La Jiribilla | DOSSIER                                                           
Bienvenidos a LA JIRIBILLA

DOSSIER 

EL GRAN ZOO 

PUEBLO MOCHO 

CARTELERA 

BUSCADOR 

LIBRO DIGITAL 

•  GALERÍA 

LA OPINIÓN 

LA CARICATURA 

LA CRÓNICA 
MEMORIAS 
EL CUENTO 
EN PROSCENIO 
LA FUENTE VIVA 
Otros enlaces 
Mapa del Sitio 


RECIBIR LAS
ACTUALIZACIONES
POR CORREO
ELECTRÓNICO
Click AQUÍ

 

VERSIÓN PARA IMPRIMIR

ODA A LA DANZA

La danzante
William Faulkner

A Alicia 
Alejo Carpentier

Saludo y Homenaje a Alicia Alonso
Eliseo Diego

Para Alicia
Pablo Armando Fernández

Alicia Alonso
Roberto Friol

Alicia Alonso ante el espejo mágico
César López

Díptico de Alicia Alonso
Raúl Hernández Novás 

Los poemas de Alejo Carpentier, Eliseo Diego, Pablo Armando Fernández,  Roberto Friol y Raúl Hernández Novás fueron tomados del libro en preparación Fiesta de Alicia Alonso, una selección con prólogo y notas de Omar Perdomo. 

LA DANZANTE
William Faulkner


Yo soy la Juventud, tan rauda, alba y liviana,
Quien te obsede, te tienta, incítate a volar
Sobre este suelo hecho de pórfido bruñido,
A levantar tus brazos, pretender mis rodillas.

¿Eres la Juventud? Pero aplacar no puedes
Esta llama que, como música de tu pelo,
Me atraviesa cual si yo no fuese sino aire,
Me desnuda, revela mi súbita existencia.

Sí, te heriré, pues mis diminutos talones
(Que podrías contener en tus manos, y aún...)
Han enlaberintado tu vida contra ti:
Llamitas sin descanso, como mercurio u oro.

Has enlaberindado mi vida con presteza,
El fantasma sostengo que creí que eras, y hallo
Que has volado como la música, y mi mente,
Como agua, frúncese hacia tu reflejada cara.

Yo soy la Juventud. Blancos rocíos de estrella
Coronaronme, mientras hacia mi leve música,
Y tu corazón, donde los labios se posaban,
Se abre, y el silencio pone su mano en ellos.


(Tomado del libro Visión in Spring, escrito en 1921 y publicado por primera vez en 1984)
(Versión de Roberto Fernández Retamar)


.................................................................................

ALICIA ALONSO ANTE EL ESPEJO MÁGICO 
César López

I
Delicia del espejo
su figura convoca y distribuye
graciosa al tiempo gráciles piruetas,
al aire se estremece, rasga el velo
de otro misterio más cercano al mito,
espanta a la palabra y al profeta,
desciende hasta el abismo de las bodas
con el tiempo o demonio que destruye.

Su extremo delicado, casi rosa,
se alegra o somete,
voluptuosa,
a voluntad precisa o maravilla
que esculpe breve realidad hermosa.

Clásico el gesto, ¿antiguo?
engendra el ademán o la imperiosa
furia de la locura enamorada,
transgrede toda la ley,
queda prendada la historia tras su paso
de mujer o muñeca
o de soldado. Amorosa visión
denuncia alada contra la gravedad que la
acaricia:
gasa de luz surgiendo entre la brisa.

II
Devuélvele la figura 
trémula y pura.

Qué desplante lanza o reto
al esqueleto.

Reiteración de cuchillos,
sus anillos.

Baila ardiente el caracol 
a pleno sol.

La sostienen tres diablejos
desde lejos.

Nadie se atreve a explicar
El origen de sus pasos.

Plaza sitiada.
Milagro del rehilete.
Contrapartida.

Amor que cabalga amando.
Dulce y madura.
Encanto de madreselvas.
Junco y palmera.

Dura.
Suave.
Erguida.
Altiva.

El espejo no resiste
su arrogancia
y se quiebra en mil pedazos
con dilerancia.

Ella gira, vuela, eleva,
corta la vida,
en medio de la ceniza
sigue bailando
danza que hasta los cristales
van envidiando.


(Quiebra de la perfección, La Habana, Ed. Unión, 1983)

......................................................................................................

SALUDO Y HOMENAJE A ALICIA ALONSO
Eliseo Diego
 
Siempre te vi volar toda ya un hada,
cisne, paloma y mil y más criaturas,
tramando tus divinas aventuras
sobre el borde insaciable de la nada.

Tú misma sólo música encarnada,
luz que dibuja fina en las oscuras
fibras del mundo eternas travesuras
tan naturales como tú hechizada.

En fin, que para mí tú eres el Arte
vivo en su ardor, y tan, y tan lejana
como la estrella que el abismo abriga.

Pero hoy que me decido a saludarte
te siento cerca, lumbrecilla humana,
fiesta de Cuba, misteriosa amiga.


(Enero de 1974)

......................................................................................................

A ALICIA
Alejo Carpentier 

Alondra, albatros, alción
Libre, en cielo nuevo
Ícaro mujer
Cielo alcanzado por ti
Ingrávida, sin caída de Ícaro caído
Alicia, en cielo despejado.
Al futuro de tu patria vuelas
Ley de elevación y andar por nubes
Obra tuya, sin embargo, es este mundo
Nuevo, joven, tuyo,
Sobre una Revolución que también fue tuya
Olvidada de tinieblas.

París, 1972

......................................................................................................

PARA ALICIA
Pablo Armando Fernández 

Impacientes
absortos
esperamos
a que Alicia
regrese
del otro lado del espejo
pues sus pies
y sus manos
su perfil
su sonrisa
de andar por casa
de vivir 
el día
ágiles
fugitivos
en un instante
apenas perceptible
fijan al aire
suelta
ave o estrella
o flor
del otro lado
Cuerpo puro
purísimo


......................................................................................................

ALICIA ALONSO
Roberto Friol 

Del centro de la noche
a la razón del alba,
el ímpetu, los números
de la música encarnas;
los dos cisnes que voznan
el amor y el ansia,
el siempre y el aún
de la vida que mana;
los giros de la flor 
en tu luz y tu gracia,
niebla del sí y del no,
del tiempo que no pasa;
mujeres tantas que
eternizan tus ráfagas,
mujeres tantas eres
y una sola: la danza.


1985

......................................................................................................

DÍPTICO DE ALICIA
Raúl Hernández Novás 

                                    
A Pedro Simón
                              
                      ... solamente
                      lo fugitivo permanece y dura.
                     
Quevedo (sobre un soneto de Du Bellay)

Sólo el agua que danza permanece,
con la luz, si en espejo humano gira.
Ve su pie lo que el ojo ya no mira, 
en escritos océanos se mece.

Y sólo el río, que menguado crece,
labra esa blanda estatua que delira
pasos de música ferviente, y tira
de los ojos que suavemente acrece.

Líquida estatua que nos siembra el goce
de leer en propia entraña lo que escribe
su pie en vuelo trenzado o terso roce.

Del ágil aire ingravidez recibe,
temblando queda en su fluyente pose
y al deshelarse, se nos clava y vive.

                   II

                           un árbol bien plantado más danzante
                           Octavio Paz

Por los ojos escribe su figura,
el caudal de su estatua fugitiva,
historia fiel que se estremece viva
como la estrella que temblando dura.

Ingrávida del aire su escultura,
grávida de su propia forma altiva,
al mar nervioso de la forma arriba:
río en la muerte, nueva vida augura.

Con actitud de bosque estremecido
por un viento de música que mece
la raíz, paso a salto repetido.

Avanza justiciera -inmóvil crece-
Contra la fortaleza del olvido.
Sólo la luz que danza permanece

......................................................................................................

......................................................................................................

PÁGINA PRINCIPAL
DOSSIER
 
| el GRAN ZOO  | PUEBLO MOCHO | CARTELERA
POR AUTORES | LIBRO DIGITAL 
Otros Enlaces
| Mapa del Sitio | Correo-Electrónico
Actualizaciones por Correo Electrónico

SUBIR


Del 7 al 17 de Febrero
del 2002


© La Jiribilla. La Habana. 2001
Sitio auspiciado por el Periódico Juventud Rebelde
 IE-800X600