WILLIE COLON:
CRÍTICO DE LOS GRAMMY LATINO
"¿Hasta
dónde llega el egoísmo y la avaricia de la mafia
de Miami? La ceremonia salió como yo lo predije
más o menos. Había una gran ausencia
puertorriqueña. Somos el motor, somos el Hollywood
de la música. Es injusto".
Willie
Colón | Estados Unidos
Nueva York — Esta
noche (13 de septiembre del 2000) se celebra por
primera vez el Grammy Latino. ¿Y cuál es la
sorpresa? Los Grammy siempre se han celebrado en
Nueva York y Los Ángeles, las capitales del mundo
en lo que se refiere al cine, televisión, disco,
teatro, etc. Entonces, ¿por qué tanto llanto y
pataleo para que fuera Miami la sede? ¿Es que ya
no tienen vergüenza los glotones de Miami?
Hemos llegado a un
momento histórico en el desarrollo de nuestra
nación latina. En sus comienzos todos estábamos
contentos y orgullosos deque uno de nosotros los
artistas latinos llegara a las tarimas anglo
parlantes y del mundo. Pero, con el tiempo,
nosotros, los que estamos en la farándula,
empezamos a sentir una fuerza siniestra en todo
este adelanto. Nuestras emisoras de radio,
nuestros magazines, nuestras televisoras, nuestros
periódicos y en fin, nuestras disqueras fueron
poco a poco compradas y restablecidas en... Miami.
Al principio
pensábamos que todo esto significaría un nuevo
renacer para todos. Luego, empezamos a entender y
comprender que se trataba de una agenda para
mezclar la política del refugio miamense con una
avaricia solamente económica y nacionalista que
no tiene piedad ni límites hacia los demás
latinos.
Tarde en mi carrera
conocí la censura y la marginación por no ser
completamente sumiso a la voluntad de nuestros
nuevos amos. Mientras varios de mis compatriotas,
como Andy Montañez y amigas como Verónica Castro
fueron descaradamente boicoteados por visitar a
Cuba o fraternizar con cubanos de la isla, otros
como este servidor, que cometieron delitos menores
como atacar al general Pinochet en una canción
parodia, fuimos puestos en una lista negra donde
se nos cerraron todas las puertas. Gloria Estefan
y su esposo se convirtieron en la punta de lanza
de esta mafia cubana.
La nueva moda era
redefinir todo lo latino como cubano. La salsa, un
concepto musical que recoge todas las tendencias y
manifestaciones musicales de América Latina se
redefine sencillamente como otro sabor de música
cubana. Se está intentando borrar la historia de
35 años de salsa. Pretenden enterrar el talento
boricua, colombiano, venezolano, dominicano,
panameño, mexicano y el de todos aquellos que han
contribuido en el pasado y en esta época,
sepultado bajo un monumento cubano de Gloria y
Emilio.
Aceptar este
concepto del Grammy Latino, es regresar a los
tiempos cuando teníamos que viajar en la parte
trasera de la guagua. Sería como volver a los
tiempos del 'apartheid' americano. Iguales, pero
separados. Los Estefan y compañía, con su
avaricia le han quitado un dolor de cabeza a la
Academia Nacional de Artes de Grabación y
Ciencias (NARAS). Ya no tienen que hacer lo que
hace la Academia de películas con el Oscar, que
permiten que todos sus miembros compitan juntos,
una película francesa puede competir con una
alemana o con una americana. Por el derecho de
poder controlar todo lo que sea latino, una vez
más nos han convertido en botín para la mafia de
Miami. Esta será una fiesta entre los Estefan,
Sony y las demás disqueras que ellos, los
cubanos, controlan. La mayoría de los cantantes
que acaparan las candidaturas, por ejemplo los
colombianos Carlos Vives y Shakira, con 6 y 4
menciones respectivamente, fueron producidos por
Estefan o pertenecen a grandes empresas disqueras
controladas por los miamenses. El productor cubano
Emilio Estefan encabeza las candidaturas
múltiples con seis menciones; mientras que su
esposa, la cantante Gloria, fue incluida en tres
categorías y además será una de las conductoras
del show junto con el actor de origen cubano,
Andy
García, quien no es cantante y es un acérrimo
opositor de Fidel Castro. También participará el
grupo N'Sync, quienes, al no ser latinos, no
tienen otra razón aparte de su relación con los
Estefan para estar presentes.
Este show, aunque
tenga mucha audiencia, alcanzará un rango menor.
El premio se habrá de valorar como se valoran los
premios afroamericanos o de música country &
western. Estos son premios de segunda categoría
no son de los que compiten con la industria
entera. Ya no será un Grammy original. Grammy
Latino es un Lammy. Un Grammy es un Grammy.
Me uno a aquellos
que se atreven a gritar ¡basta! A esta artista
que acepta dejarse presentar como la estrella
latina más grande del mundo entero (de esto fui
testigo esta semana pasada en México) yo le digo,
¡por favor, Gloria!