ingeniero, militar, representante,
senador, hasta presidente del senado…menos sacerdote del
Dios de los cristianos, del Dios que vino a redimir a
los humildes…”
En otro artículo en
diciembre de ese mismo año, haciendo referencia a la
apertura por los padres Escolapios de un colegio de
primera y segunda enseñanza en Pinar del Río; se
denunciaba la lenidad del gobierno en crear nuevos
centros escolares, la mala paga a los maestros, que
permitían a las escuelas religiosas incrementarse en el
país, señalando que en las mismas solo se educaban a los
de las clases adineradas y en la enseñanza en las mismas
se denostaba de los Padres de la Patria.
Denunciando las
prácticas discriminatorias de la iglesia en 1910,
señalaban irónicamente: “Siervas de María Santísima
mantenidas por los reverendos padres Franciscanos, donde
en una ingresan negras y en otra blancas…Nuestro Señor
Obispo Estrada, que señala en determinados días, ayuno a
los blancos y en otros a los negros. Lo cual le resulta
graciosísimo al padre Bernardo, que le dirá a sus
compañeros de celda:
“-¡ Parece, hermanos,
que estamos en Filipinas! Los negros de Cuba, nos
resultan igual que los malayos; pero allí nos evacuaron
y aquí nos toleran..”
¿ Eran favorables a
la intervención los Independientes de Color?
Posterior a la
derrota, se propagandizó aún más por elementos
interesados la denuncia de que los Independientes
pretendían provocar una intervención norteamericana.
Nada de esto ha sido probado, pero subsistió
subliminalmente como un estigma contra ellos.
Es cierto, que algunos
miembros del Partido Independiente de Color antes o ya
desatado el conflicto utilizaron la amenaza de
intervención como medio de presión, pero esto no fue más
que expresión del síndrome de tutelaje existente en los
políticos en las primeras décadas de la República.
Muchos de los
dirigentes del partido Liberal que propalaron la idea de
que los Independientes buscaban la intervención, al
parecer, habían olvidado su actitud pro intervencionista
durante la Guerrita de agosto, como Orestes Ferrara
levantado en armas en Las Villas o el General Asbert en
las proximidades de la ciudad de La Habana.
En aquella ocasión, el
29 de agosto para ser más exactos, Asbert declaraba a la
prensa: “Preferimos una nueva intervención americana,
que garantizará unas futuras elecciones legales.”
La mentalidad de
tutelaje, nuevamente se manifestaría en la Guerrita de
la Chambelona, al reelegirse fraudulentamente el general
Menocal, inmediatamente Ferrara corrió a Washington para
pedir la intervención.
Esta mentalidad, la
actitud dócil hacia una posible intervención o buscar
esta para respaldar sus intereses, estuvo presente en
muchos momentos; evidentemente era un síndrome de
dependencia ante el coloso norteño, que se expresaba en
la mentalidad de tutelaje.
Muestra de ello es que
un patriota como Manuel Sanguily, dijo al ocupar la
Secretaría de Estado
“ …no es la llamada
enmienda Platt una merma de la soberanía de Cuba, sino
que ella favorece el propósito de los Estados Unidos, de
mantener integra y perdurablemente nuestra absoluta
independencia, y así mismo, el escudo más firme para los
pueblos débiles es el honor de los pueblos fuertes.” Y
el general Emilio Nuñez, acaso no había dicho en 1907: “
No soy amante del Protectorado, porque aún sigo amando a
la república, y consecuente conmigo mismo, no quiero
condenar mi historia; pero quizás sea esto, lo único que
pueda salvarnos para la civilización.”
La enmienda Morúa,
debates en el Congreso
La creación del
Partido Independiente de Color, además de ser un factor
disruptivo al bipartidismo, al que se estaban acomodando
las clases dirigentes, fue por otra parte factor de
honda preocupación en el seno del partido Liberal – ya
que le sustraía un gran caudal de votos- pues la mayoría
del electorado negro y mestizo militaba en este partido.
Evidentemente es por
eso que el senador –mulato- de la fracción miguelista,
Martín Morua Delgado es quien presenta la enmienda para
eliminar de la vida política del país al PIC,
coauspiciado por los senadores Antonio González y Tomas
Recio. La misma fue presentada el 11 de febrero de 1910
y figuró como enmienda al artículo 17 de la ley
electoral. La misma fue colocada como una “ percha ”.
Los Independientes, a
pesar de su fracaso electoral en noviembre de 1908,
debido entre otras causas a lo incipiente de su
organización, tenían como compensación el derecho
establecido en el Código electoral de poder participar
en los comicios de julio y diciembre de 1910; al que
solo tenían derecho Liberales, Conservadores e
Independientes; pues habían participado en los comicios
de 1908. Por lo tanto la Enmienda Morúa les impediría
participar.
La Enmienda decía:
“ Por cuanto: La
Constitución establece como forma de gobierno la
republicana; inviste de la condición de cubanos a los
africanos que fueron esclavos en Cuba y no reconoce
fueros ni privilegios personales;
Por cuanto: La forma
republicana establecida por la constitución instituye el
gobierno del pueblo para el pueblo, sin distinción de
motivos de raza, nacimiento, riqueza o título
profesional;
Por cuanto: Los
partidos políticos tienen la indeclinable tendencia a
constituir por sus propios miembros el gobierno que
desarrolle en el país sus doctrinas políticas y
administrativas.
El senador que
suscribe considera contraria a la Constitución y a la
práctica del régimen republicano la existencia de
agrupaciones o partidos políticos exclusivos por motivos
de raza, de nacimiento, riqueza o título profesional, y
tiene el honor de proponer al Senado la siguiente
enmienda adicional al artículo 17 de la ley electoral.
No se considerará, en
ningún caso, como partido político o grupo
independiente, ninguna agrupación constituida
exclusivamente por individuos de una sola raza o color,
ni por individuos de una clase con motivo de nacimiento,
la riqueza o título profesional.”
La enmienda adicional
al artículo 17 del Código electoral, era en realidad una
percha. Se conocía por percha, cualquier adición ajena
al texto de un proyecto en discusión. Era una política
usual incluir intereses personales o de grupo, en las
leyes de interés nacional de segura o probable
aprobación.
Coincidentemente en
esa misma fecha, era detenido nuevamente Evaristo
Estenoz.
En muchos de sus
escritos - desde la época en que publicara “ La Nueva
Era ” - Morúa se había opuesto a los partidos de clase y
a la unión de los negros para defender sus intereses,
recordemos como se opuso al Directorio Central de las
Sociedades de Color, organizado por Juan Gualberto
Gómez. Contrario a la idea de partidos de clase,
escribía a un dirigente portuario el 15 de junio de 1903
“ Los obreros de Cuba no pueden, como algunos pretenden,
afiliarse a un solo partido político… tienen la
necesidad suprema en su clase, que los obliga a buscar
en todos los programas la resolución de los problemas
que a sus intereses colectivos corresponde como
obreros.”
Morúa al plantear la
inconstitucionalidad de un partido político por motivos
raciales planteaba que el texto constitucional reconocía
la igualdad de las razas, pero en realidad existía una
diferencia abismal entre el texto y la práctica, que el
debía conocer perfectamente. Tampoco tuvo preocupación
por los partidos regionalistas que existieron en las
elecciones de 1908, tales como: La Conjunción Patriótica
Matancera, el Partido Regionalista Vuelta bajero, los
Independientes Baracoanos, el Partido Provincial Gestor
de Oriente, y otros más.
El senador La
guardia, liberal zayista, después de la propuesta de
Morúa pidió la palabra y expreso que la enmienda no era
congruente con el artículo 17, ya que la misma no tenía
relación con el mismo y añadió,
me opongo a la enmienda porque la considero
inconstitucional; porque encuentro que no es remedio y
porque no corresponde a los principios democráticos que
informan al Partido Liberal al que pertenecemos. La
intervención del senador La Guardia impidió por el
momento el intento de Morúa de introducir
subrepticiamente, la modificación para eliminar a los
Independientes de Color de la vida política del país.
A la enmienda se
opusieron también en el Senado, el senador Cabello y uno
de los votantes contra la Enmienda Platt, Salvador
Cisneros Betancourt, expresando: “Yo suplicaría a los
compañeros que han presentado la enmienda que la
retirasen…porque la considero perjudicial para el
país…Empieza ofendiendo a la raza negra, que no ha dado
motivos para que se le niegue el derecho a votar, sea
cual fuere su modo de pensar. Los negros en la guerra
eran más que los blancos y jamás hubo una rebelión de
los negros contra los blancos…Los negros jamás harán por
dividirse de los blancos, los negros irán siempre junto
con los blancos y nosotros por consiguiente le abrimos
las puertas para que ellos hagan eso. Es por eso que
pido que dejemos todo eso tranquilo como está, que no
hagamos ninguna ley contra los negros, que quienes
forman un partido integrado por negros, si nos vencen,
pues bien que ellos formen el gobierno.”
A continuación en su
intervención relata como en dos ocasiones le fue salvada
la vida por mambíses negros y termino su discurso
diciendo “ Deshonra, sí; es para el senado que aquí se
toque una cuestión de razas… Yo no puedo aceptarlo… Señores
senadores es preciso que no nos engañemos
y no engañemos a nadie. Nosotros le hemos ofrecido al
negro que era igual que nosotros, hagámosle ver que
cumplimos lo prometido. Por consiguiente, yo digo al
Señor Morúa y llamo la atención, que lo mejor es no
menear ese caldo. "
Finalmente el senado
aprobó la enmienda por nueve votos a favor y tres en
contra; al aprobarse la misma, Cisneros Betancourt
exclamó “! La dictadura queda a las puertas de la
República.”
El 24 de febrero de
1910, el Ejecutivo Permanente del Partido Independiente
de Color, envío una carta al presidente José Miguel
Gómez protestando por la aprobación de la enmienda por
el Senado y en carta dirigida a sus comités de afiliados
especificaban la ilegalidad de la medida aludiendo que “
en el partido había afiliados de todas las razas que
pueblan la isla."
El 2 de mayo de 1910,
la Cámara de Representantes comenzó la discusión de la
enmienda Morúa; este había fallecido un mes antes.
Cuando Orestes Ferrara, presidente de la misma abrió el
debate a discusión se presentó un voto particular
rechazando la totalidad del proyecto, firmado por
González Lanuza, Cancio Bello, Carlos Armenteros y
Verdura.
González Lanuza,
líder de los conservadores en la Cámara expreso: “
Estimamos un error lamentable el que entre nosotros
hayan creído algunos que debían organizar un partido
político fundado solo en una diferencia de color y raza.
Creemos que ello tiene graves inconvenientes, tan claros
que no son precisos enumerarlos; pero sí tal hacen, sí
aspiran por ese medio al mejoramiento de las condiciones
políticas y sociales de sus afiliados, mientras no
adopten para conseguirlos sino medios pacíficos y
legales; no se puede disolver y prohibir su existencia.”
En su discurso
González Lanuza reconoció que los negros habían sido
engañados tanto por el partido Liberal como por el
Conservador. El voto particular fue derrotado por 42
votos contra 20. Hubo representantes negros como Risquet
y Cuesta Rendón que votaron en contra. En sendos votos
particulares explicaron demagógicamente los mismos;
aduciendo que querían evitar la división racial, pero en
realidad esta explicación era una justificación ante su
electorado negro del cual no querían enajenarse la
simpatía.
Con posterioridad al
voto particular se inició la lectura del proyecto y
fueron aprobados todos sus artículos pero, nuevamente
surgió la discusión motivada por una enmienda presentada
por el Representante Lino D 'Ou
tiempo atrás, pero como este no se hallaba ese día en la
Cámara, Risquet aprovechó la oportunidad para proponer
que la misma fuera retirada alegando que la enmienda de
Lino D' Ou podría tender a la disolución de la sociedad
cubana. La propuesta fue apoyada por el general Silverio
Sánchez Figueras.
En síntesis la
propuesta del teniente coronel del ejército Libertador,
Lino D 'Ou, que no se discutió, planteaba que existían
otros tipos de asociaciones compuestas exclusivamente
por ciudadanos de un solo color de piel como en las
escuelas religiosas y clubes, que solo admitían blancos
y atacaba la discriminación añadiendo que la restricción
planteada por Morúa que era solo para partidos políticos
debía ser más amplia. El enunciaba su propuesta de la
siguiente manera: “ No tendrá vida legal en Cuba ningún
partido, asociación o institución política, de enseñanza
religiosa, social o de recreo, en que no quepan en
igualdad de circunstancias todos los cubanos, cualquiera
que sea la raza a que pertenezcan…”
La enmienda Morúa
también fue aprobada por la Cámara de Representantes el
2 de mayo de 1910 y firmada por el presidente José
Miguel Gómez; entró en vigor el 4 de mayo de 1910. Por
esta fecha Estenoz y más de 70 miembros del Partido
Independiente de Color estaban nuevamente en prisión
desde hacia doce días.
Con la aprobación de
la enmienda Morúa, Liberales y Conservadores eliminaban
el factor disruptivo que representaban los
Independientes de Color, que intentaban llevar a la
practica los derechos y la igualdad para las masas
negras que estaban plasmadas en el texto constitucional.
No obstante la
aprobación de la enmienda los Independientes continuaron
su lucha concentrándose en la abolición de la enmienda,
esta lucha alcanzo su nivel más alto en 1912. En abril
de este año
el ministro de Gobernación, Gerardo Machado y Morales
, futuro presidente dela república, inició una
persecución tenaz contra ellos impidiéndoles realizar
actos públicos que hasta entonces se habían llevado a
cabo.
Impelidos por esta
situación sus principales dirigentes se reunieron para
determinar el rumbo a tomar; una de las soluciones
planteadas fue: modificar el nombre del partido y darle
cargos de dirección en el partido a ciudadanos blancos,
para evadir las prescripciones de la enmienda Morúa,
pero esto significaba renunciar al derecho a participar
en las próximas elecciones, consultadas a las asambleas
de base y por abrumadora mayoría se opto por la protesta
armada, en los siguientes días continuo la dirección en
sesión permanente y se sondeo la opinión del presidente
José Miguel Gómez con respecto a Machado; este era un
político hábil que buscaba la reelección sustituyó a
Machado por Laredo Bru en Gobernación, expresando además
que estaba contra la enmienda y que él era amigo de
Estenoz pero que este no quería ser amigo de él.
Las otras soluciones
planteadas fueron: declarar disuelto el partido u
organizar una protesta armada para obligar al congreso a
abolir la enmienda.
Los Conservadores se
hicieron adalides de la causa de los Independientes,
tratando de captar el voto negro. La maniobra
conservadora pretendía por otra parte restarle votos a
los liberales mediante la fuerza cismática de los
Independientes. Freyre de Andrade conjuntamente con
otros congresistas Conservadores entre los que se
encontraban: Armando André, Gustavo Pino y Antonio
Pardo, pidieron la derogación de la enmienda y
propusieron redactar un nuevo artículo en que se dijera:
Artículo único.- Se
deroga el inciso V del artículo 17 de la Ley Electoral
vigente en la forma en que está redactado y será
sustituido por otro con el mismo número que diga lo
siguiente. “ No se consideraran partidos políticos
aquellos que tengan por objeto mermar o suprimir la
independencia y soberanía de la república.”
Los intereses de la
politiquería aparecieron, José Miguel no se pronunció de
inmediato sobre la enmienda, no quería que Freyre de
Andrade y los Conservadores se llevaran el aplauso pues
habían presentado un proyecto contra la enmienda. En la
Cámara de Representantes, Orestes Ferrara impidió
mediante subterfugios la discusión del proyecto de
Freyre de Andrade; este al darse cuenta de las maniobras
protestó planteando “ Mis defensas a las reformas no son
a la raza de color sino a las libertades del país. Yo no
creo que esta ley perjudique solo a los individuos de la
raza de color. Cuando se hace una injusticia con
determinada parte de la población, son víctimas de la
injusticia aquellos que la sufren y aquellos que la
cometen. La esclavitud negra en Cuba ha costado también
sangre a la raza blanca.”
Los forcejeos
parlamentarios continuaron y todavía el 17 de mayo -tres
días antes del levantamiento de los Independientes - se
continuaba discutiendo la subvención al ferrocarril
Nuevitas- Camagüey y bloqueada la propuesta de Freyre de
Andrade.
Agotadas las vías
legales, el Comité Ejecutivo Nacional del Partido
Independiente de Color, se reunió en mayo de 1912 en la
calle Virtudes 95 en la ciudad de La Habana; en ella
participaron entre otros: Evaristo Estenoz, Casimiro
Fariñas, José Inés García, Julio Cachancha, el general
Pedro Ivonet, el coronel Simón Armenteros, Guillermo
Laza, Antonio Deroncelet, Abelardo Pacheco. En la
reunión hubo planteamientos de continuar la lucha dentro
de la legalidad a pesar de las trabas que creaba el
Secretario de Gobernación, Gerardo Machado; pero otros
se mostraron partidarios de una demostración de fuerza,
mediante un levantamiento en armas que ellos calificaron
como protesta armada, Estenoz se opuso a este
planteamiento pero en consulta realizada a los comités
del partido a través de toda la isla esta arrojo una
inmensa mayoría favorable al levantamiento.
En medio de las
reuniones del comité ejecutivo del partido, que se había
declarado en sesión permanente se enviaron comisiones a
entrevistarse con el presidente Gómez, entre los
designados estaban Ivonet, Deroncele, Pacheco y
Cachancha. Los comisionados impusieron al presidente de
las medidas represivas del Secretario de gobernación y
Gómez le prometió resolver el asunto;
Ya el 17 de mayo, se
producía un encuentro en las cercanías de El Cristo;
donde una pareja de la guardia rural sostuvo una
escaramuza con cuatro hombres, capturando a dos. Esta
fue la primera acción armada informada a la prensa por
la Secretaría de gobernación y comenzaron las acciones
que tuvieron por teatro principal la zona sur de la
antigua provincia de Oriente, también hubo
levantamientos armados en Las Villas e intentos en Pinar
del río y en las afueras de la capital - La Habana-.
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